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Cómo reunificar deudas sin hipoteca

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Reunificar deudas sin hipoteca consiste en agrupar varias deudas en un único préstamo sin utilizar una vivienda como garantía, con el objetivo de concentrar los pagos en una sola cuota. Sin embargo, una mensualidad más baja no significa necesariamente pagar menos, ya que alargar el plazo puede aumentar el coste total; por eso, antes de reunificar conviene comparar la nueva cuota, el plazo, la TAE, las comisiones y el precio final del crédito. Puedes hacerlo fácilmente a través de nuestro simulador de préstamos.

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* Préstamos seleccionados a través de Acierto.com. Última actualización: 2 de septiembre de 2026. Las condiciones financieras del préstamo (TIN y TAE) podrán variar en función del perfil crediticio del cliente. La oferta de financiación es orientativa, no vinculante y tiene que ser aprobada por la entidad financiera que ofrezca el préstamo después de realizar las comprobaciones necesarias.

Qué quiere decir reunificar deudas sin hipoteca

Una reunificación de deudas es un tipo de financiación que permite agrupar, como su propio nombre indica, todas nuestras deudas en una sola. El objetivo es pagar una sola cuota por una cantidad inferior a la suma de todas las letras que estamos abonando actualmente. Se trata de una opción recomendable para aquellas personas que tienen muchas deudas y que, además, las tienen diversificadas en distintas entidades.

Para llevarla a cabo, lo habitual es pedir un préstamo personal o una hipoteca que permita cancelar todos los anteriores y empezar de cero. En esta guía nos vamos a ceñir a la reunificación de deudas sin hipotecas, por tanto, estamos acotando las opciones únicamente a los préstamos. Se trata de una posibilidad que tiene bastante sentido para aquellas personas cuya deuda no es superior a 60.000 euros o que, sencillamente, no tienen una casa para hipotecar.

¿Cuándo conviene hacer una agrupación sin propiedad?

Una reunificación de deudas sin hipoteca es una herramienta para reordenar una situación financiera, no una forma de pagar menos deuda. El Banco de España advierte precisamente de que la reducción de la cuota mensual suele conseguirse alargando el plazo, lo que puede aumentar considerablemente el coste total de intereses. Además, pueden existir gastos de cancelación de los préstamos actuales, formalización del nuevo préstamo y honorarios de un intermediario. Por eso, cabe preguntarse: ¿cuándo tiene sentido y cuándo no?

Cuándo tiene sentido

  • Si tienes deudas y muchas cuotas vigentes pero tus ingresos son estables.
  • Te ves en la tesitura de dejar de pagar algunos compromisos.
  • El tipo de interés de tus préstamos es muy elevado o tienes deudas asumidas con las tarjetas de crédito.
  • Cuando no tienes una hipoteca, pero sí muchos préstamos pendientes.
  • La nueva cuota te deja un margen mensual suficiente para vivir y ahorrar, no simplemente para llegar a fin de mes.
  • El nuevo préstamo tiene una TAE razonable y, sobre todo, el coste total de la operación es claramente comprensible.
  • Consigues sustituir deudas caras por una financiación significativamente más barata.
  • La reunificación evita que entres en impagos y te permite recuperar el control financiero.

Cuándo no solicitarla

Deberías ser prudente en los siguientes casos:

  • Solo quieres bajar la cuota mensual, pero a cambio necesitas alargar la deuda muchos años y puedes acabar pagando bastante más.
  • La causa del problema sigue existiendo. Si cada mes gastas más de lo que ingresas, reunificar no soluciona el problema, simplemente te proporciona más tiempo antes de que vuelva a aparecer.
  • Vas a utilizar la reunificación para seguir endeudándote. Por ejemplo: reunificas tarjetas, las dejas a cero y posteriormente vuelves a utilizarlas. Es una situación especialmente peligrosa.
  • El nuevo préstamo tiene un interés elevado. No hay que dejarse impresionar por una cuota baja. Hay que comparar la TAE, plazo, importe total adeudado y coste total. 
  • Los gastos son altos o poco transparentes. La normativa exige que se informe de los gastos y no se presente simplemente la reducción de cuota sin advertir del aumento del capital pendiente y/o del plazo.
  • Si las cuotas de todos los préstamos que tienes en vigor superan el 35 % de tus ingresos.

Quién puede pedir un crédito para reunificar sin vivienda

Además de cumplir con los mismos requisitos que cuando se pide un préstamo personal, al solicitar una reunificación de deudas sin hipotecas se tiene que cumplir con unas condiciones específicas:

  • No tener ningún impago en los préstamos vigentes. Se debe estar al corriente del pago de las cuotas.
  • No aparecer en ASNEF ni en ningún otro fichero de morosidad. Algunas entidades pueden pedir que no hayas estado.
  • Contar con unos ingresos suficientes, estables y regulares para reembolsar el préstamo para agrupar deudas sin hipoteca en las condiciones pactadas.
  • Tener un justificante o certificado de cancelación del resto de deudas.
  • En algunas ocasiones se exige que entre las deudas a unificar no haya minicréditos.

Recuerda que los requisitos pueden variar en función de la entidad en la que lleves a cabo la reunificación de deudas sin hipotecas, el importe que solicites e, incluso, tu perfil financiero.

Descubre cómo reunificar deudas y ahorrar en Acierto.com

Qué opciones tengo para realizar esta operación

Para reunificar deudas sin hipoteca tenemos, básicamente, dos opciones: pedir un préstamo para agrupar la deuda o ampliar el capital de un crédito pendiente. Y, en cualquier caso, será fundamental que solicitemos el certificado de cancelación de los préstamos que amorticemos.

Pedir un préstamo para reunificar sin vivienda

Contratar un préstamo para reunificar deudas específico es una de las opciones que tenemos en estos casos. Se trata de pedir una nueva financiación cuyo importe se corresponda con la totalidad de lo que nos queda por pagar en todos los préstamos que tenemos pendientes.

En este caso, no tenemos que perder de vista los gastos que puede tener asociados. Es probable que debamos abonar una comisión de apertura por el nuevo préstamo y, además, por la cancelación anticipada de los que teníamos ya vigentes.

Se trata de una alternativa algo más costosa que la que te plantearemos a continuación, pero que puede resultar interesante, sobre todo si la entidad a la que pedimos la ampliación del capital no nos la quiere aprobar.

Ampliar el capital de un préstamo pendiente

Esta opción se suele barajar cuando tenemos varios préstamos y uno de ellos es por una cantidad muy superior al resto. Es ahí cuando se suele solicitar al banco la ampliación del capital de este préstamo pendiente. Con ese dinero, se cancela el resto de los créditos y nos quedaremos con una única mensualidad.

Aunque ampliar el capital de un préstamo existente suele ser una opción más económica porque evita algunos costes asociados a contratar una financiación completamente nueva, dependerá de las condiciones que ofrezca la entidad.

No todos los bancos que reunifican deudas sin hipoteca estarán dispuestos a concedernos esta ampliación de capital. Depende de cada caso. Si tienes dudas, puedes consultarnos. No obstante, dos de los requisitos que tendrás que cumplir serán:

  • Tener un buen perfil financiero.
  • No tener impagos.

Qué gastos tiene

Antes de agrupar deudas sin hipotecas te recomendamos que hagas números y calcules los posibles gastos a los que podrías enfrentarte. Los más comunes son:

  • Comisión por cancelación anticipada: al anular los préstamos vigentes pueden cobrarte entre el 0,5 % y el 1 % sobre el capital pendiente de amortizar.
  • Comisión de apertura e incluso de estudio: esta se refiere al contratar un nuevo crédito que permita anular los anteriores. Si haces una reunificación ampliando el capital de un préstamo que ya tienes, no se aplicará.
  • Comisión por cambio de contrato: si efectivamente consigues ampliar el capital de un préstamo ya vigente.

Cuánto puedes llegar a pagar antes y después de reunificar sin hipoteca

No basta con fijarse en cuánto baja la cuota mensual: también hay que comparar cuánto quedará por pagar en total. Una cuota más baja suele conseguirse ampliando el plazo de devolución, lo que puede aumentar los intereses y el coste final de la deuda.

Imaginemos que tienes varios préstamos y tarjetas pendientes y decides reunificarlos:

Concepto Antes de reunificar Después de reunificar
Capital pendiente 30.000 € 30.000 €
Cuota mensual 850 € 520 €
Plazo restante 3-5 años 7 años
Intereses pendientes 5.500 € 9.500 €
Gastos y comisiones 0 € 800 €
Coste total restante 35.500 € 40.300 €
Diferencia mensual 0 € -330 €/mes
Diferencia de coste total 0 € +4.800 €

¿Qué significa? Con la reunificación pasarías de pagar 850 euros a 520 euros al mes, lo que liberaría 330 euros mensuales. A cambio:

  • Tendrías la deuda durante más tiempo.
  • Pagarías más intereses.
  • Los gastos y comisiones de la operación aumentarían el coste.
  • En este ejemplo, terminarías pagando 4.800 euros más en total.

Conclusión: reunificar deudas puede ayudarte a reducir la cuota mensual, pero no significa necesariamente pagar menos. Si amplías el plazo, puedes acabar pagando más intereses y un coste total superior.

Qué opción es mejor según tu caso

Como decíamos, según tu nivel de endeudamiento y tu capacidad de pago, no siempre la solución adecuada es reunificar. El Banco de España señala que, como referencia, el endeudamiento total no debería superar el 35 % de los ingresos netos mensuales, incluyendo coche, tarjetas y demás préstamos. Y también explica que normalmente la cuota baja porque se amplía el plazo, pero eso puede hacer que acabes pagando más intereses y además pueden aparecer gastos de cancelación y formalización.

Tu situación Qué valorar primero ¿Conviene reunificar?
Deudas controladas y cuota inferior al 30 % de los ingresos Mantener los préstamos actuales y amortizar los más caros cuando sea posible. Normalmente no
Cuota del 30-40 %, pero llegas bien a final de mes Negociar condiciones o amortizar primero las deudas con mayor coste. Solo si mejora claramente los números
Cuota del 40-50 % y empiezas a tener dificultades Valorar una reestructuración o reunificación para reducir la cuota mensual. Puede tener sentido
Cuota superior al 50 % Actuar cuanto antes y estudiar reunificación, reestructuración y asesoramiento financiero. Sí, pero con cuidado
Varias tarjetas o revolving con intereses altos Sustituir deuda cara por una financiación con menor coste total, si las condiciones lo permiten. Puede ser interesante
Ingresos inestables o riesgo de perderlos Evitar aumentar el plazo sin analizar antes el problema de fondo y la capacidad futura de pago. Mucha prudencia
Gastas más de lo que ingresas cada mes Corregir primero el déficit mensual y revisar los gastos recurrentes. Reunificar por sí solo no resuelve el problema
Ya tienes impagos Buscar negociación o reestructuración antes de que la situación empeore. Situación prioritaria
Puedes pagar las deudas actuales en pocos años Mantenerlas o amortizarlas anticipadamente si resulta rentable. Generalmente no compensa alargar el plazo

Preguntas frecuentes

Tras ahondar las opciones que existen para agrupar deudas sin hipoteca, vamos a responder a unas preguntas frecuentes sobre el tema, para ayudarte a aclarar cualquier duda que te haya podido surgir al respecto.

¿Qué es mejor, reunificar deudas con o sin hipotecas?

Esta pregunta es complicada de responder, pues no se trata de qué es mejor, sino de qué es lo más conveniente en cada caso. Por tanto, a la hora de elegir entran en juego diferentes variables: el tipo de deudas que tienes, el monto (si supera los 60.000 euros, posiblemente tengas que recurrir a una hipoteca), tus ingresos, la entidad... Y las condiciones (sobre todo comisiones de cancelación) de las financiaciones que tienes vigentes.

¿Es posible reunificar deudas sin aval?

Sí, es posible. Ten en cuenta que un aval es una garantía que los bancos y financieras piden cuando les surgen ciertas dudas acerca de tu capacidad para hacer frente a todos los pagos. Y solo recurrirán a él si en algún momento dejas de pagar las cuotas. Por tanto, no siempre requieren de esta figura.

Así, si tienes unos ingresos constantes, recurrentes y suficientes, tu cuota de endeudamiento es sana y no has estado nunca en listados de morosidad es posible que puedas reunificar tus deudas sin aval.

¿Y con ASNEF y sin aval?

Hacer una reunificación de deudas con asnef y sin aval se enmarca en los casos difíciles de agrupaciones de deudas. Estar o estar en un listado de morosidad complica el acceso a cualquier financiación. Para las entidades significa que o bien tus ingresos no son suficientes o bien no eres responsable con tus compromisos. Así, si no frena en seco el estudio de concesión, te pedirán que presentes garantías de pago. Y estas pasan por un aval.

¿Voy a pagar menos intereses al reunificar?

No necesariamente. Puede ocurrir que el nuevo préstamo tenga un interés inferior al de alguna de tus deudas, pero si amplías considerablemente el plazo, puedes terminar pagando más intereses en total.

¿Puedo reunificar si tengo muchas deudas?

Sí, pero tener muchas deudas no garantiza que una entidad vaya a aprobar la operación, ya que analizará tu solvencia, ingresos, deudas existentes, historial de pagos y capacidad para asumir la nueva cuota. De hecho, una reunificación puede resultar más difícil precisamente cuando la situación financiera ya está muy deteriorada.

¿Puedo reunificar si tengo ingresos bajos?

Dependerá de la relación entre tus ingresos, gastos y deuda. No existe una cantidad universal de ingresos que garantice la aprobación. La entidad debe evaluar tu capacidad de pago. Además, aunque te concedan la operación, eso no significa automáticamente que sea conveniente: hay que comprobar que la nueva cuota sea sostenible y que el coste total tenga sentido.

¿Qué ocurre con mis préstamos actuales?

Normalmente, al formalizar la reunificación, las deudas que se incluyen en la operación se cancelan anticipadamente y se sustituye todo o parte de ese endeudamiento por el nuevo préstamo. Esto significa que hay que comprobar si los contratos actuales tienen comisiones o costes por cancelación anticipada.

¿Es mejor reunificar o negociar con mi banco?

No hay una respuesta universal. Antes de contratar una nueva financiación, puede ser interesante preguntar a tu actual entidad si puede modificar las condiciones del préstamo. Una modificación requiere acuerdo entre las partes y puede llevar asociada una comisión si está prevista.

Regla práctica: si puedes conseguir una reducción de cuota sin contratar una deuda nueva y sin aumentar demasiado el coste total, merece la pena compararlo.

¿Cuántos años debería durar una reunificación?

No existe un plazo ideal para todo el mundo. En general, cuanto más largo sea el plazo, menor será la cuota y mayor puede ser el coste total de intereses. El plazo debería ser suficientemente largo para que la cuota sea sostenible, pero no tan largo que termines pagando durante muchos años una deuda de consumo que originalmente tenía un vencimiento mucho más corto.  

¿Cuáles son los errores más frecuentes?

Los principales errores que deberías evitar son los siguientes:

  • Mirar únicamente la cuota.
  • Confundir TIN con TAE. Esta última incorpora el tipo de interés y determinados gastos y comisiones, por lo que resulta mucho más útil para comparar ofertas.  
  • Alargar demasiado el plazo. Una reunificación de 10 años puede producir una cuota muy atractiva. Pero hay una pregunta que deberías hacerte: ¿tiene sentido seguir pagando dentro de 10 años cosas que ya consumiste hace tanto tiempo?
  • Reunificar y volver a utilizar las tarjetas Esto es especialmente peligroso y la reunificación no ha solucionado el problema de endeudamiento. 
  • No incluir todos los costes. Debes valorar la comisión de apertura, la comisión por cancelar anticipadamente los préstamos existentes, los gastos de formalización, productos vinculados...
  • Pedir más dinero del necesario. Cuanto mayor sea el importe, mayor será la cuota y el coste total.  
  • Aceptar la primera oferta. Antes de firmar, conviene comparar varias alternativas y pedir la información precontractual para poder estudiar las condiciones.
Maica López

Revisado por

Maica López Ver perfil de Maica López en LinkedIn

Periodista especializada en finanzas

Última actualización el 02/09/2026

Ismael de la Cruz

Redactado por

Ismael de la Cruz Ver perfil de Ismael de la Cruz en LinkedIn

Experto analista en economía y finanzas

Publicado el 17/11/2025

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