Rodaje de moto, ¿sabes cómo alargar la vida de tu vehículo nuevo?

Puesta a punto del motor con el rodaje de tu moto nueva

El rodaje de una moto nueva es fundamental para que los distintos elementos que componen el motor duren el máximo tiempo posible y en las mejores condiciones. Lógicamente cuando un motor acaba de salir de la cadena de montaje, todas sus piezas han sido calculadas con unas tolerancias y ajustes exactos para que aguanten multitud de kilómetros rozándose unas con otras: piñones de cambio, transmisión, sistema de distribución y, sobre todo, pistones, contra las paredes del cilindro o rodamientos.

Los nuevos acabados tienen una rugosidad que asegura la separación de ambas superficies por una película de aceite. Este relieve, cuando el motor es nuevo, es demasiado áspera para garantizar las buenas prestaciones del motor. Es conveniente desgastarla, de forma adecuada, mediante su puesta en marcha, para que se adapten ambas superficies de la mejor manera posible.

Por tanto, el rodaje de una moto consiste en ajustar las superficies del motor para que el espacio entre crestas de uno y otro elemento (pistón o segmentos y cilindro) sea el justo para mantener el aceite en su sitio y para que no haga un esfuerzo excesivo cuando se produce el rozamiento entre ellos.

Si te pasas, esas crestas se "comerán" más de lo que es recomendable y el motor gastará más aceite de lo debido y, si te quedas corto, se endurecerán sin llegar a desgastarse lo necesario, por lo que el motor se quedará más agarrado de lo que debe, perdiendo prestaciones. Este rodaje de la moto te permitirá, entre otros, conseguir que el motor consuma menos aceite y tenga más potencia, alargando la vida del vehículo.

¿Es necesario hacer el rodaje de la moto hoy en día?

Cada día que pasa, esas tolerancias se van ajustando de forma más exacta, y es evidente que nada tiene que ver los materiales y técnicas de fabricación de la actualidad con las de hace unos años. Sin embargo no hay que olvidar que el rodaje de una moto no solo comprende el motor sino a la moto al completo: embrague, caja de cambios, frenos, suspensiones, etcétera.

Además, para la puesta en marcha de cualquier cosa nueva, es necesario un “tiempo de preparación”, y lo mismo ocurre con las motos nuevas. Requieren un tiempo de rodaje para que sus distintos elementos se vayan ajustando con el objetivo de ser más eficaces y duraderos. De igual forma, las marcan suelen hacer pruebas con algunos motores de su producción para comprobar que todo está bien, pero muchos otros llegan a las tiendas habiendo sido arrancados una sola vez.

Y si adquieres el vehículo en un concesionario oficial, sus oficiales te facilitarán un libro de usuario  para que con el manual y sus propias recomendaciones, puedas realizar un correcto rodaje a tu moto nueva. Las piezas del motor, encajadas milimétricamente, quedarán asentadas y aumentarás su vida útil.

El secreto de un buen rodaje es llevar el motor a una amplia variedad de situaciones sin nunca llegar a forzarlo

Cómo hacer un buen rodaje de moto

El secreto de un buen rodaje es llevar el motor a una amplia variedad de situaciones sin nunca llegar a forzarlo. Es conveniente variar  el número de revoluciones, por lo que un viaje donde se mantengan las revoluciones constantes, nunca será un buen rodaje. De esta forma, la ciudad sí es un buen escenario para hacer el rodaje de la moto, ya que los cambios de ritmo son regulares.

Las revoluciones subirán y bajarán de forma constante y se producirán cambios de marchas y frenadas, pero siempre suaves. No hay que olvidar que las pastillas de los frenos también estarán nuevas y una frenada brusca las podría cristalizar. Para evitarlo hay que empezar paulatinamente. Pero no te preocupes si eres un conductor novel o si no has realizado nunca un rodaje de moto, es fácil.

Temperatura del motor

Es importante que sepas que todos los propulsores necesitan un periodo de tiempo para que se ajusten las superficies en rozamiento. Y si su rodaje no es correcto, la mecánica podría llegar a consumir más lubricante con el paso del tiempo o ver reducidas sus prestaciones. Para que no suceda, hay que empezar vigilando la temperatura del motor.

Tómate el tiempo necesario para dejar el propulsor al ralentí, y antes de ponerte en marcha, espera unos minutos para que alcance la temperatura óptima. De esta forma, te asegurarás que sus componentes se lubriquen correctamente y evitarás que se desgasten de forma prematura.

Régimen de revoluciones: ni muchas ni pocas

Cuando conseguimos que el motor alcance la temperatura óptima, pondremos en marcha la mecánica haciendo uso del manual de usuario o de las recomendaciones de los profesionales del concesionario. Estos últimos son los más indicados para aconsejarte cuál es el régimen de revoluciones más apropiado que debe alcanzar el propulsor en el kilometraje fijado para el rodaje.

Por lógica, no conviene abusar del gas ni situar la aguja en la zona roja del cuentavueltas. De igual forma, y siguiendo el sentido común, no hay que exprimir el motor durante los primeros kilómetros. Hay que ir exigiéndole poco a poco, como cualquier deporte y siempre de forma progresiva. No pasa nada si de vez en cuando sobrepasas ciertas revoluciones, para, por ejemplo, realizar un adelantamiento.

Una vez que la mecánica haya completado el rodaje de moto, será muy importante que acudas al concesionario oficial para que sea objeto de una revisión. En el taller reemplazarán el aceite viejo, impregnado de partículas de metal, por un lubricante nuevo.

Revisa el nivel de aceite

En el motor, al principio, la fricción entre sus componentes es mayor al estar completamente nuevas y esto hará que el consumo de aceite sea mayor. No olvides comprobar el nivel de aceite cada cierto tiempo, porque verás que conforme pasan los kilómetros su consumo se va reduciendo cada vez más. De igual forma es importante que no te saltes el primer cambio de aceite que los fabricantes recomiendan cumplir cuando se sobrepasan los 1.000 kilómetros.

Las suspensiones y los frenos, forman parte del denominado triángulo de seguridad junto con los neumáticos

Otros elementos que deberías tener en cuenta

Durante los kilómetros de rodaje de moto deberás ser cuidadoso con elementos como el embrague, el cambio, las suspensiones o los frenos. Como en el caso del motor, si conduces de manera suave, sin hacer un uso brusco de las manetas o los pedales y transitando por vías con buen firme, contribuirás a que todos esos elementos vayan ajustándose y den lo mejor de sí.

En el caso de las suspensiones y los frenos, forman parte del denominado triángulo de seguridad junto con los neumáticos. Y estos últimos son el único nexo de unión entre la moto y el asfalto, y también exigen de un periodo de rodaje especial.

Contrata un seguro de moto para mantenerla como el primer día

Una vez realizado con éxito el rodaje de moto, no olvides que la puesta a punto de la misma será esencial. Su mantenimiento es la pieza fundamental de tu seguridad. Por otra parte, la limpieza del vehículo es un elemento indispensable, que se equipara a la revisión de la presión y el estado de los neumáticos. Además, tener una buena póliza de seguro de moto, te permitirá estar tranquilo en caso de robo, accidente o incluso de incendio.

Si este verano vas a hacer un viaje con tu moto nueva o estás pensando en contratar un seguro de asistencia en viajes, accidente del conductor o equipamiento, será importante hacer una buena revisión de los detalles de la cobertura que tienen. Para lograrlo rápidamente puedes consultar nuestra web de comparador de seguros de moto y optar por el que más se adapte a tus necesidades.

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