Seguro de Salud durante el embarazo

Todo lo que tienes que conocer si quieres contratar un seguro para tu futuro embarazo

El embarazo es una de las etapas más importantes en la vida de una mujer, por ello, la mayoría de seguros de salud incluyen en sus pólizas los cuidados específicos que necesita la embarazada. En estos momentos es cuando más importante se hace tener un buen seguro que nos cubra las espaldas y garantice nuestra seguridad y la del bebéEn Acierto.com podrás comparar en 1 minutos entre las mejores compañías para encontrar la póliza que más se adapte a tus necesidades.

¿Qué coberturas incluye el seguro de salud en el embarazo?

El embarazo está cubierto, en la mayoría de los casos, por el seguro habitual de salud. Una buena póliza médica suele incluir las siguientes coberturas:

  • Evolución semanal del embarazo
  • Ecografías
  • Consultas con el doctor especialista
  • Cursos de preparación al parto
  • Asistencia durante el parto
  • Asistencia al recién nacido durante el ingreso hospitalario (la póliza de la madre suele cubrir al bebé hasta su alta hospitalaria)
  • Cuidados post parto en el hogar

Las coberturas específicas de cada seguro dependen de las condiciones que se acuerden entre la compañía y la asegurada. Así, la póliza médica podrá incluir unos u otros tratamientos dependiendo de lo que se firme en el contrato.

Hay que tener en cuenta que, además de las coberturas básicas, nuestra póliza puede incluir otros servicios adicionales como la conservación de las células madre del cordón umbilical, la ecografía en 4D, test genético prenatal no invasivo, etc. En el caso de que nuestro seguro no incluya estas coberturas, es normal que la compañía en cuestión nos ofrezca precios especiales para estas pruebas médicas.

¿Qué es la carencia en el seguro de salud y a qué coberturas se aplica?

La carencia es el periodo que transcurre entre el alta de la póliza y la posibilidad de hacer uso de los servicios de la misma. Esto no es así en todos los seguros, por ejemplo, los de coche no suelen tener.

En el caso del seguro médico, la carencia es el tiempo que ha de haber de margen desde que lo contratamos hasta que la asegurada queda encinta. Normalmente suele ser de diez meses (varía dependiendo del servicio médico deseado) y se hace para evitar que una persona contrate una póliza únicamente para hacer frente a alguna situación, como el periodo de gestación, y posteriormente lo cancele.

Para saber a qué coberturas en concreto se aplica el periodo de carencia, habrá que consultar directamente con la aseguradora ya que, dependiendo de la compañía que sea, las condiciones serán unas u otras (puede ser que en algunas compañías el periodo de carencia sea de diez, ocho o diréctamente no haya, dependiendo del servicio). Hay que tener muy claro que no se puede contrarrestar esto aludiendo desconocimiento del embarazo, ya que, si el periodo de carencia es de, por ejemplo, diez meses y todavía no han transcurrido, no podremos hacer uso de muchos de los servicios médicos aunque aleguemos no saber que existía un embarazo.

Algunas de las coberturas a las que se les aplica este tiempo de restricción son el seguimiento y control del embarazo, el parto natural o cesárea, amniocentesis precoz en embarazos de riesgo, preparación preparto y atención post parto. Hay que destacar que, en el caso del parto natural, los periodos de carencia van de 8 a 10 meses dependiendo de la compañía, y en el caso de la cesárea, de 10 meses.

Si es verdad que hay algunas aseguradoras que cubren el seguimiento y vigilancia de la gestación aunque no se haya superado el periodo de carencia, por lo que es importante conocer bien las condiciones que tiene nuestra compañía.

Casos en los que se elimina la carencia

Los periodos de carencia son realmente difíciles de anular, por ello hay que informarse bien antes de contratar un seguro médico. Ahora bien, sí hay algunas situaciones en las que, si se dan las condiciones necesarias, esto puede llevarse a cabo:

  • En caso de situación urgente se establece en la Ley del Contrato del Seguro que se debe anular la carencia. Se entiende como “situación urgente” aquellas de carácter médico y sanitario (incluido el transporte) que de no prestarse de forma inminente podrían poner en peligro la vida del paciente, su integridad, o que puedan producir un menoscabo permanente en su salud, según la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGDFP).
  • Algunas aseguradoras anulan el periodo de carencia si se da un parto prematuro, por ello hay que preguntar a nuestra aseguradora en el caso de que esta situación se dé.
  • También hay que informarse bien en el caso de que cambiemos nuestra póliza de una compañía a otra para saber cómo quedan nuestros periodos de carencia y si nos los anulan o no. Es decir, si tienes un seguro de salud contratado con otra aseguradora y decides irte a otra, es muy posible que puedas empezar a disfrutar de todas las garantías inmediatamente. La excepción la marca la carencia por parto, ya que es la única cobertura en la que no se elimina nunca. Siempre se empieza de cero aunque vengamos de otra compañía

Seguro de Salud para el bebé

Lo primero de todo es entender la diferencia entre tomador (el que contrata la póliza) y el asegurado (el que recibe las prestaciones). Por tanto, los niños y bebés pueden ser asegurados desde el mismo momento que nacen hasta los 18 años sin ningún problema. De hecho, la mayoría de pólizas permiten que el único asegurado sea un niño. Como ya hemos indicado anteriormente, la póliza de la madre cubre al neonato durante el parto y hasta que se le da el alta médica, por tanto, es en este momento donde deberíamos buscar el mejor seguro para nuestro hijo/hija.

Lo normal es incluir al recién nacido el mismo día del nacimiento. Estos seguros para los más pequeños de la casa están pensados para dar todo tipo de facilidades a los progenitores, e incluyen servicios que normalmente no están disponibles en lo seguros estándar, como el doctor virtual (donde puedes resolver cualquier duda que tengas acerca de la salud de tu hijo o hija), aplicaciones con funciones como el registro de evolución de peso y altura, petición de citas online, etc. Además, las aseguradoras suelen incluir descuentos por incluir a otros familiares a la póliza.

Ahora bien, hay que elegir bien el seguro cuando se trata de proteger a los pequeños, ya que la póliza más adecuada para un adulto no es necesariamente la mejor para un menor, ya que las necesidades no son las mismas. Por ejemplo un niño necesita un seguimiento especial de su calendario de vacunas, médicos especialistas como otorrinolaringólogos, oftalmólogos, foniatras o logopedas. Hay otras coberturas que si tu bebé acaba de nacer no necesitarás pero después sí (como el seguro dental). Estos servicios los podrás incluir posteriormente.

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