Seguro Misubishi Galant - Información Útil

Asegurar una berlina familiar como la Mitsubishi Galant presenta ciertas ventajas de cara a la póliza. Para empezar, es probable que sea el coche elegido por un conductor padre de familia; un perfil de conductor que las aseguradoras suelen ver con buenos ojos. Sin embargo, no es su única característica que marcará la prima. Recabamos algunas de las que harán oscilar el precio de tu seguro.

El Mitsubishi Galant, un coche de corte familiar

La elección del coche no solo viene marcada por el presupuesto que uno tenga. También por la experiencia al volante o las necesidades vitales de cada persona. De este modo, una familia suele apreciar más el espacio, el confort y la capacidad del maletero que un joven que acabe de estrenarse en esto de la conducción. Probablemente optará con más frecuencia por un coche pequeño y no por una berlina, puesto que no requiere el mismo espacio que una familia con hijos. Y porque un coche pequeño es más fácil de manejar y de aparcar.

Esto es algo que los conductores novatos suelen agradecer, especialmente en esos primeros años en los que la destreza al volante está menos desarrollada  que la de alguien que lleva veinte años conduciendo. Es más fácil aparcar un urbano o un compacto que una berlina de 4,6 metros de largo y 1,7 metros de ancho.

Además, está la cuestión de las plazas. Una berlina está pensada para que viajen cómodamente cinco personas. Eso la hace ideal para una pareja con varios hijos, que necesiten un habitáculo lo suficientemente amplio para instalar los dispositivos de retención. El perfil favorito de las aseguradoras, especialmente si los niños son menores de 16 años. Los padres y madres son, para las compañías de seguros, de los conductores más fiables (por su conducción precavida) que pueden asegurar.

La relación peso-potencia del Galant

Jugará también a tu favor que no se trata de un coche especialmente potente. Incluso en su motorización superior, el 2.5 v6 24v de 163 CV, presenta una relación peso/potencia de 8kg/CV. Sigue estando por encima de 7 kg/CV, la cifra a partir de la cual un coche empieza a preocupar a la aseguradora al considerar esa capacidad de aceleración (y, por tanto, por el riesgo de accidente asociado a él).

Del mismo modo, si tienes un Mitsubishi Galant de menor potencia, como el 2.0 glsi 110, cuya relación peso/potencia es de 9,8 kg/CV —aún mayor—, te puede salir aún más barato. Cuanto más se acerque a ese valor de 7 kg/CV, más caro será, por norma general, el seguro, porque mayor es el riesgo que corre la compañía.

Si tu Mitsubishi es antiguo, ojo con la asistencia en carretera

Actualmente Mitsubishi ya no comercializa su modelo Galant. Se dejó de fabricar en 2012 y no hay relevo para él. No hay ninguna versión actual de la familia Mitsubishi que nos recuerde a esta berlina familiar, porque la marca ha optado más por los SUV y por carrocerías de monovolumen o compacto.

La edad que tenga tu coche también es fundamental para calcular el riesgo de ciertas coberturas. Por ejemplo, la de asistencia en carretera. Si tiene cinco años o más es más probable que sufra una avería que un coche recién salido del concesionario con una flamante garantía. De hecho, son los coches más antiguos los que más solicitan esta prestación.

Por eso la aseguradora aplica este razonamiento: cuantos más años, más riesgo de avería, más posibilidades de tener que enviarte una grúa porque no puedes seguir circulando. O más opciones de que te veas implicado en un accidente, como consecuencia de una avería. Son riesgos costosos para la compañía, por eso lo más normal es que te cueste más caro tener asistencia en carretera para un coche de tal antigüedad, como pasa cuando se trata de un todocamino o un coche pensado para viajar. Cuanto más tiempo pases en la carretera y cuanto mayor sea el número de riesgos a los que te expones, más puede encarecer tu compañía la prestación de asistencia en carretera.

¿Lo conduce tu hijo? Inclúyele en la póliza

Puede que tengas un Mitsubishi Galant y tengas hijos (como mencionábamos al principio) pero también es posible que ya tengan la edad suficiente (y el permiso B) para empezar a conducir. Un error muy común suele ser intentar ahorrar en la póliza al incluir a un menor de 26 años únicamente como conductor ocasional para beneficiarse del precio más reducido que sus padres (con más años de experiencia, bonificaciones y un buen historial) puedan tener, cuando en realidad él es el conductor principal.

El problema es que algunas aseguradoras no lo permiten, pues de esta forma no se está calculando el riesgo real y la prima no se corresponde a éste. Si además se produjera un siniestro, si condujera un menor de 26 años que no hubiera sido declarado como conductor principal o al menos como conductor ocasional (siempre que la compañía lo permita), éste no estaría cubierto. Sin embargo, cualquier persona mayor de 26 años está cubierto por el seguro, aunque no aparezca como conductor principal. Es este límite, los 26 años, el que marca la diferencia.

Por tanto, lo más recomendable es contratar un seguro en el que él figure como lo que realmente es: conductor principal, segundo conductor o conductor ocasional. Pero esto va a depender de la política de contratación de la compañía. Algunas no permiten que el conductor ocasional sea el conductor de más riesgo y pueden exigir como requisito que figure como conductor principal. Pero también por ello ofrecen soluciones específicas como MAPFRE con su póliza YCAR o el seguro para jóvenes de Línea Directa, cuyas coberturas piensan especialmente en este perfil de conductor.

Compara 30 aseguradoras en 3 minutos y ahorra hasta 50% en tu seguro de coche

COMPARAR SEGUROS

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de usuario y nuestra publicidad. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más info

CERRAR