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Qué es una línea de crédito y cómo solicitarla

Las líneas de crédito ponen a disposición del cliente una cantidad de dinero. Este solo abonará intereses por el importe que finalmente use.

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Las líneas de crédito permiten a empresas y particulares disponer de dinero hasta un límite aprobado por una entidad. El cliente paga intereses solo por la cantidad utilizada, no por el total del capital. Solicitar una línea de crédito suele hacerse para cubrir necesidades temporales de liquidez y gastos imprevistos. Su concesión depende de la solvencia del solicitante y las condiciones varían según el plazo, el límite y las comisiones aplicadas. También puedes sondear otras vías de financiación en nuestro simulador de préstamos.

5 claves sobre las líneas de crédito

  • Una línea de crédito permite usar el dinero solo cuando lo necesitas y pagar intereses únicamente por la cantidad utilizada.
  • Ofrece más flexibilidad que un préstamo personal, aunque puede incluir comisiones de apertura, disponibilidad o renovación.
  • Suele ser adecuada para necesidades puntuales, no para financiar gastos permanentes.
  • El límite depende del análisis de solvencia de la entidad, y superarlo puede implicar intereses más altos.
  • Antes de contratar, conviene comparar el tipo de interés y todas las comisiones asociadas.

Qué es una línea de crédito

Una línea de crédito es un método de financiación en el que un banco o financiera pone a disposición de un cliente, durante un tiempo determinado, una cantidad de dinero. Este capital no se entrega de una vez, como sucede con los préstamos personales, sino que la persona que lo recibe lo va administrando en función de sus necesidades. Y puede usarlo todo o en parte, o no utilizarlo nunca. 

Obviamente, el préstamo que ofrece una línea de crédito no es gratis, sino que tiene un coste. Y este puede llegar en forma de comisiones o en forma de intereses. Sea como sea, a grandes rasgos, solo se cobrarán intereses cuando se utilice el dinero. Si se emplea todo, se aplicarán sobre la totalidad; si solo se toca una parte, sobre el importe que se utilice. 

Las líneas de crédito se han asociado habitualmente a autónomos y empresas, ya que les confiere una flexibilidad con la que pueden hacer frente a gastos cotidianos. Si bien es cierto que usuarios particulares también pueden recurrir a ellas.

Cómo funcionan exactamente

Simplificando mucho, una línea de crédito es un importe de dinero que el banco o financiera concede a un cliente para que este lo utilice (o no) cuando le parezca. Así, en caso de usarlo tendrá que devolverlo, pagando los intereses que correspondan y que solo se aplicarán en la cantidad que haya empleado, no en el total de la línea de crédito.

Así, pongamos por caso que la línea de crédito que te concede el banco es de 10.000 euros durante un año. Podrás estar el tiempo que quieras, y porque no te hace falta, sin tocar el dinero. Durante este impase, no se te cobrarán intereses.

Pero si al quinto mes te surge un imprevisto de 4.000 euros y no los tienes en efectivo, podrás echar mano de ella. Así, te quedarán otros 6.000 que, de no usarlos, se irán incrementando a medida que vayas devolviendo los 4.000 que has utilizado. Habitualmente, las vías de utilización de las líneas de crédito son las cuentas de crédito y las tarjetas de crédito. Y es, al pagar a través de ellas, cuando accedemos a la línea de crédito.

En qué se diferencian de un préstamo personal

Como hemos apuntado, las líneas de crédito son un tipo de financiación y, aunque en muchas ocasiones se relacionan con los préstamos personales, no son lo mismo. Las grandes diferencias entre ambos las encontramos en su funcionamiento.

En una línea de crédito el titular puede decidir si no la utiliza, si lo hace en su totalidad, o solo en parte. Solo se le cobrarán intereses (y alguna comisión, de haberla) sobre el capital empleado. Sin embargo, en un préstamo personal se entrega una cantidad sobre la que se aplicarán intereses, desde el inicio.

Y, hablando de intereses, en función de la línea de crédito, pueden ser algo más elevados que los de un préstamo personal. Además, puede tener alguna comisión tanto por darla de alta como por no utilizarla.  

Otra diferencia entre líneas de crédito y préstamos personales es que las primeras son renovables. Lo más común es firmarlas por medio o un año, con posibilidad de extenderlas durante más tiempo. En cambio, en los segundos se va amortizando el capital prestado hasta que la deuda queda totalmente saldada. Una vez pagado, si se necesita otro préstamo, se tiene que iniciar el proceso de solicitud, no se renueva. Habitualmente, los plazos de amortización de los préstamos personales se mueven entre los cuatro y los diez años.  

¿Cuáles son sus ventajas e inconvenientes?

Entre sus ventajas destacan:

  • Flexibilidad: el banco pone a tu disposición un saldo y tú puedes hacer cuantas disposiciones consideres (sin sobrepasar el límite de la cuantía acordada) en función de tus necesidades. Es lo que diferencia principalmente a las líneas de crédito de otras vías de financiación para negocios, como los préstamos para emprendedores o los préstamos para autónomos, en los que se concede una cuantía en un solo pago y, que, por tanto, habrá que devolver íntegramente.
  • Pagas intereses sobre el importe utilizado, no sobre el límite total.
  • Puedes amortizar y volver a disponer del dinero.
  • Es una buena herramienta para gestionar el circulante de empresas y autónomos.
  • Comodidad: el funcionamiento de la línea de crédito es similar al de una cuenta corriente, por lo que el acceso a ese dinero es fácil. 
  • Concesión rápida: la línea de crédito es inmediata, ya que el capital se encuentra depositado en una cuenta de crédito a nombre de la empresa o de un particular (que también pueden usar una tarjeta de crédito para acceder a estos fondos). Esta circunstancia permite prescindir de los tiempos de espera.

Entre los inconvenientes tenemos:

  • Suele incluir comisiones (apertura, disponibilidad, renovación, etc.).
  • Los tipos de interés pueden ser variables.
  • Existe el riesgo de usarla como financiación permanente.
  • La entidad puede decidir no renovarla al vencimiento si cambian las circunstancias o el riesgo.

¿Cómo calcula el banco el límite concedido?

El límite no es una cifra arbitraria. La entidad analiza el riesgo y la capacidad de devolución del cliente. Entre los principales factores están:

  • Capacidad de pago: el banco calcula cuánto dinero genera el cliente. 
  • Historial financiero: el banco revisa pagos anteriores, préstamos vigentes, impagos, ASNEF. Un buen historial facilita obtener mayor límite y mejores condiciones. 
  • Actividad económica: hay sectores considerados más estables que otros. Por ejemplo, menor riesgo son farmacia, alimentación, sanidad, energía. Mayor riesgo sería hostelería, construcción y empresas de reciente creación.  
  • Garantías ofrecidas: el banco puede pedir aval personal o garantía hipotecaria. Cuantas más garantías existan, mayor suele ser el límite concedido. 
  • Antigüedad de la relación bancaria: un cliente que lleva años trabajando con la entidad suele tener más facilidad para obtener una línea de crédito que un cliente nuevo. 

¿Qué gastos suelen tener?

Las líneas de crédito pueden implicar gastos que conviene revisar, especialmente las comisiones. Lo habitual es que la entidad cobre determinadas comisiones por la gestión, apertura y renovación de la línea de crédito:

  • Comisión de apertura y renovación: se trata de una comisión que se cobra por la apertura de la línea de crédito y su renovación anual.
  • Comisión de disponibilidad: se recauda por el hecho de tener el dinero en la cuenta de crédito que no has utilizado.
  • Interés de dispuesto: sobre el importe que se disponga.
  • Comisión por cancelación anticipada de saldos: se cobra cuando se devuelve dinero antes del plazo estipulado.

Asimismo, evidentemente, estás obligado a pagar los intereses por las cantidades de efectivo dispuestas, durante el período en que esté habilitada. Es decir, mientras no se disponga de efectivo de la línea de crédito, no se pagarán intereses. Desde el momento en el que se disponga del primer euro, se pagará el tipo de interés fijado en el contrato. Pero, cuidado si te excedes de la cantidad límite pactada, porque el tipo de interés que se aplica sobre el capital excedido es más alto.

Sea como sea, te recordamos que, antes de decantarte por una línea de crédito u otra es recomendable que compares varias opciones. E, incluso, valores otras vías de financiación.

Ejemplos reales de coste para distintas cantidades

Supongamos una línea de crédito con las siguientes condiciones:

  • Límite concedido: 50.000 €
  • Tipo de interés: 7 % anual
  • Comisión de apertura: 1 %
  • Comisión de disponibilidad: 0,20 % anual sobre el saldo no utilizado
  • Duración: 1 año
Usas 5.000 euros durante un año
Intereses (7 %) 350 €
Comisión apertura 500 €
Comisión disponibilidad 90 €
Coste total 940 €
Usas 20.000 euros durante un año
Intereses 1.400 €
Comisión apertura 500 €
Comisión disponibilidad 60 €
Coste total 1.960 €
Usas siempre los 50.000 euros
Intereses 3.500 €
Comisión apertura 500 €
Comisión disponibilidad 0 €
Coste total 4.000 €

Cómo solicitarla

Solicitar una línea de crédito, como cualquier otro producto de financiación, requiere de cierto procedimiento. Así, se debe solicitar en el banco o financiera (online o de forma presencial) que, como es habitual, estudiará tu perfil. El objetivo, tanto se trate de una empresa, un autónomo o un particular, asegurarse de la viabilidad de la operación. 

Para ello se tendrá que aportar cierta documentación y, en el caso de algunas entidades, si vas a solicitar una cuenta o línea de crédito, te pedirán que esta tenga cierta antigüedad, unos niveles de facturación, cierta vinculación con el banco?  Una vez estudiada la solicitud por el banco y aprobada, el dinero suele estar disponible en la cuenta de crédito en un margen relativamente corto. A lo sumo, una semana. Te aconsejamos, además: 

  • Compara líneas de crédito en diferentes entidades.
  • Cuando te la concedan, retira solo lo que necesites.
  • Fíjate en los intereses y comisiones antes de contratar.
  • Revisa que puedas devolver el dinero en los términos acordados.
  • Prepara la documentación con tiempo.

Cuáles son los requisitos habituales

Para solicitar una línea de crédito necesitarás cumplir una serie de requisitos que comparten prácticamente todas las entidades. Aunque estos pueden variar según el caso. Pero estos son los puntos fundamentales:

  • Ser mayor de edad y acreditarlo con el DNI vigente.
  • Tener una cuenta bancaria.
  • Tener unos ingresos y justificarlos.
  • No estar en ficheros de morosidad: esto puede cambiar según la entidad. Pero en general es difícil conseguir préstamos con ASNEF.

Cuándo conviene pedir una línea de crédito

Casos en los que sí conviene solicitar una línea de crédito:

  • Tienes problemas temporales de tesorería: es el caso más habitual y te sirve para cubrir un desfase sin necesidad de pedir un préstamo.
  • Tu negocio tiene ingresos irregulares: por ejemplo, hay meses con muchos ingresos y otros con poco. La línea de crédito permite utilizar dinero únicamente cuando hace falta y devolverlo cuando entra caja.
  • Necesitas afrontar gastos inesperados: por ejemplo, avería de maquinaria, reparación urgente, sustitución de un vehículo. No es necesario utilizar toda la línea, solo se usa la cantidad necesaria.

Una regla sencilla: usa una línea de crédito cuando el problema sea de liquidez temporal (desajuste entre cobros y pagos). Y usa un préstamo cuando necesites financiar una inversión concreta y de largo plazo. Esta distinción es la que siguen habitualmente las entidades financieras y el propio Banco de España al diferenciar ambos productos.

Y cuándo no es aconsejable

No siempre es aconsejable solicitar una línea de crédito, por ejemplo:

  • Quieres comprar un activo importante (local, nave, maquinaria). En este caso normalmente interesa un préstamo porque el plazo es mayor, las cuotas son previsibles y suele salir más barato. 
  • Vas a financiar un proyecto de varios años: la línea de crédito suele tener vencimientos cortos (a menudo un año renovable), por lo que no es el producto adecuado para inversiones de largo plazo.
  • Vas a utilizar el 100 % del dinero durante todo el año: en ese caso prácticamente funciona como un préstamo, pero normalmente con más comisiones y gastos de renovación
  • Tu negocio tiene pérdidas estructurales: este es uno de los errores más frecuentes. Una línea de crédito no sirve para solucionar un negocio que pierde dinero todos los meses, ya que solo retrasaría el problema
  • No tienes capacidad de devolución: si sabes que no podrás devolver el dinero dentro del plazo previsto, lo prudente es no solicitarla.
Situación ¿Conviene? Motivo
Retraso en el cobro de clientes Depende Problema temporal de liquidez
Pago de impuestos antes de cobrar facturas Necesidad puntual de efectivo
Compra de mercancía Se devuelve al vender el stock
Aprovechar un descuento importante de proveedor Si el ahorro supera el coste financiero
Reforma de una oficina No Mejor un préstamo de inversión a largo plazo
Compra de maquinaria No Mejor financiación a largo plazo
Comprar una vivienda No Mejor hipoteca
Cubrir pérdidas continuadas No No soluciona el problema de fondo

Ejemplo de línea de crédito para capital de trabajo en el sector construcción

La construcción es uno de los sectores donde más se utilizan las líneas de crédito porque normalmente existe un desfase importante entre pagar materiales, nóminas, subcontratas y cobrar las certificaciones de obra.  

Ejemplo: una constructora obtiene una obra por 800.000 euros. Durante los primeros cuatro meses debe pagar hormigón, maquinaria y salarios por valor de 300.000 euros. Sin embargo, el cliente solo certificará y pagará parte de la obra al cabo de varios meses. La línea de crédito permite cubrir ese periodo sin interrumpir la ejecución del proyecto. 

Ventajas: evita paralizar la obra por falta de liquidez, permite cumplir los plazos de ejecución, reduce el riesgo de impagos a proveedores y facilita la gestión del circulante entre certificaciones.  El riesgo es que, si la obra se retrasa o el cliente demora los pagos, la empresa puede tener que mantener la línea utilizada durante más tiempo del previsto, aumentando los intereses y la dependencia de la financiación.

Preguntas frecuentes

Recogemos un listado de preguntas frecuentes sobre las líneas de crédito y sus correspondientes respuestas:

¿Una línea de crédito es inmediata?

Depende del momento. Si el banco o financiera ya te la ha concedido, sí: una línea de crédito es inmediata. Puedes usarla (siempre y cuando tengas saldo) en el momento en el que la necesites. Por este motivo es un sistema al que recurren habitualmente muchas empresas y trabajadores autónomos ya que les supone una ayuda a modo de colchón financiero.

Las líneas de crédito sirven para solucionar la falta de liquidez cuando llegan ciertos pagos. Pongamos por caso que uno de nuestros clientes se retrasa en el abono de una factura de la que depende parte la nómina de nuestros trabajadores o de los pagos que se tienen que hacer a Hacienda o se nos estropea un vehículo? En este momento se necesita de una liquidez que la línea de crédito nos puede aportar. 

Si, por contra, no se tiene la línea de crédito, se tiene que pedir al banco, no es inmediata. Tendrás que hacer una solicitud y aportar cierta documentación. La entidad estudiará tus ingresos y tus gastos y, en función de ello, te la aceptará y concretará importe o te la denegará. 

Qué comisiones debería revisar

Respecto a las comisiones, debes comprobar las siguientes: 

  • Comisión de apertura y renovación: se trata de una comisión que se cobra por la apertura de la línea de crédito y su renovación anual. 
  • Comisión de disponibilidad: se recauda por el hecho de tener el dinero en la cuenta que no has utilizado. 
  • Comisión por cancelación anticipada de saldos: se cobra cuando se devuelve dinero antes del plazo estipulado. 

¿Qué ocurre si superas el límite autorizado?

Superar el límite autorizado puede tener consecuencias importantes:  

  • El banco rechaza la operación. Es la situación más frecuente. Ejemplo: límite autorizado 50.000 euros, saldo dispuesto 49.800 euros, intentas realizar un pago de 2.000 euros. El banco puede simplemente no ejecutarlo.
  • El banco permite el exceso. En ocasiones la entidad autoriza temporalmente superar el límite, pero aplica intereses más elevados y puede cobrar comisión por excedido.

¿Se puede cancelar antes de tiempo? ¿Qué consecuencias hay?

Hay dos casos: 

  • El cliente decide cancelarla: puede devolver todo el dinero utilizado y solicitar la cancelación. Pero puede ocurrir que no exista ninguna penalización o bien una pequeña comisión por cancelación anticipada. 
  • El banco decide cancelarla: puede resolver el contrato en determinadas circunstancias, por ejemplo, por incumplimiento de pagos, deterioro importante de la situación financiera, utilización fraudulenta, etc. En ese caso exigirá la devolución inmediata del saldo dispuesto.

¿Cómo afecta al CIRBE y a futuras solicitudes de financiación?

La CIRBE registra los riesgos que las entidades financieras mantienen con sus clientes cuando superan determinados umbrales de declaración. No es un registro de morosos, simplemente informa del riesgo financiero existente.

Respecto a cómo afecta a futuras solicitudes de financiación, depende de cómo hayas gestionado la línea de crédito. Si pagas siempre puntualmente y el negocio marcha bien, cuando solicites otro préstamo, el banco verá que gestionas adecuadamente la financiación. 

Pero si la renuevas continuamente y te retrasas en los pagos el banco puede interpretar que la empresa depende excesivamente del crédito para funcionar y como consecuencia puede reducir el importe solicitado, pedir más garantías, aplicar un interés mayor e incluso denegar la operación. 

¿Qué fiscalidad tienen las líneas de crédito?

Recibir dinero mediante una línea de crédito no constituye un ingreso y no tributa, puesto que es una financiación que deberá devolverse. Por tanto, no aumenta los ingresos, no pagas IRPF y no paga Impuesto sobre Sociedades por ese hecho.

Los intereses pagados son un gasto financiero fiscalmente deducible cuando la financiación se utiliza para la actividad económica. Las comisiones también son deducibles. Por otra parte, los intereses y la concesión de préstamos y créditos están exentos de IVA conforme a la normativa del impuesto. Por ello, no se repercute IVA sobre los intereses de la línea de crédito

¿Cuál es el tipo de interés promedio en 2026?

No existe un tipo único para todas las líneas de crédito, ya que depende del perfil del cliente, las garantías y el riesgo. No obstante, las estadísticas del Banco de España y el mercado permiten establecer rangos orientativos.

  • Grandes empresas: 3,5 % ? 5 %
  • PYMES con buena solvencia: 4 % ? 6 %
  • Autónomos: 5 % ? 8 %
  • Empresas con mayor riesgo: 7 % ? 10 % o más

¿Cuáles son los errores habituales al contratar una línea de crédito?

Principalmente son los siguientes: 

  • Fijarse únicamente en el tipo de interés y no prestar atención a las comisiones. El coste total puede variar significativamente.
  • Solicitar un límite excesivo, ya que supone mayor comisión de apertura, más coste por disponibilidad y mayor riesgo financiero.
  • Utilizarla para inversiones a largo plazo. Es preferible un préstamo adaptado al plazo de la inversión.
  • Mantener la línea siempre al máximo. Además de incrementar los costes financieros, esta situación puede perjudicar tu perfil de riesgo ante el banco.
  • Superar el límite autorizado. Los descubiertos o excesos pueden implicar intereses más altos, más comisiones, revisión de las condiciones y deterioro de la relación con la entidad.

¿Qué es el crédito rotativo?

El crédito rotativo o revolving es un tipo de financiación que te permite disponer de un límite de crédito que se va renovando automáticamente a medida que devuelves el dinero utilizado. Es decir, no necesitas solicitar un nuevo préstamo cada vez: el crédito se "recompone" conforme lo amortizas.

Por ejemplo, si tienes una línea de crédito de 30.000 euros: en enero utilizas 12.000, en febrero devuelves 5.000 y, en marzo, vuelves a tener disponibles 23.000 euros (los 18.000 que no usaste más los 5.000 que has devuelto). Todo ello sin necesidad de firmar un nuevo contrato.

¿Cómo funciona la línea de crédito con garantía hipotecaria?

Una línea de crédito con garantía hipotecaria es una financiación en la que el banco concede un límite de crédito respaldado por un inmueble, como una vivienda, local o nave. Al existir esta garantía, el riesgo para la entidad es menor, lo que suele permitir acceder a importes más elevados y a condiciones más favorables que en una línea sin respaldo.

Este tipo de financiación es habitual en empresas que necesitan liquidez recurrente y de cierto volumen. Entre sus ventajas destacan el mayor acceso al crédito y tipos de interés más bajos, pero también implica riesgos importantes, ya que el inmueble queda hipotecado y puede perderse en caso de impago. Además, su formalización conlleva gastos adicionales como tasación, notaría o registro.

Maica López

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Maica López Ver perfil de Maica López en LinkedIn

Periodista especializada en finanzas

Última actualización el 23/07/2026

Ismael de la Cruz

Redactado por

Ismael de la Cruz Ver perfil de Ismael de la Cruz en LinkedIn

Experto analista en economía y finanzas

Publicado el 17/02/2025

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