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Préstamos rápidos: ¿cómo funcionan y cómo conseguir uno?

Los créditos rápidos destacan por su celeridad tanto en su solicitud como en su concesión

Hace unos años comenzaron a aparecer los conocidos como préstamos rápidos, una alternativa a los préstamos tradicionales, de las entidades bancarias. Entre sus ventajas destacan la rapidez tanto de las gestiones para solicitarlos como de la respuesta sobre la concesión. Se sabe si la financiación está aprobada o no casi al instante y el dinero está en cuenta en apenas 24 o 48 horas. Pero pueden tener algunos inconvenientes. ¿Quieres conocer más sobre ellos? Te contamos todos los detalles que deberías tener en cuenta a la hora de valorar los créditos rápidos en esta guía.

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¿Qué son los préstamos rápidos? 

En términos muy generales, entendemos por préstamos rápidos aquel tipo de financiación que ofrece la posibilidad de conseguir el dinero en un plazo de tiempo mucho más breve que en un préstamo personal convencional. Esto es, se tiene una respuesta acerca de la concesión (y a veces, el dinero se ingresa en cuenta) en una horquilla de tiempo que va entre 15 minutos y las 48 horas, después de haber hecho la solicitud. 

Asimismo, las cantidades que pueden pedirse suelen ser inferiores que en un préstamo personal. En un crédito rápido el importe a solicitar puede variar desde los 300 o 500 euros (en estos casos estaríamos hablando de un minipréstamo) hasta los 15.000 euros. Insistimos: estamos hablando a grandes rasgos, y el importe puede ser menor y también mayor. En cuanto a los plazos de amortización, también son más breves y, aunque dependen de las entidades, se moverían entre uno o dos meses, en el caso de los mini créditos, y los 6 años.

Los intereses de los créditos rápidos suelen ser más elevados que los de un préstamo convencional. Por eso siempre se dice que están pensados para afrontar de forma inmediata un gasto inesperado, para el que no se dispone de liquidez en ese momento concreto. 

Pero, ¿qué hace que sean tan rápidos? Básicamente, que todo el proceso se lleva a cabo a través de internet. Así, se rellena un formulario en la web de la financiera o el banco (sí: las entidades consideradas tradiciones están empezando a incluir este tipo de productos en sus carteras). 

Los datos que pidan pueden cambiar en función de la entidad, pero básicamente se tendrá que informar del nombre y apellidos del solicitante, el DNI, el importe que se solicita, los ingresos mensuales y facilitar una forma de contacto (un número de teléfono y correo electrónico). 

Una vez recibida la solicitud, en apenas minutos, la financiera o el banco se pondrá en contacto con el interesado, al que se le requerirá (de ser necesario) otros papeles. Estos se enviarán por mail, aunque puede darse el caso que se solicite por correo ordinario o mensajero. De salir concedida la financiación, se procederá a la firma, que puede ser electrónica.

Características de los préstamos rápidos

Aunque cada entidad tiene sus criterios, existen una serie de características comunes en los créditos rápidos. Por ejemplo, y entre otros, pueden solicitarse por Internet, suelen requerir menos papeleo que contratar otro tipo de producto de financiación. Veamos los detalles.

Pueden solicitarse por Internet: créditos rápidos online

La rapidez con la que se conceden no es la única característica atractiva de estos créditos, sino también las opciones de contratación que ofrecen. De hecho, es frecuente que se trate de créditos rápidos online, es decir, que se pueden solicitar por Internet o por teléfono. Un proceso que puede durar poco más de 30 minutos y que contrasta con las gestiones que se deben hacer en algunas entidades, sobre todo cuando se trata de conceder un préstamo personal. 

Los créditos rápidos son menos exigentes

También hay que hablar de las exigencias que, por regla general, son menores en los préstamos rápidos –su contratación requiere de menos papeleos–. Es posible que tengamos acceso al crédito con solamente presentar una nómina (u otra prueba de que tenemos ingresos estables) y el DNI. No siempre se necesitará de un aval y no siempre se tendrá que justificar la finalidad para la que se va a pedir el dinero. 

Lógicamente estar en alguna lista de morosos no facilitará en absoluto la concesión, pero incluso si nos encontramos en esta situación, existen financieras que conceden créditos rápidos con ASNEF. Nos referimos, sobre todo, a empresas que comercializan minipréstamos.

Los bancos también conceden préstamos rápidos

Como hemos indicado, cada vez más bancos conceden este tipo de préstamos rápidos. En principio, era un beneficio que podían obtener aquellas personas que ya eran clientes. La razón es sencilla: conocían su perfil e historial. Aunque de un tiempo a esta parte hay bancos que los están ofreciendo a posibles nuevos clientes.  

En cualquier caso, tendrán más facilidades para conseguir créditos rápidos aquellos con trabajo estable e ingresos fijos. Aun así, lo habitual es que sean financieras privadas las principales comercializadoras del crédito rápido online.

El coste de los créditos rápidos

Los principales factores que determinarán el coste del préstamo rápido son el importe que vayamos a solicitar, el plazo en el que queramos devolverlo y el perfil de la persona que lo pide, ya que la mayoría de financieras establecen diferentes horquillas de intereses en función de estos tres valores. 

Sea como sea, los intereses de un crédito rápido acostumbran a ser más elevados que los de un préstamo personal, cuyo TIN medio, en créditos de entre uno y cinco años, rozó el 7,5% en 2020, según datos del Banco de España.

Tipos de préstamos rápidos

Podemos diferenciar entre varios tipos de préstamos rápidos. Cada uno tiene su finalidad, y su cuantía, que puede variar mucho. También se diferencian por los objetivos y las necesidades de quien los pide.

Préstamos preconcedidos

Como su propio nombre indica, los préstamos preconcedidos son préstamos que ya están aprobados y concedidos por el banco o la entidad financiera. Es el cliente el que decide si quiere disfrutar de él aceptando las condiciones. Son, en definitiva, ventajas que los bancos ofrecen a sus clientes. Estos incentivos pueden presentarse de diferentes formas. 

Una de ellas son los anticipos nómina, servicio que ofrecen algunos bancos a clientes que cumplen con ciertos requisitos: tienen la nómina domiciliada desde hace, al menos, tres meses y no han estado nunca en Asnef o listados de morosidad. Las características de los anticipos nómina pueden variar en función de la entidad pero, básicamente, no tienen intereses aunque sí aplican comisiones, como de apertura, que puede llegar al 3,00%. 

El importe que se puede pedir a través de un anticipo nómina está limitado y puede ser una cifra concreta, por ejemplo, 6.000 euros, o la suma del importe de varias nóminas (hasta tres nóminas, por ejemplo). De tener este servicio, se puede disfrutar del dinero de forma casi instantánea.

Otra forma son los préstamos preconcedidos como tal. Como en el caso de los anticipos nómina, los facilita la entidad a algunos de sus clientes que cumplen con ciertos requisitos. Entre ellos, llevan un determinado tiempo en la entidad, tienen un buen perfil crediticio, ingresos fijos y estables, etc. Se los ofrecen por teléfono, cuando visitan la sucursal u online, a través de las app o páginas web del banco y acostumbran a ser de una determinada cantidad (desde 1.000 euros en Bankia, hasta 3.000 euros en Kutxabank, por citar solo algunos ejemplos).

Minicréditos rápidos

Los minicréditos rápidos presentan tres características muy particulares: están pensados para ser devueltos en un corto plazo, se ofertan en cantidades pequeñas de dinero y que se obtienen de forma casi inmediata. Es decir, que son la alternativa perfecta para obtener liquidez rápidamente y hacer frente a un pequeño pago imprevisto. 

Las cantidades habituales para los microcréditos rápidos son desde los 100 euros hasta los 1.000 euros. Se devuelven en un único plazo, que no suele extenderse más allá de los 60 días desde la concesión. La facilidad (en referencia a los trámites) y la rapidez con la que se obtienen tienen una contrapartida: los intereses, que se denominan honorarios y son muy elevados. Por eso debemos ser cuidadosos a la hora de pedir uno de ellos.

Los requisitos para acceder a ellos dependen de cada financiera. Lo habitual es tener que demostrar unos ingresos fijos y no estar incluido en ninguna lista de morosos (RAI, ASNEF…). En algunos casos, ni siquiera se solicita una nómina e incluso hay quien concede este tipo de créditos rápidos sin importar ASNEF (si bien no se pueden tener deudas con otras entidades financieras).

Lo habitual es que se concedan a personas de más de 21 años (algunas financieras amplían esta edad hasta los 25 años) y residentes en España. Es necesario tener el DNI o NIE en vigor y ser titular de una cuenta bancaria y de una línea telefónica móvil a tu nombre. Saldar las deudas dentro del plazo estipulado esencial, ya que un retraso en el pago hará que los intereses continúen disparándose hasta cifras que pueden resultar peligrosas.

Líneas de crédito

Las líneas de crédito que otorgan los bancos a sus clientes funcionan de una forma muy diferente a los préstamos. No se dispone de una cantidad de dinero en un solo pago. Lo que se tiene es crédito, hasta cierto límite y normalmente por un año (se pueden renovar anualmente).

De estar aprobada, es una suerte de “plan B” o saldo extra siempre disponible, en caso de ser necesario. Por eso se suelen solicitar de manera preventiva, para poder afrontar un imprevisto. Y es habitual que sean empresas y autónomos los que la soliciten.

Una vez concedida una línea de crédito, se puede pedir una cuantía a cuenta de esta línea de crédito en cualquier momento, si bien no se puede solicitar más crédito hasta haber amortizado la deuda. Suelen aplicar un interés pequeño para la cuantía total disponible y un interés más alto para el dinero a devolver.

Créditos al consumo

Los créditos al consumo tienen una única finalidad: financiar la compra de un bien o servicio. A diferencia del préstamo personal, se puede ir disponiendo del dinero en el momento y en la cantidad que se vaya necesitando, siempre y cuando no se supere el máximo acordado. Destacan por aplicar un tipo de interés más alto que los préstamos personales. 

Un ejemplo serían las tarjetas de crédito. De disponer de una (y tener saldo activo en ella), es una forma rápida de financiación ya que el dinero se tiene de forma instantánea. El máximo de dinero que se puede tener asignado en una tarjeta dependerá del perfil del titular, el tipo de tarjeta (básica, oro, premium) y el banco. 

Las formas y plazos de amortización también tienen puntualizaciones en función de la entidad. Y es que, según el banco o financiera, se puede devolver el dinero de un solo pago a final de mes, puede hacerse a través de un porcentaje del importe que se haya dispuesto o bien un importe determinado.

Si no se tiene aprobada la tarjeta de crédito, el plazo para que se pueda obtener una puede alargarse hasta un mes. Hay que tener en cuenta que, como un tipo de financiación más, el banco estudiará el perfil del solicitante antes de concederla. 

Cómo contratar préstamos rápidos paso a paso

Contratar un préstamo rápido es un procedimiento diferente en cada caso. Pero siempre empieza (o ha de empezar) en el mismo punto: hacer números. Así, si vas a pedir un préstamo rápido es de capital importancia que tengas en cuenta el objetivo que persigues con la obtención del dinero y la cantidad que necesitas para poder llevarlo a cabo. Pero, no solo eso.

También es igual de importante que conozcas bien tu realidad financiera para saber a cuánto dinero puedes optar y qué plazo de amortización te conviene más. Que seas realista. Esto te ayudará a identificar el tipo de préstamo rápido que necesitas.

El siguiente paso debería ser comparar los diferentes productos: las condiciones y requisitos que, para obtener el préstamo rápido, ponen las diferentes financieras. Ahora que ya sabes qué tipos de créditos rápidos existen, necesitas tener una visión general de las ofertas disponibles para poder decidir qué opción se ajusta más a tus exigencias.

Una herramienta para llevar a cabo todo el proceso, desde la búsqueda de la mejor financiación hasta la firma final del contrato, es el comparador de préstamos de Acierto.com. En él podrás ver las diferentes opciones que te plantea el mercado financiero, con todos los detalle.