¿Existen los préstamos sin comisiones?
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Un préstamo sin comisiones permite acceder a financiación sin pagar gastos de apertura, estudio o amortización anticipada, aunque puede seguir teniendo intereses. De hecho, que no tenga comisiones no significa necesariamente que sea más barato: el coste real depende del conjunto de condiciones. Por eso, la mejor forma de comparar préstamos es fijarse en la TAE, que refleja el precio total de la financiación, y analizar tanto el tipo de interés como las condiciones de devolución antes de contratar.
Claves de los préstamos sin comisiones
- Los préstamos sin comisiones son una fórmula de financiación que permite acceder a un capital sin tener que pagar comisiones por él. Es decir, un préstamo sin comisiones no cobra gastos de apertura, estudio ni amortización anticipada, pero puede seguir generando intereses.
- La mejor forma de comparar préstamos es revisar la TAE, ya que refleja el coste total de la financiación.
- La ausencia de comisiones no garantiza que un préstamo sea más barato que otro. Dos préstamos con el mismo importe pueden tener costes muy distintos, aunque ninguno cobre comisión de apertura.
- Antes de contratar un préstamo conviene revisar tanto las comisiones como el tipo de interés y las condiciones de devolución.
Qué comisiones son las más frecuentes
En cualquier caso, un préstamo puede tener diferentes comisiones. Estas son algunas de las más comunes y cómo se encuentran reguladas por Ley. Conocerlas te ayudará a dar con el mejor crédito sin comisiones o con ellas, según lo que te interese:
Comisión de estudio
La comisión de estudio es el coste que constituyen las gestiones que la entidad realiza para determinar si concede o no el préstamo. Es decir, para analizar si el cliente es solvente o no. Actualmente hay muchos préstamos sin comisión de estudio. De hecho, no es una comisión habitual.
Comisión de apertura
Al contrario que la de estudio, la comisión de apertura es más habitual. Podemos hallar préstamos sin comisiones de ningún tipo, excepto la de apertura. Se aplica sobre el capital prestado y normalmente es un porcentaje que puede llegar al 3%. También puede ser un valor fijo o una combinación de ambos.
Comisión por amortización anticipada
Contratar un préstamo que no nos cobre por amortizar el dinero anticipadamente es una opción muy interesante. De esta manera no tendremos que pagar por saldar la deuda antes de tiempo. En el caso de los préstamos a tipo fijo, esta comisión no puede superar el 1%.
Comisión por reclamación de posiciones vencidas
Esta situación se da en caso de que el titular del préstamo no pague alguna de la cuotas. Generalmente es un importe fijo.
Sea como fuere, al contratar un préstamo deberíamos tener en cuenta todos los factores. De igual modo que hay préstamos sin comisiones pero con altos intereses, es posible contratar préstamos sin intereses pero con comisiones elevadas. La forma más conveniente de saber el coste real del préstamo personal, tenga comisiones o no, es fijarse en la Tasa Anual Equivalente (TAE).Este diferencial, en contraposición al TIN ?que únicamente indica los intereses que tendremos que pagar? tiene en cuenta otros factores, como las comisiones. Además del plazo de devolución y la cantidad prestada. Por este motivo es el indicador más apropiado para calcular el coste real de un crédito.
¿Un préstamo sin comisiones siempre es más barato?
No necesariamente. Un préstamo sin comisiones puede parecer más económico a primera vista, pero el coste real depende sobre todo del tipo de interés y de las condiciones del contrato. Es bastante habitual que, para compensar la ausencia de comisiones como la de apertura o estudio, la entidad aplique una TAE más elevada.
Por ejemplo, un préstamo sin comisión de apertura pero con una TAE del 10 % puede acabar siendo más caro que otro con una comisión inicial del 1 % y una TAE del 7 %. Por eso, dos préstamos con el mismo importe y plazo pueden tener costes finales muy distintos, aunque uno anuncie "sin comisiones". La clave está en analizar siempre la TAE y el coste total a devolver, ya que un préstamo sin comisiones no implica automáticamente que sea el más barato.
¿Qué exige normalmente la entidad a cambio?
Para ofrecer un préstamo sin comisiones, muchas entidades establecen determinadas condiciones, por ejemplo:
- Domiciliar la nómina o ingresos periódicos.
- Contratar productos vinculados.
- Abrir y mantener una cuenta bancaria en la entidad.
- Cumplir un determinado perfil financiero, con ingresos estables y buen historial crediticio.
- Solicitar el préstamo por canales digitales, como la banca online o la aplicación móvil.
Aunque algunas de estas condiciones pueden ser opcionales, su incumplimiento puede suponer un tipo de interés más alto o la pérdida de las condiciones promocionales.
¿Qué gastos puede tener?
Aunque una entidad anuncie un préstamo "sin comisiones", eso no significa que el crédito esté libre de todos los costes. Entre los gastos que pueden mantenerse se encuentran:
- Intereses: es el principal coste del préstamo y suele representar la mayor parte del importe total pagado.
- Seguros opcionales o vinculados: algunas entidades ofrecen mejores condiciones si el cliente contrata un seguro de vida, protección de pagos u otros productos.
- Intereses de demora: se aplican si se producen retrasos en el pago de las cuotas.
- Gastos por reclamación de impagos: algunas entidades cobran por gestionar cuotas impagadas, siempre que cumplan los requisitos legales.
- Costes por modificaciones del contrato: cambios en el plazo, refinanciaciones o determinadas gestiones pueden generar gastos adicionales.
Cómo detectar costes ocultos
Para evitar sorpresas, conviene revisar detenidamente toda la documentación antes de firmar. Algunas recomendaciones son:
- Comparar la TAE y no solo el TIN.
- Leer la FEIN o la documentación precontractual, donde deben aparecer todas las condiciones económicas relevantes.
- Comprobar si existen productos vinculados.
- Revisar las condiciones de amortización anticipada, cancelación o modificación del préstamo.
- Consultar las consecuencias de un impago, incluyendo intereses de demora y posibles gastos de reclamación.
- Desconfiar de ofertas que destaquen únicamente "sin comisiones", ya que ese reclamo comercial no garantiza que el préstamo tenga el menor coste total.
Requisitos para solicitar este tipo de crédito
Los requisitos para solicitar un crédito sin comisiones son los mismos que para pedir cualquier préstamo. Ten en cuenta, eso sí, que estos requerimientos pueden variar según la entidad, el capital que solicites, tu propio perfil financiero y más. Pero estos son los puntos básicos:
- Ser mayor de edad y acreditarlo con el NIE o DNI en vigor. Aunque algunas entidades no conceden préstamos de este tipo a los menores de 21 años e incluso a los que no han cumplido los 25 años. Pero todo depende.
- Tener una cuenta bancaria en la que se ingresará el dinero cuando sea concedido el préstamo.
- Contar con ingresos suficientes y regulares: y acreditarlo a través de, por ejemplo, el contrato de trabajo y las tres últimas nóminas. En el caso de los autónomos este punto cambia. Es probable que deban aportar declaraciones de la renta, declaración de IVA trimestral, el justificante de pago de la cuota de autónomo, etcétera.
- No superar el ratio de endeudamiento óptimo: lo habitual es que no supere el 35% o 40% de tus ingresos. Puede cambiar según la entidad.
- Justificar a qué se va a destinar el dinero. Aunque esto no siempre es obligatorio.
- No estar en ficheros de morosidad tipo ASNEF: aunque hay préstamos con ASNEF, estar en un fichero de morosidad siempre dificultará la consecución de un crédito, especialmente si buscamos buenas condiciones como, entre otros, prescindir de las comisiones.
- Aportar una serie de datos personales y la documentación correspondiente.
En qué fijarse al contratar un crédito sin comisiones
Como decíamos, las comisiones no es en lo único en lo que deberías fijarte a la hora de contratar un crédito, incluso si lo que te estabas planteando era buscar préstamos sin comisiones. Por ejemplo, no deberías perder de vista lo siguiente:
- Capital prestado: tiene que ser suficiente para responder a la necesidad económica, pero también acorde a tu realidad financiera. De lo contrario podrías verte en apuros a medio y largo plazo. Ten en cuenta, asimismo, que cuanto mayor sea el importe, mayores serán los intereses que acabarás pagando.
- Intereses: las entidades suelen ofrecer a sus clientes un cuadro de amortización en el que se indica cómo se irán cobrando estos intereses. Aquí hay que tener en cuenta que algunas entidades, al quitar las comisiones, pueden aplicar intereses más altos.
- Plazo de devolución: cuanto más alargues el crédito, más intereses acabarás pagando. Además, estarás corriendo riesgos más tiempo. Eso sí, tus cuotas mensuales serán más reducidas. Lo ideal es ajustar estos dos parámetros lo máximo posible.
- Otros gastos: como honorarios (en el caso de los minicréditos, por ejemplo) o los que se deriven de la contratación de productos vinculados para que nos concedan el crédito. También puede haber costes derivados de, por ejemplo, el envío de comunicaciones en papel.
Cómo interpretar la TAE
La TAE es uno de los indicadores más importantes para comparar préstamos. Su principal función es mostrar el coste anual de la financiación, teniendo en cuenta no solo los intereses, sino también la mayoría de los gastos obligatorios asociados al préstamo. La regla general para interpretar la TAE es sencilla:
- Cuanto más baja sea, menor será, en principio, el coste total del préstamo.
- Cuanto más alta sea, mayor será el coste de la financiación.
Eso sí, esta comparación solo es válida cuando se analizan préstamos con el mismo importe solicitado, un plazo de devolución similar y condiciones equivalentes. Ejemplo práctico con dos préstamos de 10.000 euros a devolver en cinco años:
| Concepto | Préstamo A | Préstamo B |
|---|---|---|
| Comisión apertura | 0 € | 200 € |
| TAE | 9,5 % | 7,1 % |
Coste total del préstamo y ejemplos de ahorro al eliminar comisiones
Eliminar ciertas comisiones puede suponer un ahorro inmediato, especialmente en préstamos de importe elevado. Por ejemplo, en un préstamo de 10.000 euros, evitar una comisión de apertura del 2 % implica un ahorro directo de 200 euros desde el inicio.
En el caso de un préstamo de 15.000 euros, prescindir de una comisión de estudio del 1 % permite ahorrar 150 euros. Y si se eliminan varias comisiones a la vez, el impacto es aún mayor: en un préstamo de 20.000 euros, evitar una comisión de apertura de 300 euros y una de estudio de 100 euros supone un ahorro total de 400 euros, reduciendo el coste inicial a cero.
Eso sí, conviene tener en cuenta que este ahorro puede verse compensado por un tipo de interés más alto, por lo que siempre es recomendable analizar el coste total del préstamo.
| Concepto | Préstamo A | Préstamo B |
|---|---|---|
| Comisión apertura | 0 € | 200 € |
| TAE | 10 % | 7 % |
| Importe solicitado | 10.000 € | 10.000 € |
Cómo pedir un préstamo sin comisiones
Para pedir un préstamo sin comisiones deberás llevar a cabo un procedimiento básico en el que contarás con la ayuda de Acierto.com (si contratas con nosotros):
Lo primero que tendrás que hacer es rellenar la solicitud correspondiente. Esto, normalmente, es posible llevarlo a cabo vía online, por teléfono, o en las propias oficinas de la entidad. Aunque esto último no resulta tan cómodo.
En segunda instancia, deberás aportar la documentación correspondiente para que el banco pueda proceder a estudiar tu perfil financiero. En base a él, decidirá si eres solvente, si tienes muchas deudas y, en definitiva, si te concede el préstamo o no y en qué condiciones.
Por último, la entidad se pondrá en contacto contigo para comunicarte la respuesta. De concederte el crédito sin comisiones, deberás firmar el contrato. Algo que, de nuevo, ya puede hacerse de forma telemática.

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Preguntas frecuentes
Para terminar esta guía, no podíamos dejar de responder a algunas preguntas básicas sobre los préstamos sin comisiones. Entre las más interesantes:
Préstamos sin comisiones ni intereses, ¿existen?
Efectivamente, existen préstamos sin comisiones ni intereses, pero estos habitualmente se encuentran reservados a clientes fijos y con un buen perfil crediticio. En ciertas ocasiones se trata de productos que forman parte de una estrategia promocional o de fidelización. En otras, forman parte de la ampliación de otro crédito que se concede sin intereses.
¿Hay micropréstamos sin comisiones?
Aunque encontramos micropréstamos sin comisiones, lo habitual es que tengas que pagar otros gastos elevados al optar por esta vía de financiación.
Los microcréditos se caracterizan por ofrecer importes de dinero bajos ?entre 50 euros y 1.000 euros? que se devuelven en plazos de tiempo cortos. Lo hacen a cambio de un interés que se expresa en forma de honorarios, que suelen ser más elevados que los intereses de un préstamo al uso.
¿Puedo solicitar un préstamo sin comisiones, sin nómina ni aval?
Aunque esta situación puede limitar la consecución de un préstamo, hay que decir que todo depende de cada caso. Por ejemplo, pongamos que somos autónomos pero que nuestro negocio marcha viento en popa. O que obtenemos rendimientos positivos y regulares de nuestras inversiones. O que vivimos de las rentas alquilando propiedades. Estas serían algunas posibles coyunturas para conseguir préstamos sin comisiones, sin nómina ni aval.
No tengo ingresos fijos, ¿me darán un préstamo sin comisiones?
La regularidad de los ingresos es uno de los requisitos que suelen exigir los bancos a la hora de conceder un crédito, tenga comisiones o no. Pero no el único. De hecho, dependerá de la cantidad que solicitemos, de nuestro perfil financiero y mucho más.
¿Puedo pedir un préstamo sin comisiones usando una garantía?
Directamente relacionado con el caso anterior, si no tenemos unos ingresos regulares, es posible acceder a créditos sin comisiones poniendo como garantía una propiedad o un bien (por ejemplo, un coche, en función de la cantidad solicitada). En cualquier caso, se trata de una opción arriesgada, pues si no pagamos, perderemos el inmueble o bien que hemos puesto como aval. Si quieres saber más no te pierdas nuestro artículo de préstamos con garantía hipotecaria.
¿Y si dejo de pagar mi crédito sin comisiones?
Dejar de pagar un préstamo nunca es buena idea. De hacerlo, aunque la deuda inicial sea pequeña, pueden acabar generándose unos intereses altísimos. Por no hablar de que estaremos corriendo el riesgo de entrar en un fichero de morosos (con lo que esto implica), de que nos hagan un requerimiento judicial, nos embarguen, etcétera.
¿Es fiable pedir un préstamo sin comisiones?
A priori es perfectamente fiable pedir un préstamo sin comisiones. Eso sí, deberás fijarte en los aspectos comentados. En Acierto.com, en cualquier caso, te ayudamos a contratar con conocimiento de causa y sin sorpresas desagradables. También es importante que te fijes en posibles estafas, pues algunos delincuentes aprovechan el gancho de los préstamos sin comisiones para pedirte que pagues los intereses del préstamo de forma anticipada y otras técnicas similares.
¿Puedo aplazar el pago del préstamo sin comisiones, sin coste?
Normalmente no es posible aplazar el pago del préstamo sin que esto suponga un coste, incluso aunque no aplique comisiones. Los aplazamientos suelen conllevar penalizaciones, intereses de demora, etcétera. Tenlo en cuenta también cuando vayas a contratar.
¿Existen préstamos sin comisiones para ASNEF?
Sí, algunas entidades ofrecen préstamos sin comisiones a personas incluidas en ASNEF. Para concederlos, analizan factores como el importe y la antigüedad de la deuda, la capacidad de pago, la estabilidad de los ingresos y el nivel de riesgo. Aunque no haya comisiones, suelen aplicar intereses más altos.
¿Un préstamo sin comisiones puede tener intereses?
Sí, la mayoría de los préstamos sin comisiones tienen intereses. Las comisiones son cargos por servicios como apertura o estudio, mientras que los intereses son el precio del dinero. Por eso, un préstamo puede ser sin comisiones y seguir siendo caro si el tipo de interés es elevado.
¿Qué es más importante, la comisión o la TAE?
La TAE es el indicador más importante para comparar préstamos, ya que incluye intereses, comisiones y otros gastos. Permite conocer el coste real de la financiación y comparar ofertas de forma más fiable.
¿Cómo saber si un préstamo es realmente barato?
No basta con fijarse en un solo elemento. Conviene analizar la TAE, el importe total a devolver, la cuota mensual, el plazo y las condiciones del contrato. Comparar varias ofertas es clave para elegir la opción más económica.
¿Qué comisiones suelen eliminarse?
Normalmente se eliminan la comisión de apertura, estudio o gestión. En algunos casos también la de amortización anticipada, aunque depende del contrato. Esto reduce el coste inicial, pero no garantiza que el préstamo sea más barato.
Desde el equipo editorial de Acierto.com elaboramos y revisamos nuestros contenidos a partir de fuentes fiables y actualizadas para ofrecerte información clara, rigurosa y útil en la toma de decisiones financieras. No obstante, cada situación puede requerir un análisis específico. Si tienes dudas, lo más recomendable es consultar con un asesor financiero.





