Seguro para motos de agua: ¿mejor a todo riesgo?

Descubre lo que debes tener en cuenta a la hora de contratar este tipo de seguro

¿Eres de los que cuando va la playa prefiere sentir la velocidad y la adrenalina corriendo por su venas en lugar de quedarse tumbado en la arena? Entonces lo tuyo son las motos de agua. Unos vehículos que conllevan grandes dosis de diversión pero que también entrañan ciertos peligros tanto para el navegante como para el resto de personas que se encuentren en el agua. Para evitar percances lo ideal será contar con un seguro para motos de agua.

¿Es obligatorio disponer de un seguro para la moto de agua?

Las motos de agua están contempladas por la ley como una “embarcación de recreo o deportiva”. Un tipo de denominación que se aplica a aquellos vehículos de seis metros de eslora (es difícil que una moto de agua supere esta longitud) o que cuenten con un motor de una potencia superior a los 10 CV. En todo caso y para que te hagas una idea, las motos de agua menos potentes rondan los 50 CV.

Dicho lo cual y dada su clasificación, deben cumplir el Real Decreto 607/1999, de 16 de abril, por el que se aprueba el Reglamento del seguro de responsabilidad civil de suscripción obligatoria para embarcaciones de recreo o deportivas. El artículo 3.1 de dicho decreto apunta lo siguiente:

“Todo naviero o propietario de embarcaciones de recreo o deportivas deberá tener asegurada la responsabilidad civil en que pueda incurrir con motivo de la navegación de sus embarcaciones o, estando las mismas atracadas, durante los períodos en que aquellas estén expuestas a las situaciones de riesgo previstas en este Reglamento.”

De esta forma, vemos claramente cómo tenemos la obligación de tener suscrito un seguro que, como mínimo, cubra la responsabilidad civil. Esta se encargará de cubrir todo el daño que causemos a terceros por la acción directa de nuestra moto. Es importante que esta cobertura se haga cargo de los daños personales y materiales que podamos causar, como los perjuicios a otras embarcaciones o a instalaciones marítimas y puertos.

No tener un seguro para la moto de agua puede suponer una multa de 20.000 euros y una infracción grave

Vemos como la ley indica que, aún teniendo la moto atracada, esta deberá contar con un seguro. En el caso de que no tengamos contratada una póliza estaríamos incurriendo en una infracción grave, sancionada con una multa que ronda los 20.000 euros. También será obligatorio tener suscrita la responsabilidad civil para aquellas embarcaciones extranjeras que tengan salida o entrada en un puerto español.   

La mayoría de estos seguros no nos cubren solamente cuando navegamos en el mar, sino en lagos o en pantanos. Asimismo, la póliza también se hace cargo de los daños provocados por las personas que estemos remolcando, como por ejemplo los esquiadores acuáticos, que es una actividad que cada vez es más practicada.  

Ni qué decir tiene que, además de contratar este seguro, es necesario tener toda la documentación en regla, así como el título para navegar con la moto que tengamos, la licencia de navegación, y todos los elementos de protección como el casco o el chaleco salvavidas. Debemos recordar que la diversión solo empieza cuando tenemos totalmente garantizada la seguridad.    

¿Qué tipo de seguro elegimos? ¿Mejor a todo riesgo?

El seguro obligatorio solo nos ampara en el tema de la responsabilidad civil, pero hay muchos más asuntos que deberíamos tener en cuenta. Es por eso que es recomendable contratar coberturas adicionales que nos protejan en otras muchas situaciones. Y es que en ningún caso la póliza de responsabilidad civil obligatoria se encargará de los daños físicos propios ni tampoco de los de nuestra moto.

Dicho lo cual, cabe hacer hincapié en que una moto de agua no es como una que usamos cada día para ir al trabajo. A esta nos subimos cada día y la controlamos a la perfección. En cambio, tendemos a utilizar estas primeras durante periodos muy concretos de tiempo: una vez al mes o durante los períodos vacacionales. Un punto que, evidentemente, puede comprometer nuestra seguridad. A esto hay que añadirle que la superficie por la que navegamos es el agua, mucho más impredecible que el asfalto.

Por estas razones, sería conveniente contar con un seguro de accidentes que nos proteja en caso de fallecimiento o invalidez. Esta póliza correrá con los gastos de hospitalización, traslados -pensados para aquellos que se ven obligados a desplazarse para utilizarla- y repatriación. Además, estaremos mucho más tranquilos sabiendo que si sufrimos alguna lesión que nos incapacite para trabajar durante un tiempo, contaremos con el respaldo del seguro.

En ningún caso la póliza de responsabilidad civil obligatoria se encargará de los daños físicos propios ni tampoco de los de nuestra moto.

Será también necesario contar con asistencia a nuestra embarcación. Quedarse tirado en el mar no es lo mismo que esperar a la grúa en el arcén de la carretera, así que necesitaremos que la aseguradora que elijamos cuide muy bien este punto. Aquí se incluirá la reflotación o remolque, asistencia técnica, recogida de los restos de la moto en caso de accidente… Muchos de estos seguros te cubren tanto navegando, como en el puerto o incluso en tierra (si la estamos transportando). También podemos añadir las coberturas de robo o de defensa jurídica.   

Lo que te recomendamos es que no escatimes a la hora de contratar un seguro para tu moto de agua. Normalmente añadir coberturas al seguro de responsabilidad civil obligatoria no supone un gran incremento de la prima, por lo que adquirir una póliza a todo riesgo es una opción interesante. Lo importante es que busques la compañía que te ofrezca el mejor precio con las mejores prestaciones. Para ello puedes usar el comparador de Acierto.com y ahorrar no solo en tu moto de agua o jet ski, sino también con el seguro de tu moto de carretera. Podrás conseguirlo al mejor precio y con el asesoramiento gratuito y objetivo de nuestros consultores.

Seguros para motos de alquiler y de competición

Para las motos de agua cuya finalidad sea el alquiler o la competición la ley marca algunas diferencias. Para que podamos alquilar nuestra moto debemos contar obligatoriamente con un seguro de accidentes, si bien este será temporal y se ajustará al tiempo que dediquemos al arrendamiento. Esta póliza debe hacerse cargo de los daños físicos que sufran los ocupantes.

En el caso de las motos de competición, el artículo 3.2 del Real Decreto 607/1999, de 16 de abril, recoge que “para los riesgos derivados de participación en regatas, pruebas, competiciones de todo tipo y sus entrenamientos, incluidos apuestas y desafíos, deberá suscribirse un seguro especial destinado a cubrir la responsabilidad civil de los intervinientes, como mínimo por los importes y con el alcance de la cobertura obligatoria establecida en este Reglamento”. Esto significa que si nos dedicamos a competir con nuestra moto de agua, estaremos obligados a disponer de una póliza específica para la competición.

Moto
Compara 20 aseguradoras y encuentra el seguro de moto más barato
COMPARA AHORA
Moto
Compara 20 aseguradoras y encuentra el seguro de moto más barato

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de usuario y nuestra publicidad. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más info

CERRAR