¿Puede mi móvil estropear la tarjeta de crédito?

Las bandas magnéticas de las tarjetas pueden estropearse según su nivel de resistencia

Las tarjetas bancarias y el móvil son dos objetos que, en muchas ocasiones, van de la mano. Y es que cuando salimos de casa solemos cerciorarnos de llevarlos encima (junto con las llaves), precisamente la razón por la que están condenados a pasar mucho tiempo juntos en el bolso o la mochila. Sin embargo, seguro que has escuchado a alguien comentar que se le estropeó la tarjeta de crédito por llevarla junto al teléfono. ¿Cuánto de verdad hay en su afirmación? ¿Puede nuestro gadget dejar inservible la banda magnética?    

¿Cómo funciona una banda magnética?

Antes de entrar en mayores vicisitudes, resulta necesario comprender qué es una banda magnética y cómo funciona; se trata del elemento más importante de la tarjeta. En concreto, se encuentran compuestas por partículas ferromagnéticas (imanes) colocados en línea, de forma muy semejante a la de un código de barras. Las partículas se encuentran sujetas gracias al magnetismo y, para moverlas, es necesaria la fuerza de un campo magnético mayor. Un potente imán las movería y, de esta forma, la banda quedaría inservible.

Las bandas magnéticas de alta coercitividad las encontramos en las tarjetas más importantes

Asimismo, hay dos tipos de bandas: las de alta y las de baja coercitividad. En este matiz es donde se encuentra una de las claves para entender si un móvil es capaz estropear la tarjeta bancaria o no. Las primeras, conocidas también como “Hico”, tienen un campo magnético de 2750 Oersted (que es la unidad con la que se mide la intensidad de un campo magnético). Su campo es muy elevado, por lo que este tipo son mucho más resistentes frente a una posible desmagnetización. Las Hico suelen tener un color negro muy identificativo –aunque pueden adoptar distintas tonalidades por cuestiones estéticas– y son las que figuran en las tarjetas de más importancia, como las de crédito, las sanitarias o de control de acceso.

Por otra parte, encontramos las tarjetas de baja coercitividad, también llamadas “Loco”, que disponen de un campo magnético de 300 Oersted. Como vemos, este tipo de bandas cuentan con mucha menos intensidad que las Hico y también son mucho menos resistentes. Se utilizan para tarjetas que solemos utilizar durante un periodo muy corto o que no revisten mucha importancia, como la tarjeta de acceso a la habitación de un hotel o la tarjeta de fidelización de una tienda. Las reconoceremos por su color marrón.

Entonces, ¿puede un móvil desmagnetizar una tarjeta de crédito?

Tras lo que hemos expuesto anteriormente, podemos llegar fácilmente a la conclusión de que para desmagnetizar la banda de una tarjeta es necesaria la presencia de un fuerte campo magnético que desalinee las partículas, o dicho de otro modo, solo se requiere de un imán potente. La siguiente pregunta es obligada, ¿tienen los móviles imanes? Sí, y el más importante es el del altavoz, aunque tampoco cuenta con un campo magnético de mucha fuerza.

Por eso, las tarjetas que pueden estropearse por estar cerca del móvil son las de baja coercitividad (Loco), y aun así es muy raro que la banda magnética deje de funcionar. Respecto a las tarjetas de banda negra (Hico) –que suelen ser las importantes– se necesitaría un campo magnético mucho más fuerte que el que tienen los imanes de los móviles para estropearlas.

Un móvil puede llegar a dañar una banda magnética de baja coercitividad, pero es difícil que lo haga a una de mayor intensidad

Por lo tanto, la respuesta es sí. Un móvil sí puede llegar a dañar una tarjeta de crédito pero siempre que esta sea marrón (de baja coercitividad). Las negras están fuera de peligro. No obstante, es conveniente prestar atención a donde dejamos las tarjetas –tanto las de baja coercitividad como las de alta– ya que la mayoría de los aparatos electrónicos poseen imanes en su interior.  

Aun así, las bandas magnéticas de nuestras tarjetas están perdiendo poco a poco importancia. Ya vemos que en los supermercados cada vez más personas pagan su compra con solamente acercar la tarjeta al TPV (Terminal Punto de Venta). Esto se debe a la implantación del chip RFID (Radio Frequency Identification en inglés) que hace que ahora nuestras tarjetas sean ‘contactless’ (sin contacto).

Aunque este nuevo sistema está encontrando la resistencia de algunos escépticos –pues permite hacer pagos de menos de veinte euros sin utilizar el PIN– parece claro que es el presente y el futuro de las tarjetas. Estos chips son más resistentes y tienen más capacidad de almacenamiento de información que las bandas magnéticas.   

Remedios caseros para recuperar una tarjeta de crédito

Aunque hayamos visto que es muy difícil que un smartphone inutilice una tarjeta bancaria, esta puede resultar dañada de muchas otras formas: se puede doblar o sufrir un arañazo. Antes de nada, hay que tener claro que los arreglos que le  podamos hacer a la tarjeta no la va a restaurar por completo, sino que simplemente podremos alargar su vida un poco más.  Te recomendamos que apliques estas “soluciones” de forma provisional; no pierdas de vista que, si tu tarjeta se encuentra en mal estado tendrás más posibilidades de enfrentarte a problemas en el cajero y otras incomodidades.

Por eso, la mejor opción siempre será solicitar una nueva al banco, pero esta puede tardar unos días en llegar. Estos remedios caseros pueden servir para salir del paso el tiempo que estemos sin la tarjeta y en situaciones en que necesitemos usarla de forma urgente y ha sufrido algún percance.  

  • Planchar la tarjeta. Imagina que guardas la tarjeta en el bolsillo trasero del pantalón y te sientas de tal forma que acabas doblándola. Por pequeña que sea la curvatura que le hayas causado, podrías tener problemas para introducirla en un cajero o para pagar con ella en un comercio. Para intentar solucionarlo, usa una bolsa de papel y una plancha. A continuación introduce la tarjeta dentro de la bolsa y plánchala haciendo presión solamente sobre la banda magnética. Deberás hacerlo con poco calor y sin humedad, durante unos treinta segundos. De esta forma recuperará su forma original.

  • Bolsa o cinta adhesiva. En alguna ocasión es posible que hayas visto cómo el dependiente de una tienda envuelve la tarjeta en una bolsa negra para que funcione al pasarla por el TPV. Este pequeño truco funciona también si ponemos cinta adhesiva sobre la  banda magnética.

  • Esmalte o pegamento transparente para los arañazos. Aquí deberás aplicar una fina capa de alguno de estos dos productos sobre la zona que se encuentre dañada y esperar a que esté totalmente seco para poder utilizar la tarjeta.   

  • Limpiar la banda magnética. La mejor forma de hacerlo es con pañuelos de algodón y con algún tipo de producto que uses para limpiar la pantalla de un portátil o de una televisión. Si no dispones de este líquido, lo puedes hacer con agua y jabón.

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