5 cuestiones imprescindibles sobre el Certificado de Eficiencia Energética

Descubre en qué casos es obligatorio, cómo obtenerlo, quién se encarga de realizarlo y otros detalles

Si estás pensando en alquilar o vender una vivienda es muy probable que hayas escuchado hablar del Certificado de Eficiencia Energética. Este documento de reciente implantación –entró en vigor en junio de 2013– cogió por sorpresa a muchos propietarios que no sabían de su existencia. En esta guía te desvelamos todo lo que debes saber sobre él, desde para que sirve hasta cómo obtenerlo, entre otros.

¿Qué es el Certificado de Eficiencia Energética?

El Certificado de Eficiencia Energética es un documento oficial requerido por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo que incluye la información relativa a las características energéticas de un inmueble. Este justificante debe realizarlo un técnico competente y en él se señala el consumo anual estimado que necesita un edificio en condiciones normales de utilización. Se tienen en cuenta los gastos relativos al agua caliente, la iluminación, la ventilación, la calefacción y la refrigeración.

Un edificio puede ser calificado como A, B, C, D, E, F o G, siendo la A la marca de más eficiencia y la G la de menos. Este documento debe ser emitido por un técnico competente, esto es, alguien con titulación académica y profesional que se encuentre habilitado para hacer proyectos y dirigir obras de edificación y de instalaciones térmicas.  El certificado sirve para informar tanto al propietario como al posible comprador de lo eficiente que es energéticamente un edificio. Este puede ser un elemento diferenciador en la venta entre inmuebles similares.

¿Es obligatorio?

El artículo 2 del Real Decreto 235/2013 estipula que este certificado es obligatorio para todos aquellos edificios de nueva construcción, para los edificios o partes de edificios que se vendan o alquilen a un nuevo arrendatario o para los edificios públicos que tengan una superficie superior a los 250 metros cuadrados y que estén habitualmente frecuentados por el público. Por lo tanto, si queremos alquilar un piso, este deberá contar obligatoriamente con el Certificado de Eficiencia Energética.

La ausencia de este documento puede conllevar penalizaciones económicas que van desde los 300 hasta los 6.000 euros, según el tipo de infracción. El certificado tiene una validez máxima de diez años. Pasada esa fecha habrá que volver a expedir el documento. El propietario puede elegir libremente el técnico, así que tiene libertad para comparar entre los diferentes presupuestos y ofertas del mercado.

No están obligados a disponer de este certificado los edificios religiosos, las construcciones provisionales  –que tengan un plazo previsto de utilización de menos de dos años–, las construcciones destinadas a la industria o a la agricultura, los edificios con menos de 50 metros cuadrados, y los que vayan a ser adquiridos para reformas importantes o para demoliciones.

No es obligatorio para aquellas viviendas que se utilicen menos de cuatro meses al año y tengan previsto un consumo anual de energía menor al 25% 

Un punto reseñable es que tampoco es obligatorio para aquellas viviendas que se utilicen menos de cuatro meses al año y tienen previsto un consumo anual de energía menor al 25%  de lo que se utilizaría en todo un año. Por lo tanto, los pisos de la playa que solo se alquilan en verano o las casas rurales que solamente son utilizadas unos meses al año no tienen la obligación de tener el certificado. No obstante, el propietario se hace responsable de que ese inmueble no va a sobrepasar ese límite de energía.  

¿Cómo se consigue la certificación energética?

Para obtener la certificación energética, en primer lugar deberemos ponernos en contacto con un profesional cualificado. Las titulaciones que permiten otorgar estos certificados son las de ingeniero, ingeniero técnico, arquitecto y arquitecto técnico. Este es un mercado con mucha oferta, así que es conveniente comparar precios y elegir el más económico. En la web se puede encontrar con facilidad el contacto de muchos profesionales. Una vez elegido quién se va a hacer cargo de expedir nuestro certificado energético, se acordará una fecha de visita al inmueble.

Es esencial que el propio profesional visite la vivienda. Puedes encontrar alguno que te ofrezca el certificado sin realizar una visita presencial, pero no debes aceptarlo. Es obligatorio que el técnico acuda hasta el inmueble para que el documento tenga validez. El técnico calculará la eficiencia energética y la dará una calificación –desde la A la G– que deberá constar en la etiqueta energética. En esta tarjeta también aparece el consumo de energía anual y el consumo de CO2.

Tras el pago de los honorarios al profesional, se procederá a la entrega del certificado eficiencia energética. El técnico puede tomar fotos como datos adicionales para una mejor recopilación de información. Debemos facilitarle en todo momento el acceso a las diversas instalaciones para que el informe sea lo más preciso posible.

El profesional debe guiar al propietario en los pasos a seguir para registrar el certificado en el órgano correspondiente  de la comunidad autónoma donde nos encontremos -excepto en Cataluña, donde el registro lo realiza el mismo profesional-. En este órgano oficial comprobarán que los documentos son correctos y recibirás la etiqueta energética que prueba la eficiencia del inmueble para que puedas mostrarla a las personas interesadas en comprarlo o alquilarlo.

¿Cuánto cuesta?

En nuestro país no existe una tarifa fija para obtener el certificado energético. Cada técnico podrá establecer los precios que considere oportunos. No obstante, cabe señalar que lo que más influye a la hora de decidir el precio son la localización y el tamaño de la vivienda. Probablemente un técnico que trabaje a pocos kilómetros de una vivienda ofrezca un presupuesto mucho más económico.

Todo lo que ayude al técnico podrá ser recompensado con una rebaja del precio de sus servicios. Por ejemplo, facilitarle los planos de la vivienda o hablar previamente con el portero o el encargado del edificio si alguna de las instalaciones requeridas son comunitarias.  

Lo que más influye en el precio del Certificado son la localización y el tamaño de la vivienda

Los pisos son los inmuebles que resultan más baratos certificar. No existe una norma general, pero podemos estipular que el metro cuadrado cuesta aproximadamente 1,5 euros. Las viviendas familiares suelen ser más caras ya que son más grandes y cuentan con varias plantas. Respecto a los locales comerciales, serán más baratos aquellos que cuenten con espacios diáfanos y no tengan demasiados elementos como tabiques o instalaciones.

El seguro del hogar y el certificado energético

Algunas compañías como Mutua Madrileña o MAPFRE ofrecen a sus clientes la opción de contratar un servicio adicional para brindar asesoramiento en la obtención del certificado energético. Las aseguradoras cuentan con una red de arquitectos e ingenieros que ponen a disposición los asegurados para facilitar esta tarea que puede resultar engorrosa. Si tienes un seguro de hogar contratado puedes consultar con la compañía si ofrece este tipo de servicio.

Hogar
Compara precios de 10 aseguradoras y ahorra hasta 50% en el seguro de tu hogar
COMPARA AHORA
Vida
Compara y ahorra hasta 200€ en tu seguro de vida

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de usuario y nuestra publicidad. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más info

CERRAR