¿Qué es el condicionado general de un seguro de coche?

Toda la documentación que debes conocer antes de contratar tu seguro de coche

A la hora de contratar un seguro de coche nos pueden surgir dudas en relación a las distintas coberturas que podríamos activar según nuestras necesidades y qué tipos de servicios ofertan cada una de las diferentes compañías. En estos casos, una de las cuestiones más importantes que debemos tener en cuenta es el conocido como condicionamiento general de un seguro, ya que se trata del documento más importante que entra en juego en relación al contrato del mismo. Por lo tanto, no es exagerado manifestar que es una pieza básica y elemental en toda póliza de este tipo por lo que todo usuario debería conocer todos sus detalles antes de decantarse por una u otra.

El condicionado general de un seguro de coche recoge todos los aspectos esenciales y en qué casos la aseguradora protege al usuario.

En pocas palabras, el condicionado general de un seguro de coche recoge todos los aspectos esenciales y en qué casos la aseguradora protege al usuario. Se trata de un libro más o menos grande que se entrega al usuario, y en él se desgrana de forma pormenorizada en qué situaciones concretas se da cobertura al beneficiario y todas y cada una de las especificaciones legales del acuerdo y, a grandes rasgos, qué cubre y qué no cubre. Pero a este respecto, lo más importante que se ha de saber es que aunque las coberturas se especifiquen en dicho documento, sólo serán ejecutables si a su vez constan como activas en la documentación denominada como condiciones particulares, que explicaremos más adelante.

¿Qué incluye el condicionado general de un seguro?

Lo primero a tener en cuenta es que el condicionado general es distinto para cada compañía. Por esto mismo, el documento puede variar su extensión y recoger más o menos puntualizaciones según cada caso. No obstante, hay una serie de elementos básicos que se incluyen en cualquier documento de condicionamiento general:

  1. La responsabilidad civil. Tanto la obligatoria como la de suscripción voluntaria.
  2. La protección jurídica que se proporciona al usuario.
  3. Accidentes del conductor y asistencia en viajes.
  4. Rotura de lunas y parabrisas. Incendio y robo.
  5. Daños propios.
  6. Cláusula de indemnización y exclusiones.

Estos puntos no aparecen siempre en el mismo orden y dependiendo de los casos pueden dividirse en diferentes puntos o estar contenidos en otros más extensos. Respecto a esto, lo más importante que se debe conocer es que se trata de una premisa básica donde se detallan todos los casos posibles y que, como se ha mencionado antes, estas situaciones donde podría responder el seguro sólo estarán activas si a su vez se especifican en las llamadas condiciones particulares.

¿Qué son las condiciones particulares?

Si hemos dicho que el condicionado general es la pieza elemental del contrato de cualquier seguro de coche, otro elemento clave son las llamadas condiciones específicas. Estas forman la primera sección de una póliza de seguros y recogen todas las variables concretas activas para cada usuario además de ampliar o aclarar aspectos de las condiciones generales. Este documento en particular incluye una serie de puntos que el usuario debe cumplimentar.

En primer lugar consta la persona sobre la que recaen las obligaciones legales que se derivan de la firma del seguro, y es la que se compromete a responsabilizarse de todo lo relativo al dicho contrato desde el punto de vista del usuario. En último término él es normalmente quien debe responder a los pagos que se han de realizar a la compañía y esta figura es posible que no coincida con el propietario o el conductor del vehículo asegurado. Otro punto a especificar es el vehículo en concreto sobre el que recae el seguro.

Esta información ha de ser muy precisa por lo que nos piden la marca, modelo, versión, motor y demás, con el fin de conocer de forma fehaciente de qué automóvil se trata. Cualquier fallo o inexactitud que pueda ocurrir a la hora de volcar esta información nos puede dar quebraderos de cabeza de cara al futuro, así que mucho cuidado. A su vez, se determinan también los llamados accesorios no de serie que pueda incluir el coche. Se tratan básicamente de todos aquellos elementos que se hayan podido añadir al vehículo y que no estén incluidos de fábrica en el mismo.

Una de las cuestiones más importantes dentro de las condiciones particulares son las coberturas. Aquí es donde se establece qué tipo de seguro contrata el usuario para que conste de forma escrita, y se menciona todas y cada una de las coberturas en particular que el usuario ha deseado activar. Por lo tanto, aunque en las condiciones generales conste determinadas coberturas, éstas sólo estarán activas si se detallan en última instancia en el documento de condiciones particulares.

Es conveniente también conocer la forma en la que dichas coberturas deben aparecer en la póliza. En referencia al apartado que recoge el seguro del conductor, ha de aparecer la cifra con la que se indemnizará en caso de muerte, además de constar la cantidad de dinero que se pondrá a disposición del asegurado en caso de que necesite los servicios de un abogado para defensa jurídica.

Asimismo, ha de figurar en este apartado la hora, el día, el mes y año concreto en el que entrará en vigor el seguro junto al momento en que finaliza el periodo de funcionamiento del seguro. Otro dato a tener en cuenta es la forma de pago que se especificará en el documento, ya sea cuenta bancaria o cualquier alternativa a la misma, como por ejemplo el pago en metálico. Como es lógico, también se ha de especificar quién o quiénes serán los asegurados y sus beneficiarios en caso de que ocurra algún incidente susceptible de indemnización. Es posible también que consten apartados adicionales, ya sea para matizar algunos de los artículos aparecidos en el condicionado general o ampliar artículos o incluir nuevos respecto a las condiciones particulares.

Finalmente, toda esta documentación queda cumplimentada con las firmas de las partes involucradas, tanto la compañía como el tomador del seguro. Y obviamente, si careciera de firma y sello el documento carecería de validez, a no ser que se demuestre por otros medios su autenticidad, como por ejemplo un justificante de recibo de pago bancario expedido junto a la matrícula del coche asegurado, nombre de la compañía de seguros y el periodo de tiempo de validez del seguro.

Prevalencia condiciones particulares sobre las generales

El condicionado particular siempre prevalecerá sobre el condicionado general de nuestra aseguradora

Para finalizar, vamos a establecer una sucinta puntualización que para el usuario puede ser de gran importancia y de la que debe ser consciente en todo momento. Tal y como hemos explicado más arriba, dentro del condicionado general se establecen todas las coberturas, particularidades y casos en los que la compañía de forma potencial respondería ante el asegurado y le cubriría. Pero estas tan sólo estarán activas en el caso concreto para cada cliente si constan como tales en la documentación de las condiciones particulares. Es decir, el condicionado particular siempre prevalecerá sobre el condicionado general de nuestra aseguradora.

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