Subiendo archivos

Neumáticos de invierno: todo lo que tienes que saber

Sus características permiten una conducción segura sobre asfalto mojado o con nieve

Al contrario de lo que ocurre en muchos países europeos, en España no estamos acostumbrados a calzar unos neumáticos diferentes –más apropiados– cuando llega el invierno. Existe la falsa creencia de que estos neumáticos son útiles únicamente para circular en condiciones de nieve pero, como veremos, son recomendables para muchas más situaciones. Te lo contamos en esta guía.

¿Qué características tienen?

Los neumáticos de invierno son neumáticos ideados para conducir a temperaturas inferiores a siete grados centígrados. Están fabricados con un compuesto de goma más blando y flexible –que no se endurece en temperaturas bajas–, y el dibujo de la banda es más recortado y profundo que permite que el agua se evacúe más rápidamente. Tiene también muchas más laminillas (pequeñas ranuras en la superficie) que un neumático estándar, lo que hace que aumente la adherencia cuando el asfalto está mojado o resbaladizo.

Como vemos, no hemos mencionado aún nada sobre la nieve. Sus características permiten una conducción más segura en hielo, asfalto mojado, temperaturas bajas y, por supuesto, también en nieve. Por ello debemos dejar de asociar este tipo de neumáticos con solamente esta condición climatológica. En función de la zona del país en la que vivamos, podemos pasar muchos meses conduciendo bajo estas circunstancias y estos neumáticos pueden ser una alternativa interesante a las cadenas. De hecho, la ley recoge en el en el artículo 12, apartado 5.2, del Real Decreto 2822/1998, de 23 de diciembre, lo siguiente:

Cuando sea obligatorio o recomendado el uso de cadenas u otros dispositivos antideslizantes autorizados se deberá, bien colocar sobre, al menos, una rueda motriz a cada lado del vehículo dichas cadenas o dispositivos antideslizantes, bien utilizar neumáticos especiales, según lo dispuesto en el anexo VII y en la reglamentación recogida en el anexo I”.

Los neumáticos de invierno son una alternativa legal a las cadenas

Por lo tanto, corroboramos que los neumáticos de invierno son una alternativa legal a las cadenas, una opción que puede resultar muy fastidiosa para muchos conductores. La gran mayoría de los conductores no han puesto nunca unas cadenas y, probablemente, ni siquiera sabrían hacerlo si se da el caso. Suelen colocarse en condiciones de nieve y frío, lo que hace la tarea mucho más difícil. Y no solo eso, los neumáticos de invierno ofrecen mejores prestaciones, ya que permiten circular a velocidades a las que las cadenas podrían no funcionar correctamente. Las cadenas podrían dañar la rueda y la suspensión.

A este tipo de neumáticos se les pueden reconocer, además de por sus dibujos más profundos, por la inscripción M+S (o M&S) que son las siglas en inglés de “Mud and Snow” (barro y nieve) por lo que también son válidos para esta superficie. Asimismo, deben ir acompañados del dibujo de una montaña de tres picos con un símbolo de hielo en su interior, que se denomina "3PMSF" -“3 Peaks Mountain Snow Flake”-.

Consideraciones legales

Es importante indicar que el límite de desgaste de los surcos en la banda de rodadura de un neumático nunca debe ser inferior a 1,6 milímetros, sea un neumático estándar o de invierno. Esta altura se puede comprobar fácilmente al introducir una moneda de un euro en el surco. Si este no cubre la banda dorada de la moneda, el desgaste es superior al permitido por la ley.

No obstante, los neumáticos de invierno tienen otro indicador situado en cuatro milímetros. Si bien es legal conducir con menos profundidad –hasta los 1,6 milímetros que decíamos–, lo recomendable es no hacerlo, ya que el neumático no ofrecerá las garantías que debería.

¿Es necesario que los cuatro neumáticos sean de invierno? La ley permite instalar solamente los dos neumáticos correspondientes al eje motriz, pero no es lo más recomendable, ya que se ocasiona una pérdida de estabilidad y la frenada pierde eficacia. De hecho puede resultar peligroso, ya que el desequilibrio que hemos ocasionado entre los  ejes puede provocar trompos y desviaciones en el trazado de las curvas. Por lo tanto, si tienes pensado equipar tu vehículo con neumáticos de invierno, hazlo en las cuatro ruedas.  

¿Los neumáticos de invierno sirven el resto del año?

La respuesta es sí, aunque con un pero. Todos los neumáticos que estén certificados bajo la normativa vigente –sean del tipo que sean– garantizan la seguridad. Por lo tanto, podríamos conducir en verano con los neumáticos de invierno. Sin embargo, no es lo más adecuado. Las ruedas van a ofrecer garantías pero no serán tan seguros como un neumático estándar, ya que el tiempo de frenada en un asfalto seco con altas temperaturas es menor. Además, podrían desgastarse de forma más rápida.

Por eso, la mejor opción es usarlos desde octubre a marzo y alternarlos con los normales en la época estival. En verano podemos utilizarlos si no están muy desgastados, conduciendo a menor velocidad, para así compensar la pérdida de eficacia que supone usar estas ruedas en meses calurosos.        

Cómo guardar los neumáticos

Si nos decantamos por la opción más segura, que es la de usar un tipo de neumático u otro según la época del año, es importante conocer cómo almacenarlos de forma que no se deterioren. Antes de nada, cabe decir que es conveniente que el cambio lo realice un profesional en un taller ya que solo de esta forma podremos asegurar que está colocado correctamente. También mencionar que existen lugares conocidos como “guarderías de neumáticos” que se ocupan de guardarlos correctamente y ofrecen una solución a la falta de espacio en la vivienda o en el garaje.

El lugar donde guardemos los neumáticos debe ser oscuro, fresco, seco, protegido de la luz directa y ventilado

Aun así, si los queremos tener en casa, debemos tener en cuenta una serie indicaciones. El lugar debe ser oscuro, fresco, seco, protegido de la luz directa y ventilado -pero no demasiado-. La temperatura ambiente debe oscilar entre los 10 y 25 grados. Si vamos a guardar los neumáticos con la llanta lo mejor es colgarlos individualmente, y si esta opción no es posible, apilarlos unos encima de otros. Si el neumático no tiene llanta hay que ponerlos de pie –cambiándolos de posición cada cuatro semanas–, pero nunca colgarlos o apilarlos.

De esta forma estarán en perfectas condiciones cuando queramos volver a usarlos. Es recomendable limpiarlos para quitar pequeñas piedras u otros residuos que se han podido quedar en los surcos, ya que pueden producir deformaciones en el dibujo. La limpieza debe hacerse con agua y secarse bien posteriormente.

La cobertura de neumáticos

Otra opción muy recomendable es la de incluir la cobertura de neumáticos en el seguro del coche. Es cierto que las aseguradoras muestran muchas reticencias a la hora de asegurar los neumáticos –debido a que son elementos susceptibles de ser usados de forma fraudulenta ante la compañía–, pero existen varias entidades que cubren el total o un porcentaje del valor de la rueda en caso de siniestro o de robo.

Si nuestra empresa nos da la posibilidad de incluir la cobertura de neumáticos, debemos estudiarlo detenidamente, ya que es una elección muy interesante. Para hacerlo puedes valerte del comparador de Acierto.com. Además, si acabas contratando con nosotros, te garantizamos el mejor precio del mercado.

Coche
Compara 30 aseguradoras y ahorra hasta 50% en tu seguro de coche
COMPARA AHORA
Coche
Compara 30 aseguradoras y ahorra hasta 50% en tu seguro de coche

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de usuario y nuestra publicidad. Más info Política de Cookies.

ACEPTAR