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Reproducción asistida, ¿la cubre mi seguro de salud?

Si estás pensando en tener hijos a través de este método, revisa las coberturas de tu seguro

Un 15% de las parejas que desean tener hijos no puede hacerlo por métodos naturales, debido a problemas de fertilidad. Pero la reproducción asistida les puede proporcionar muchas oportunidades. Según el Informe de los datos procedentes del Registro Nacional de actividad y resultados de los tratamientos de reproducción asistida en España publicado por el Ministerio de Sanidad en 2016, solo en 2014 tuvieron lugar 156.865 ciclos de gestación.

Esta cifra nos sitúa como el país europeo en el que más parejas se someten a este tratamiento. Y se traduce en 33.934 bebés nacidos gracias a la fecundación in vitro y la inseminación artificial. Unas técnicas que, en muchas ocasiones, se realizan cuando los padres cuentan con un seguro de salud. Pero, ¿cubren estos procesos todas las compañías? ¿En qué condiciones?

Las técnicas de reproducción asistida y la normativa vigente

En España son legales (según la  Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida) dos técnicas de reproducción asistida: la fecundación in vitro y la inseminación artificial. La gestación subrogada queda excluida de nuestra legislación por el artículo 10 de la citada ley, que indica que “será nulo de pleno derecho el contrato por el que se convenga la gestación, con o sin precio, a cargo de una mujer que renuncia a la filiación materna a favor del contratante o de un tercero”.

La FIV (o Inyección intracitoplasmática de espermatozoides) es la técnica más usada; se practicó en (casi) el 75% de los ciclos reproductivos en 2014

La  cobertura de planificación familiar no incluye la garantía de reproducción asistida. Esta se refiere exclusivamente a dos métodos: la fecundación in vitro y la inseminación artificial. Algunas compañías contemplan también la microinyección espermática o ICSI, para los casos en los que la fecundación in vitro no resulta efectiva.

La FIV (o  Inyección intracitoplasmática de espermatozoides) es la técnica más usada; es la que se practicó en el (casi) 75% de los ciclos reproductivos en 2014, según la información facilitada por el informe del Ministerio de Sanidad. En esta técnica se trasplantan los embriones que hayan resultado de la fecundación del óvulo en un laboratorio. Es habitual que más de un embrión salga adelante y se den embarazos múltiples.

Sin embargo, la cifra de estos últimos está descendiendo y se espera poder llegar a conseguir gestaciones únicas, gracias a la aplicación de la una nueva técnica: Single Embrio Transfer (SET) o transferencia de embrión único en la que la comunidad científica trabaja actualmente. Esta trata de reducir los riesgos asociados a las gestaciones múltiples, como la probabilidad de que los bebés nazcan prematuramente.

Respecto a la inseminación artificial consiste en la implantación del semen en el útero para aumentar las posibilidades de que el óvulo sea fecundado. Este puede provenir de la pareja de la mujer (IAC) o de un donante anónimo del banco de donantes (IAD).

Además, es posible que estas técnicas lleven aparejados otros procedimientos complementarios. En el caso de la FIV, se puede realizar un diagnóstico genético preimplantacional, pero siempre según los límites fijados por la Ley 14/2006, de 26 de mayo (Artículo 12. Diagnóstico preimplantacional) que regula esta prueba y que establece que los centros podrán practicarlas para detectar enfermedades hereditarias graves “no susceptibles de tratamiento curativo posnatal”, y alteraciones que comprometan la “viabilidad del preembrión”. En este último caso deberá informarse.

La normativa también contempla “la aplicación de técnicas de diagnóstico preimplantacional para cualquiera otra finalidad no comprendida en el apartado anterior, o cuando se pretendan practicar en combinación con la determinación de los antígenos de histocompatibilidad de los preembriones in vitro con fines terapéuticos para terceros”. En estos casos, la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida tendrá que evaluar las “características clínicas, terapéuticas y sociales de cada caso”.

Sobre la auto-inseminación artificial, cuya demanda está aumentando gracias a lo fácil que lo ponen Internet y la legislación de países como Dinamarca, no hay una normativa específica. Pero sí encontramos una recomendación del Gobierno que consiste, primero, en recordar lo que dicta la Ley que regula la reproducción asistida:

“Sólo se podrá llevar a cabo en centros o servicios sanitarios debidamente autorizados por la entidad sanitaria correspondiente”. Pero también alerta de los riesgos que puede conllevar esta práctica “para la salud tanto de la posible gestante como de la futura descendencia”.

Seguros que cubren tratamientos de fertilidad

Hoy en día puedes encontrar muchas pólizas de salud que contemplan la reproducción asistida como uno de sus muchos servicios. Ahora bien: como en cualquier póliza, tendrás que prestar atención a la letra pequeña. Por ejemplo, es posible que tu compañía incluya un tratamiento de fertilidad pero, ¿en qué condiciones? ¿Cuántos intentos te ofrecen? En el caso de Mapfre, solo tendrás dos intentos de inseminación artificial dentro de esta garantía. Es otro de los aspectos que tendrás que comprobar en el condicionado.

Algunas compañías no incluyen esta cobertura pero facilitan a sus asegurados su financiación y aplican importantes descuentos

Caser cuenta con numerosas modalidades de pólizas de salud, en función del nivel de protección y la cantidad de coberturas. Tres de ellas (Prestigio, Integral y Adapta) incluyen la reproducción asistida y los tratamientos de fertilidad, así como los diagnósticos previos, además de “hasta tres intentos de inseminación artificial y un intento de fecundación in vitro”.

Algunas compañías no incluyen esta cobertura pero facilitan a sus asegurados su financiación y aplican importantes descuentos. Es el caso de Adeslas, que ofrece acceso a sus tratamientos de reproducción asistida “a precios especiales”.

¿Cubren los seguros los estudio de infertilidad o esterilidad?

Es frecuente que el estudio de infertilidad no esté cubierto, ya que suele ser el requisito previo para poder disfrutar de la garantía de reproducción asistida incluida en el caso de algunas póliza de salud, como la de Mapfre. En esta compañía, para contar con esta cobertura se necesita el diagnóstico previo de esterilidad de alguno de los dos miembros de la pareja.

También se han de cumplir otras condiciones, como no tener más de 40 años y no haber tenido hijos previamente. No todas las compañías ofrecen lo mismo; de ahí la importancia de comparar. Como hemos visto, Caser sí incluye el diagnóstico previo en su cobertura de tratamientos de fertilidad. En el caso de Sanitas, quedan fuera de la garantía y se han de abonar por separado.

Los tratamientos de estimulación ovárica son necesarios tanto en la fecundación in vitro como en la inseminación artificial. Pero algunas pólizas excluyen dicha medicación

Los tratamientos de estimulación ovárica son necesarios tanto en la FIV como en la IA. Sin embargo, existen pólizas de salud que excluyen la medicación necesaria para dicho tratamiento. Ocurre lo mismo con otras pruebas y tratamientos complementarios. Sin embargo, estos son necesarios tanto en la FIV como en la IA.

La crioconservación de los embriones viables es otra de las garantías que pueden marcar la diferencia y otro de los detalles que debes tener en cuenta a la hora de decidir qué compañía te ofrece las mejores prestaciones (y al mejor precio).

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