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Cómo calcular los intereses de un préstamo

El cálculo de los intereses de un préstamo es clave para saber cuánto pagaremos cada mes y cuánto acabará costándonos

El cálculo de intereses de un préstamo puede parecer algo complicado para quien no está familiarizado con ciertos conceptos. Para aclararlos y ayudarte, te ofrecemos esta guía en la que te explicamos cómo calcular los intereses de un préstamo personal. Porque solo así podrás saber si serás capaz de asumir las obligaciones que implica un préstamo y tomar la decisión correcta.

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Qué tener en cuenta en el cálculo de los intereses de un préstamo

Para calcular los intereses de un préstamo es esencial conocer determinados conceptos con los que nos encontraremos. Los dos más importantes, y que probablemente has escuchado en más de una ocasión, son el Tipo de Interés Nominal y la Tasa Anual Equivalente. O lo que es lo mismo, el TIN y la TAE, respectivamente. 

Pero vayamos por partes y empecemos por el principio. Un préstamo (o hipoteca) es un compromiso entre dos partes. Una es la entidad financiera, que presta una cantidad de dinero al solicitante. Y este último, la segunda de las dos partes, se compromete a devolverlo en un tiempo determinado. 

Pero este anticipo no es gratis, tiene un precio, los intereses, que acuerdan la entidad y el solicitante en el momento en el que se está negociando el préstamo. La persona que recibe el dinero, además de retornarlo en su integridad, es quien paga los intereses.

Estos no se suelen pagar de golpe, sino que se distribuyen durante todo el plazo de amortización del préstamo. Y aquí entra en juego otro concepto que nos puede ser de gran utilidad a la hora de saber cuánto nos queda por pagar de cualquier financiación: el cuadro de amortización, del que hablaremos más adelante pero, a modo de adelanto, es el documento en el que se especifica cómo son los pagos de un préstamo.  

El TIN: una de las claves para calcular los intereses del préstamo

Como hemos adelantado, el Tipo de Interés Nominal (TIN) es de capital importancia a la hora de calcular los intereses de un préstamo ya que, a grandes rasgos, vendría a ser el precio que cobra el banco por adelantarnos un dinero que no tenemos.

El tipo de interés puede variar en función de varios factores. La política prestataria del banco o financiera en el que se gestiona, el tipo de financiación que se solicita (préstamo rápido, minicrédito, etc.), el perfil económico de la persona que lo solicita, el importe que se va a pedir o, incluso, la finalidad de la financiación.

En cualquier caso, en 2020, según los últimos datos del Banco de España, el interés medio de los préstamos al consumo a amortizar entre uno y cinco años se movió en torno el 7,00%.

La TAE: qué otros factores influyen en el cálculo de los intereses

Si el TIN es importante a la hora de calcular los intereses de un préstamo, la TAE es fundamental. TAE son las siglas de Tasa Anual Equivalente y en ella se incluye, además del TIN, otros conceptos que influyen a la hora de saber cuánto nos costará un préstamo como, por ejemplo, las comisiones que pueda tener el préstamo, el plazo de devolución y el importe a solicitar.

En España es obligatorio que la TAE esté especificada, tanto en la documentación que se entrega al negociar y firmar un préstamo, como en la publicidad de los productos financieros cuando se aborde algún aspecto económico del mismo. Te damos más detalles sobre qué incluye la TAE… Y qué no. 

Las comisiones del préstamo

Las comisiones más habituales en un préstamo, aunque puede haber otras, son las de apertura, la de amortización anticipada, la de demora, la de envío de correo y comunicaciones postales... En el caso de los préstamos, la TAE solo incluye las comisiones que cobra el banco derivadas de los gastos. No están reflejadas, pues, las que harían referencia al incumplimiento de pagos. 

El plazo de devolución

El plazo de amortización es el periodo de tiempo marcado para devolver un préstamo. Al negociarlo y al firmarlo, la entidad nos facilitará el cuadro de amortización en el que podremos comprobar cómo se asume la deuda y los intereses conforme va pasando el tiempo. 

Como es natural, el plazo marcará la cuantía de las cuotas: cuanto más tiempo, cuotas más bajas. Pero hay una regla universal en el plazo de amortización y es que la cantidad total que se abona de intereses es más elevada a medida que aumenta el plazo de amortización. 

Si amortizas el préstamo en doce meses pagarás menos intereses que si lo haces en veinticuatro. Cuanto más flexible sea el plazo de amortización, más crecerán los intereses. O sea, que el capital influye en el cálculo de los intereses de un préstamo. Un ejemplo: vamos a calcular los intereses de un préstamo personal. De nuevo, ponemos como base un crédito de 30.000 euros con un interés del 7,00%. 

Si lo amortizamos en 5 años, pagaremos unas cuotas mensuales de 594,04 euros. Al final del préstamos, habremos devuelto los 30.000 euros más 5.642,2 euros de intereses. Si lo amortizamos en 9 años, pagaremos unas cuotas mensuales de 375,19 euros. Al final del préstamos, habremos devuelto los 30.000 euros más 10.520,37 euros de intereses. 

El capital prestado

El capital prestado es un dato clave para el cálculo de la TAE. Como es lógico, cuanto mayor sea el capital prestado, más intereses habrá que pagar por él. Pero también afecta a la cuantía de las comisiones ya que son un porcentaje que se aplica sobre el importe que se solicita. Así, su repercusión no será la misma si se piden 10.000 euros que si se piden 30.000 euros. 

Qué no incluye la TAE

Como hemos explicado antes, en la TAE no se incluyen todos los gastos o comisiones que tienen que ver con el incumplimiento del contrato por parte de la persona que pide el préstamo. Si, por ejemplo, incurre en el impago de alguna o algunas letras. 

Tampoco se ve reflejado en la TAE el coste de otros productos que nos puede ofrecer la entidad para rebajarnos el interés del préstamo y que no son obligatorios para la contratación del mismo. Son los llamados productos bonificados y pueden ser una cuenta nómina, un seguro, mantenimiento de algunas domiciliaciones, etc.

Cada entidad cuenta con su propia política de bonificación. Algunas están dirigidas específicamente a empresas, como en el caso del Préstamo Bonificado de Ibercaja: ofrece bonificaciones por el pago de nóminas, por facturación de TPV, por cobros y pagos nacionales, etc.

El cuadro de amortización: así influye en el cálculo de intereses

Para acabar, el cuadro de amortización de un préstamo también influye en el cálculo de los intereses de un préstamo. Es un documento que nos facilitará el banco o la financiera cuando estemos negociando un préstamo y en él se muestra, mes a mes, qué parte de la cuota se destina a pagar intereses y qué parte a devolver el dinero que se nos ha prestado.

Hay varios sistemas de amortización de un préstamo, pero el más utilizado en España es el sistema de amortización francés. Las cuotas suelen ser constantes (a no ser que el préstamo esté referenciado a un índice concreto, como el euríbor, y que se revise cada determinado tiempo). 

Sea como sea, el dinero que cubre los intereses es superior al que se destina a la amortización del crédito en las primeras cuotas. A medida que va avanzando el tiempo, la balanza se invierte y se amortiza más capital que intereses. Pongamos un ejemplo: Pedimos un préstamo de 30.000 euros que vamos a devolver en nueve años. El tipo de interés es fijo, del 7,00%. 

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