Letras del Tesoro, ¿qué son y qué rentabilidad tienen?

Invertir en estos valores de renta fija a corto plazo y con escaso riesgo es una opción interesante

En más de una ocasión os debéis de haber topado con este vocablo, pero ¿qué son realmente las Letras del Tesoro? En esta guía te lo explicamos de una manera sencilla. Si tienes unos ahorros y quieres invertirlos en algo con poco riesgo y a corto plazo, te ayudamos a formalizarlos en este tipo de deuda pública.

Qué son las Letras del Tesoro

El Estado español tiene diversas maneras de obtener financiación para intentar mantener su enorme estructura. Por una parte, nos encontramos con los impuestos, que son la forma mayoritaria de cuadrar la financiación española. Por otra, están los beneficios obtenidos de las diferentes empresas públicas. Y, finalmente, el Estado se financia a través de la deuda pública, donde se encuadran las Letras del Tesoro.

Así, el gobierno emite de forma regular deuda pública con intereses bajos e incluso negativos con la finalidad de obtener liquidez rápida a bajo coste. Existen fundamentalmente tres tipos de títulos emitidos para esta misión: las Letras del Tesoro, los Bonos del estado y las Obligaciones del estado.

A grandes rasgos, estos títulos son valores en los cuales un inversor presta una cantidad al Estado y obtiene un determinado rendimiento en concepto de intereses. Dichos intereses son fijos a lo largo de toda la vida del préstamo. El Gobierno de España, a través del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, nos informa que las Letras del Tesoro son valores que se crearon en junio de 1987, cuando se puso en funcionamiento el Mercado de Deuda Pública en Anotaciones.

Las Letras del Tesoro se consideran la inversión financiera de mayor seguridad y liquidez del mercado monetario

Tienen un valor nominal mínimo de mil euros. Esto significa que el importe mínimo de cada petición es ese. Aquellas peticiones de importe superior, siempre han de ser múltiplos de mil.  

Estas Letras del Estado tienen un vencimiento de tres, seis, nueve y doce meses, dependiendo del producto escogido.

Rentabilidad de las Letras del Tesoro

Tradicionalmente, por contar con la garantía del gobierno y con un  plazo de vencimiento corto, las Letras del Tesoro se consideraban la inversión financiera de mayor seguridad y liquidez del mercado monetario. De hecho, son  “casi dinero” porque se pueden convertir en líquido  en poco tiempo. Pero, como ya se sabe, a menor riesgo, menor beneficio.

Son valores emitidos al descuento, esto significa que su precio de adquisición es inferior al importe que el inversor recibirá en el momento del reembolso. La diferencia entre el valor de reembolso al vencimiento de la Letra del Tesoro (mil euros) y su precio de adquisición será el interés o rendimiento generado.

Pongamos un ejemplo clarificador: compras una Letra a un año con un valor nominal de mil euros, pero pagas  un precio inferior, 970 euros. Cuando vence la Letra podrás recuperarla por su valor nominal (mil euros), por lo que habrás obtenido una ganancia de treinta euros. Es decir, una rentabilidad del 3%.

Las Letras del Tesoro se emiten en subastas que tienen lugar los martes de cada mes

Estos activos gozan de plena liquidez y garantía y el inversor puede deshacerse de ellos en cualquier momento anterior a su vencimiento, o bien, puede esperar hasta esa fecha. Dichos rendimientos están exentos de retención a cuenta, tanto en el ámbito del IRPF como en el del Impuesto sobre Sociedades, sin perjuicio de que haya que incluirlos en la declaración anual de dichos impuestos.

En los últimos tiempos la rentabilidad de las Letras del Tesoro ha disminuido hasta incluso tomar valores negativos. Entonces, ¿por qué sigue habiendo inversores dispuestos a financiar al Estado a intereses negativos? La razón es que tienen en cuenta el tipo de inflación en un momento determinado para calcular si podrán conseguir o no rentabilidad por su dinero con estos títulos. Si la inflación está por debajo del tipo de interés al que se emiten las letras, aunque sea negativo, la rentabilidad que dan va a seguir siendo positiva.

Comprar Letras del Tesoro

Los principales compradores de las Letras del Tesoro suelen ser, fundamentalmente, inversores particulares. O también una pequeña parte las propias entidades financieras que tienen que cubrir picos de tesorería o la cobertura de riesgos a corto plazo.

Las Letras del Tesoro se emiten en subastas que tienen lugar los martes de cada mes (con alguna excepción). El mercado donde se emiten los títulos se conoce como mercado primario. Por el contrario, el mercado secundario es el que crea liquidez y donde compras el activo a alguien que ya lo posee.

Un inversor puede comprar de tres maneras diferentes:

  • Acudiendo a cualquier oficina del Banco de España: Siempre hasta las 14.00 horas del día anterior a la subasta. En este caso los valores quedarán registrados en una Cuenta Directa. Para este caso, se necesita el DNI, un número de cuenta bancaria y dinero en efectivo o un cheque para abrir la cuenta de valores.
  • A través de Internet: En la web www.tesoro.es. Las peticiones deberán presentarse con una antelación suficiente para que el dinero de la inversión esté en poder del Banco de España antes de las 14:00 h del día anterior a la subasta. Aquí, es necesario tener certificado digital o DNI electrónico para operar.
  • Mediante cualquier intermediario financiero (bancos, cajas, sociedades o agencias de valores).

Bonos y Obligaciones del Estado

Las otras modalidades para invertir en deuda pública son los Bonos y Obligaciones del Estado. Estos, igual que las letras del tesoro, se emiten por el Gobierno para financiar el déficit público. La única disparidad entre un bono y una obligación es la diferencia entre cantidades y plazos a los que se invierte. Sus características comunes son: se emiten a un tipo de interés fijo que se abona mediante cupones anuales y se realiza mediante subasta competitiva.

Los Bonos del Estado se emiten a tres y cinco años y son una forma de inversión a medio y largo plazo. Además la forma de pago de intereses es explícita, por lo que se emiten especificando la rentabilidad que se dará. Se suelen emitir mensualmente y también se pueden adquirir en los mercados secundarios, por tanto nos podemos deshacer del activo si fuera necesario. La inversión mínima es de mil euros y múltiplos.

La remuneración de este tipo de deudas se hace mediante el pago de cupones, cuya generación de intereses suele ser anual. La ventaja de este sistema es que no tenemos que esperar al vencimiento, sino que recibimos el pago periódico en nuestra cuenta corriente. Asimismo, las Obligaciones del Estado son muy similares pero se emiten a diez, quince y treinta años, por lo que se trata de inversiones a muy largo plazo.

En definitiva, el Tesoro Público español nos permite una gran cantidad de oportunidades de inversión a distintos plazos. Y, podemos resaltar que, aunque se trata de inversiones a plazo fijo, se puede obtener liquidez si fuera necesario. De hecho, la inversión en deuda pública suele ser una de las más seguras que ofrece el mercado.

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