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Cinco claves para cuidar la salud familiar en verano


  • Contar con un seguro de salud completo puede ayudarte a afrontar cualquier problema médico durante las vacaciones
  • Si te vas de viaje, tu compañía te sigue respaldando

Madrid, 21 de julio de 2014.- El cambio de costumbres durante las vacaciones incorpora una serie de riesgos para la salud de todos los miembros de la familia ante los que resulta básico estar preparado. Un buen ejemplo son los desplazamientos, más aún si el viaje incluye salir de Europa. En ese caso, se hace imprescindible un seguro médico que incluya la asistencia sanitaria para afrontar cualquier problema médico que pueda surgir, máxime viajando con niños.

El tipo de seguro que se necesita para proteger la salud de la familia dependerá en todo caso de lo que esa familia tenga planeado hacer durante el verano. No se necesita la misma protección para pasar unas semanas en una playa española que si se ha planeado un gran viaje al otro lado del mundo.

Hoy en día existen seguros de salud privados que pueden cubrir tanto las consultas de medicina primaria, como la atención de especialistas y las urgencias médicas desde solo 8 euros al mes”, explica Carlos Brüggemann, co-fundandor de Acierto.com, el comparador de seguros de salud líder en España.

En cualquier caso, el verano lleva asociado unos riesgos habituales para la salud relacionados con el mar, el sol o los hábitos alimentarios. Todos estos riesgos pueden quedar cubiertos si tenemos un buen seguro de salud que ofrezca cobertura completa para toda la familia. Porque un seguro médico puede ayudarte en muchas de esas urgencias médicas típicas del verano.

1. ¿Exceso de sol? Acude a los especialistas en Oftalmología y en Dermatología

Tomar el sol es una de las actividades favoritas de los españoles en verano. Sin embargo, no siempre se respetan las normas básicas para hacerlo de forma segura, como usar siempre gafas de sol (mejor con una categoría de filtro 3 ó 4) evitar la exposición en las horas centrales del día y usar crema solar con un factor adecuado para cada caso, cuidando con especial atención la piel de los más pequeños. Las consecuencias: pequeñas quemaduras y lesiones oculares. A largo plazo, en algunos casos, incluso la posibilidad de desarrollar un melanoma.

El acceso a médicos especialistas es una de las garantías básicas en cualquier seguro médico, incluso si se trata de una póliza ambulatoria (sin hospitalización). Dependiendo de la compañía de seguros con la que estés, tendrás acceso a una red más o menos amplia de centros médicos en los que podrás ser atendido. Una recomendación importante es comprobar qué cobertura te dan en la ciudad (ya sea aquí o en cualquier otro lugar de Europa) en la que vayas a pasar el verano.

Los tratamientos especiales en caso de cáncer de piel también suelen incluirse en la mayoría de seguros de salud, aunque estos presentan habitualmente período de carencia (no así el acceso a especialistas). En algunos casos, como en el del Seguro Sanitas Más 90.000, se puede acceder a estos tratamientos en cualquier lugar del mundo y recibir el reembolso de hasta el 70 % de los gastos médicos.

2. ¿Estáis lejos de casa y alguien se ha puesto enfermo? Vuestro seguro de salud os respalda

Si hablamos de la importancia de contar con un seguro médico en verano, la cobertura de Asistencia Sanitaria en Viaje se torna fundamental. Si tenéis pensado viajar en familia, una póliza de salud que os asista en caso de que se presente un problema estéis donde estéis es una garantía de tranquilidad.

Compañías como Sanitas, Adeslas o Allianz cuentan con conciertos que les permiten ofrecer atención médica a sus asegurados, también durante sus desplazamientos por Europa o incluso en cualquier lugar del mundo. En Sanitas, por ejemplo, ofrecen atención de urgencias en viajes al extranjero; la póliza Cuadro Médico Concertado de Allianz incluye asistencia en viaje y entre las garantías de Adeslas Plena Vital está la asistencia sanitaria en el extranjero.

3. No hace falta ir de viaje para que se presente una urgencia

Porque el calor del verano puede tener consecuencias negativas para la salud per se. Son típicos de esta época del año los golpes de calor, las deshidrataciones y las insolaciones. Y muy especialmente en los grupos de riesgo (mayores de 65 años y niños). Un seguro de salud en estos casos supone tener atención inmediata, ya que el servicio de ambulancia, la asistencia médica a domicilio en caso de urgencia y la atención hospitalaria de urgencia son garantías habituales en un seguro médico que se precie de ser completo.

Y en caso de que la urgencia derive en un ingreso, cuentas con las ventaja de disfrutar de una habitación individual y de la tecnología más avanzada con las que están dotados las clínicas y hospitales propios de algunas compañías.

4. Que un dolor de muelas no te fastidie un viaje

Y no lo hará si te has asegurado de que tu póliza incluya cobertura odontológica. Algunas compañías suman la Odontología a la lista de especialidades a las que dan acceso. También las hay que solo ofrecen algunas prestaciones, como limpiezas anuales y extracciones.

Pero también puedes contratar un seguro de salud que te permita contar al mismo tiempo con todas las ventajas de un seguro dental disfrutando así de un gran ahorro. Por ejemplo, si te decides por sumar a tu póliza Sanitas Básico la garantía Sanitas Dental 21. Tendrás hasta 30 servicios odontológicos completamente gratuitos entre los que se encuentra la Consulta prioritaria en caso de urgencia. Sanitas Dental 21 se incluye de serie en otras modalidades de Sanitas y puede comprender hasta 50 tratamientos gratis para los asegurados.

5. Cuidado con lo que comes (y bebes)

En verano nos relajamos más, en todos los sentidos. Abandonamos el despertador, desayunamos más copiosamente (en lugar de un café frente al ordenador), picoteamos más en el chiringuito (esas cañitas con tapa) y nos damos más festines de lo habitual. En resumen: incrementamos la cantidad y frecuencia en la ingesta de alimentos. Pero si además viajamos, corremos ciertos riesgos, como exponernos a una gastroenteritis si bebemos agua no potable, por ejemplo.

Por tanto, entre las enfermedades y trastornos digestivos más comunes del verano, cabe citar los cortes de digestión, la gastroenteritis y las intoxicaciones alimentarias de diversa índole y gravedad. Las precauciones pasarían pues primero por contar con un seguro de salud para saber que, en caso de urgencia, vas a tener la mejor atención posible. Y, segundo, por vigilar dónde comemos y qué comemos. Y qué hacemos después de comer.

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