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Aval Hipotecario

Te lo explicamos todo acerca del aval hipotecario: qué implica y qué riesgos tiene

Aunque la figura del aval hipotecario ha perdido fuerza, se sigue utilizando en aquellos casos en los que el banco tiene alguna duda sobre la solvencia del futuro titular de una hipoteca. Y tiene sus riesgos, ya que responde de forma solidaria a la deuda si el titular no lo hace. Descubre aquí lo que conlleva ser avalista hipotecario.

Además, si estás buscando hipoteca con o sin aval, en nuestro comparador de hipotecas encontrarás la oferta de más de 30 entidades. Estudia todas tus posibilidades y encuentra la mejor financiación en solo 1 minuto.

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Qué es un aval hipotecario

Un aval hipotecario es una garantía adicional que piden bancos y financieras cuando consideran que la persona que ha solicitado la financiación puede tener problemas para devolver el dinero que se les ha prestado, en algún momento futuro.

Un aval puede ser material (como, por ejemplo, unos ahorros o un inmueble) o personal (otro individuo). El banco exige, a los avales hipotecarios personales, que presenten la misma documentación que si solicitaran la financiación. Así, deberán justificar ingresos y otras deudas, detallar bienes, etcétera.

Un aval hipotecario es quien, si se produce un impago, responde de forma solidaria a la deuda y quien cubre el importe que no se haya pagado. Si no lo hace, podría acabar en un listado de morosidad o, ya en un caso extremo, perder sus bienes,

Por ese motivo, los expertos del comparador de hipotecas de Acierto.com recomiendan que, si en algún momento te piden ser aval hipotecario te asegures bien de la solvencia económica del futuro hipotecado. Y también, por si acaso, hagas bien tus números para ver si llegas a afrontar la deuda, si finalmente se produjera algún impago.

Aval hipotecario

El aval hipotecario según el Banco de España

Si nos ceñimos a la definición que hace el Banco de España de aval hipotecario, veremos que se trata de "un contrato por el que el avalista garantiza el cumplimiento de una obligación del avalado. Asume dichas obligaciones frente a un tercero (beneficiario) si el avalado no lo hace”.

Dicho de otra manera, y tal y como precisa más adelante el organismo supervisor: “asume el pago de una deuda de otra persona si esta no lo realiza”. Y se hace cargo de esta obligación “con todos sus bienes”. Es decir, como apuntábamos en el punto anterior, en última instancia, y si no paga la deuda que no ha cubierto la persona avalada, podrá ver cómo le embargan sus bienes.

Otras formas de denominar a un aval bancario son “fianzas”, “afianzamientos” o “garantías personales”.

Cuándo es necesario el aval hipotecario

El banco o entidad es quien determina si la figura del aval hipotecario es o no necesaria en una operación financiera, cuando presta dinero. Habitualmente, solicita su presencia si el titular de la hipoteca es muy joven o bien considera que su perfil crediticio tiene algún riesgo. Es decir, no están seguros de su solvencia a medio o largo plazo.

Cabe indicar que hace algunos años que la figura del aval hipotecario dejó de ser habitual en los contratos de financiación. Concretamente, tras la crisis de 2008, cuando la banca endureció considerablemente los requisitos para acceder a un préstamo y, más que pedir garantías externas, exigían a los futuros tener capacidad de pago.

¿Puedo conseguir una hipoteca al 100% con aval?

En la actualidad, las hipotecas 100 por 100 son muy difíciles de encontrar. Básicamente, por el riesgo financiero que comportan: las piden personas sin ahorros, por muy altos importes, plazos de amortización más largos...

De hecho, las hipotecas 100 apenas existen en las carteras de productos de las entidades y las pocas que hay están orientadas a la compra de inmuebles del propio banco. Además, los requisitos para pedir una hipoteca de este tipo son más estrictos que para una financiación convencional.

Con todo, y a pesar de su carácter anecdótico, el poder presentar un aval que responda en caso de impago puede facilitar el acceso a una hipoteca que financie más del 80 % (porcentaje máximo habitual) del valor de tasación o compraventa de una vivienda.

¿Se puede conseguir una hipoteca sin nómina con aval?

Aunque las posibilidades de que el banco te la conceda son muy bajas, se puede pedir una hipoteca sin nómina y con aval. Y es que tener nómina (o unos ingresos justificados, periódicos y estables) es uno de los criterios que utilizan los bancos a la hora de determinar si dan o no la financiación. Te explicamos los principales casos:

  • Autónomos: aunque no tienen nómina fija, sí pueden acceder a una hipoteca siempre y cuando le avalen los números. Para analizar su perfil y solvencia, el banco le exigirá que presente muchos más documentos que una persona asalariada.
  • Pensionistas: en función del tipo de pensión se tendrá más o menos fácil el acceso a una hipoteca sin nómina. Por ejemplo, una persona que cobre el subsidio de desempleo lo tendrá muy difícil. En el caso de un jubilado, dependerá de la edad que tenga y el tiempo de amortización de la hipoteca.
  • Sin nómina, pero con bienes: una persona que vive de rentas (por ejemplo, tiene varias propiedades y recibe por ellos un alquiler) no debería tener, en principio, problemas para acceder a una hipoteca ya que sus propios bienes son su principal aval. De hecho, el banco entenderá que el dinero que ingresa por tenerlos arrendarlos, siempre y cuando estén en regla, son una entrada de dinero justificada y periódica.

Requisitos del aval hipotecario

Como hemos ido explicando, el aval hipotecario tendrá que hacer frente a los pagos del préstamo si el titular no abona las cuotas. Así, el banco o financiera, para poder aceptar un aval hipotecario, tendrá que estudiar su perfil crediticio. El objetivo, asegurarse de que él sí que cumple con todos los requisitos y podrá pagar la deuda. Estos son los principales:

  • Solvencia económica: El aval hipotecario tendrá que demostrar que tiene una entrada de dinero estable, fija, justificable y suficiente para hacer frente a las cuotas de la hipoteca si hubiera un impago.
  • No tener deudas (o muy pocas): Un avalista hipotecario debe tener muy pocas deudas y, de tenerlas, la suma de todas ellas más la hipotética cuota de la hipoteca no debe superar el 30 % de sus ingresos.
  • No haber estado en listados de morosidad: Como sucede a la hora de pedir cualquier tipo de financiación, el hecho de estar o haber estado en listados de morosidad puede frenar la aceptación del aval hipotecario.
  • Disponer de bienes: El hecho de poseer otros bienes (ya sea un bien inmueble, obras de arte, cuentas de ahorro...) facilita la aprobación del aval hipotecario ya que son una garatía extra.

Para poder estudiar todos estos aspectos, el banco solicitará al aval hipotecario que presente la misma documentación que si fuera a pedir él mismo la hipoteca (DNI o NIE o pasaporte, última declaración del IRPF, vida laboral, extractos de movimientos bancarios del último año, recibos de otros préstamos si los hubiera, etcétera).

Aval hipotecario

Consecuencias del aval hipotecario

Ser aval hipotecario puede tener riesgos ya que tendrá que responder del préstamo con sus bienes presentes y futuros, si el titular de la financiación dejara de pagar las cuotas. Es decir, asumirá la deuda de forma solidaria.

Así, y de no hacer frente a los pagos, la persona que haga de aval hipotecario tendrá las mismas consecuencias que si fuera el titular del préstamo. En este sentido, el artículo 1911 del Código Civil establece con qué bienes podría responder.

Qué conlleva ser avalista hipotecario

En caso de ser avalista hipotecario y tener que responder de la deuda, le debería hacer frente con los bienes presentes y futuros. Es decir, si paga la deuda, no habrá ningún problema. Si no lo hace, el primer paso es que se le incluirá en un listado de morosidad.

Más adelante se le podrán embargar sus bienes. Entre ellos, y según se determina en el Boletín oficial del Estado: nóminas, sueldos, ingresos, pensiones hasta el mínimo inembargable, dinero y cuentas corrientes (incluso el crédito de las tarjetas), productos financieros, intereses o rentas que se dispongan, joyas, objetos de arte, bienes inmuebles...

Límites del aval hipotecario

Existen unos límites, si se llegara al punto en el que el aval hipotecario tampoco hace frente de la deuda. Y es que no todos los bienes son embargables. Listamos los que no lo son: 

  • Sueldos, salarios, pensiones… Que no lleguen al valor del sueldo mínimo interprofesional.
  • El mobiliario y el menaje de la casa del ejecutado, así como su ropa y la de su familia.
  • Alimentos, combustible y cualquier producto imprescindible para subsistir.
  • Bienes cuyo valor supere previsiblemente la cuantía de la deuda.
  • Instrumentos profesionales.
  • Objetos destinados al culto religioso.

Qué ocurre si el aval hipotecario fallece

Puede darse el caso que el aval hipotecario fallezca. ¿Qué sucede entonces? Como pasa con los bienes y las deudas de un difunto, el aval se extenderá a los herederos, salvo que en el contrato de aval se diga lo contrario.

Así pues, los herederos de un avalista, ante el fallecimiento del mismo, pueden optar por tres vías

  • Rechazar la herencia.
  • Aceptar la herencia y asumir el aval, ante el cual responderán con sus propios bienes presentes y futuros.
  • Aceptar la herencia a “beneficio de inventario”. Es decir, solo se responderá al aval con los bienes que tenga la herencia, no con el patrimonio personal del heredero.

Dónde encontrar la mejor hipoteca, con o sin aval

Contratar una hipoteca es una decisión muy importante, que exige hacer muchos números y valoraciones, mirar diferentes opciones. En este sentido, usar el comparador de hipotecas de Acierto.com, te será de gran ayuda.

En apenas minutos y tras responder al sencillo cuestionario que verás más abajo, podrás ver la mejor oferta de hipotecas para ti con o sin aval de los principales bancos de España.

  • Finalidad de la hipoteca (comprar una primera o segunda vivienda, mejorar la hipoteca actual, etc.).
  • Valor de tasación o compraventa la vivienda que quieres comprar.
  • Qué cantidad de dinero darás de entrada.
  • Cuántos titulares tendrá la hipoteca.
  • Qué tipo de contrato laboral (temporal, autónomo, de funcionariado...) tiene titular con los ingresos más elevados.
  • Cuánto suman los ingresos de todos los titulares de la hipoteca.
  • Si se tienen más préstamos, cuánto se paga mensualmente en total.
  • En qué provincia está ubicada la vivienda que se quiere comprar.
  • Y algunos datos de contacto (nombre, dirección de correo electrónico, etc.)  para que podamos enviarte, gratis, tu estudio personalizado.

Todas estas preguntas responden a una única finalidad: conocer tus necesidades y características para ajustar los resultados y poder ofrecerte una propuesta lo más personalizada posible.

Cómo comparar hipotecas

Si comparar precios es siempre buena opción, aún lo es más si se está buscando hipoteca, un préstamo al que estaremos ligados durante muchos años. Pero analizar el mercado hipotecario no es sencillo. Muchas entidades, diferentes tipos de hipoteca, conceptos a los que no estamos familiarizados...

En este sentido, el comparador de hipotecas de Acierto.com te será de gran ayuda. Básicamente porque somos expertos en la materia y porque:

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  • Nuestros servicios son gratis y sin compromiso: no te cobraremos un euro. Ni por hacer un estudio personalizado, ni por ayudarte a comparar o elegir hipoteca. Tampoco si quieres hablar con uno de nuestros expertos, que atenderán telefónicamente a tus dudas.

Aval hipotecario

Preguntas frecuentes sobre los avales bancarios

Como has podido ver, aunque se trate de una figura que ya no se utiliza mucho, el aval hipotecario sigue existiendo. Y, aceptar este papel, conlleva sus riesgos. Tras habértelos explicados en esta guía, te respondemos ahora a algunas preguntas frecuentes al respecto.

¿Se puede limitar el aval hipotecario?

Sí. A la hora de redactar el contrato que establecerá las responsabilidades del avalista hipotecario se puede limitar su responsabilidad. Básicamente, se suele llevar a cabo de dos formas:

  • Establecer un importe máximo: el avalista hipotecario responde sobre un importe concreto de la deuda. Pongamos, por ejemplo, que la hipoteca es de 200.000 euros. El aval puede pedir que su responsabilidad acabe cuando se hayan amortizado los 100.000 primeros euros de la deuda.
  • Establecer un porcentaje determinado de la deuda: en la línea, el avalista responde sobre, por ejemplo, el primer 35 % de la deuda. Siguiendo con los números anteriores, cuando el titular haya amortizado 70.000 euros.

En ambos casos, el aval hipotecario dejará de serlo cuando el titular de la deuda haya amortizado esos importes.

¿Se puede avalar con una casa?

Como hemos visto, un aval puede ser personal o material. En el segundo caso, se podría utilizar un bien inmueble para avalar el préstamo. Eso sí, para poder utilizarlo como tal, este inmueble debe cumplir ciertas condiciones:

  • Ha de estar libre de cargas.
  • El banco lo debe aceptar como aval.
  • El propietario debe aceptar que se use el bien como aval.

La principal desventaja de usar una vivienda como aval es que el banco podría llegar a embargarla, en caso de impago.