Subiendo archivos

La lista de los paraísos fiscales mundiales

Conoce el lugar donde se esconden las fortunas fuera del control del sistema tributario

En los últimos tiempos, escándalos como los Papeles de Panamá o el destape de casos de fraude fiscal protagonizados por ciertos personajes y mandatarios han popularizado términos que, hasta hace poco más de un año, no eran tan habituales. La actualidad ha traído consigo un goteo constante de informaciones referidas a distintas argucias para eludir el pago de impuestos, como abrir cuentas bancarias lejos de los controles tributarios del país de origen.

Nos referimos a los llamados paraísos fiscales, pero, ¿sabes exactamente cuál es su naturaleza y forma de operar? En su versión más sencilla, se puede ejemplificar con la abertura de una cuenta en un paraíso fiscal –como puede ser Andorra– por parte de un ciudadano español para ingresar el dinero que obtiene de su actividad profesional aquí. Si el Gobierno quisiera acceder a la información de esta cuenta, se encontraría ante un muro insoslayable, ya que en este tipo de territorios rige el secreto bancario.

Este es un simple bosquejo de cómo actúan estas regiones, y se puede definir de forma más exacta del siguiente modo: un país, Estado o territorio con niveles tributarios bajos o incluso inexistentes, donde los movimientos económicos disfrutan del anonimato gracias al secreto bancario, mercantil y profesional propios de estas zonas.

Las conocidas como “sociedades offshore” se domicilian en estos paraísos fiscales y son constituidas por no residentes. Así, se libran del pago de impuestos a los que estarían obligados en su país de origen al beneficiarse de la privacidad y el secreto bancario. Dicho de otro modo, estas empresas gozan de una pantalla que las convierte en opacas a los ojos del sistema tributario correspondiente.

Lo atractivo de este tipo de actividades no es solo el hecho de contar con un régimen tributario propicio al eludir el pago de impuestos, sino que el papeleo y los trámites para establecerse son rápidos y sencillos.

La lista de paraísos fiscales

Hay que advertir que este punto es controvertido, ya que no existe un criterio unificado por parte de los organismos e instituciones que dé una valoración unívoca. Cada país y organización aplica sus propias pautas, lo que dificulta que se establezca un marco común y uniforme para abordar esta problemática.

Como decimos, no existe un listado homogéneo pero el más habitual es el realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). El organismo destaca una serie de factores  para resolver que un país es un paraíso fiscal:

  1. Que la jurisdicción no imponga impuestos o tan sólo los exclusivamente nominales -ficticios o no efectivos-. Sin embargo, no estamos ante un factor decisivo, pues el organismo reconoce que cada país tiene derecho a decretar este impuesto o no, y si lo realiza sobre qué porcentaje. Por lo tanto, arroja otra serie de matices.  

  2. Ausencia de transparencia en términos fiscales, opacidad.

  3. La existencia de una legislación que evita que se intercambie información sobre fiscalidad con otros gobiernos.

  4. Que no exija que la actividad de donde provienen los ingresos se realice en el territorio.

España por su parte cataloga los paraísos fiscales -a falta de reglamento que lo determine-  a través de un artículo aparecido en un Real Decreto. Según el mismo, si dichos países firman con España un pacto para intercambiar información tributaria o un convenio para evitar la doble imposición con cláusula de intercambio de información, automáticamente dejan de considerarse paraísos fiscales.

El criterio de clasificación para los paraísos fiscales varía según cada organismo. Aunque por norma general se considerá así a los países opacos en términos físcales

Uno de los organismos independientes que más han denunciado este tipo de prácticas es Intermon Oxfam. La ONG publicó el pasado año una lista de “los peores paraísos fiscales del mundo” jerarquizada por orden de importancia:

  1. Islas Bermudas,

  2. Islas Caimán,

  3. Países Bajos,

  4. Suiza, Singapur

  5. Irlanda

  6. Luxemburgo

  7. Curazao,

  8. Hong Kong

  9. Chipre

  10. Las Bahamas

  11. Jersey

  12. Barbados

  13. Mauricio

  14. Islas Vírgenes Británicas.

De nuevo, hay que matizar que Oxfam incluye a esta serie de países según sus propias pautas, lo que no tendría que coincidir con el método de registro concebido por la Unión Europea o la propia OCDE. Asimismo, llama la atención que estos lugares no sean únicamente territorios lejanos. Encontramos algunos como Luxemburgo o Irlanda, países pertenecientes a la UE. Por el contrario, resulta revelador que de esta lista tan solo tres de estos territorios -Islas Bermuda, Islas Vírgenes Británicas y Mauricio- aparezcan también en la española.

La Unión Europea y los paraísos fiscales

Bruselas ha publicado estimaciones de cuánto le cuesta a las arcas públicas europeas la existencia de estas prácticas. Según sus propias cifras, se dejan de ingresar entre 50.000 y 70.000 millones de euros al año como consecuencia de estos parapetos fiscales. Esto provoca que, las personas tanto físicas como jurídicas que aparecen en esta lista negra, se enfrenten a mayores controles y requisitos más estrictos por parte de la UE para hacer negocios.

El Parlamento Europeo le ha costado trazar una versión definitiva de qué países podrían estar llevando a cabo este tipo de actividades. Entre las primeras se incluyó a naciones que se distinguen por su nula lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, tales como Bosnia Herzegovina, Siria Afganistán e Irak.

En referencia al refuerzo de la lucha contra el fraude fiscal en la Unión Europea, uno de sus hitos más relevantes se produjo hace un par de años al firmarse un acuerdo para acabar con la opacidad y favorecer la transparencia. Se logró así que Luxemburgo y Austria levantaran el secreto bancario, lo que ha desembocado en el final de la opacidad financiera en la Unión Europea.

Según la Unión Europea, se deja de ingresar entre 50.000 y 70.000 millones de euros por culpa del fraude fiscal

Aún así, se considera que todavía queda mucho por hacer para que la evasión fiscal termine en el ámbito europeo. En la última época, el combate se ha centrado en evitar las llamadas asimetrías híbridas con terceros países, las cuales fomentan la elusión de impuestos por parte de las grandes empresas al aprovecharse de este procedimiento.

Consecuencias económicas de los paraísos fiscales

Las secuelas que se pueden observar como consecuencia de estas actividades son palpables según algunos organismos. Oxfam cifra en casi 1.550 millones de euros lo que España ha dejado de ingresar por culpa de los paraísos fiscales. A nivel mundial este número asciende a los  7,6 billones de dólares de fortunas individuales.

Igualmente, los expertos señalan que los paraísos fiscales aunque sean uno de los principales obstáculos, son sólo parte del problema. Su presencia ha provocado que los países de todo el globo reduzcan su tributación para atraer más inversiones, lo que acarrea a su vez que se reequilibren esta falta de ingresos tributarios a través de otras vías que, según estas organizaciones, favorecen la desigualdad.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de usuario y nuestra publicidad. Más info Política de Cookies.

ACEPTAR