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Préstamos sin aval

Compara préstamos sin aval en Acierto.com y consigue el tuyo con las mejores condiciones

Conseguir financiación a través de préstamos sin aval resulta sencillo si cumplimos con una serie de requisitos básicos como ser solvente, tener unos ingresos regulares, etcétera. En esta guía te contamos todo lo que debes saber al respecto.

También puedes entrar directamente en nuestro comparador de préstamos para empezar a comparar ya mismo créditos sin aval. Solo te llevará 2 minutos acceder a tus resultados personalizados, ¿a qué esperas?

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Qué son los préstamos sin aval

Para entender lo que son los préstamos con aval lo primero que deberemos aclarar es, precisamente, este concepto: el de aval.

Qué es un aval

Tal y como apunta el Banco de España, “un aval es un contrato por el que el avalista garantiza el cumplimiento de una obligación del avalado. Asume dichas obligaciones frente a un tercero (beneficiario) si el avalado no lo hace. La función de un aval es servir de garantía para el cumplimiento de obligaciones, asumiendo el pago de una deuda de otra persona si esta última no lo hace”.

Es decir, el aval podría ser, por ejemplo, una persona de nuestra confianza –un familiar, un amigo o similares– que responda por nosotros en caso de impago del préstamo. Para referirse a él, en muchas ocasiones se utiliza la palabra “avalista”.

Del mismo modo (y aunque haya diferencias técnicas) suele emplearse el término aval para referirse a la garantía. Esta última es un bien físico o propiedad –una casa, un coche, un garaje– que permite al banco o a la entidad financiera asegurarse de que si no podemos hacer frente al préstamo, esta garantía responderá. O sea, si no pagamos, podrían embargar el bien en cuestión.

Los préstamos sin aval serían entonces aquellos préstamos en los que se concede financiación a una persona física o jurídica sin necesidad de que exista ningún avalista y/o garantía adicional.

Quién puede conseguir un crédito sin aval

Conseguir préstamos sin aval es sencillo siempre y cuando el usuario cumpla con una serie de requisitos básicos. Estos pueden variar según cada caso, pero lo habitual es que los bancos miren con buenos ojos los siguientes perfiles:

Que trabaja por cuenta ajena y tiene cierta antigüedad

A las personas con un trabajo estable, que trabajan por cuenta ajena y cuya antigüedad en la misma empresa supera el año NO es común que les pidan un aval. Tener un contrato indefinido es lo idóneo también. Si tenemos un contrato temporal cuya duración sea superior al plazo de amortización del préstamo que solicitamos, tampoco habrá problema.

Que gana lo suficiente para devolver el préstamo

Es evidente que, cuanto más altos sean los ingresos del solicitante del préstamo, más posibilidades habrá (a priori) de que pueda devolver el préstamo. Por eso, las personas que tienen más ingresos suelen tener la opción de solicitar cantidades más elevadas que las que ganan poco.

Que no tiene deudas ni tampoco préstamos en curso

Si tenemos préstamos en curso nuestro ratio de endeudamiento será más alto que si no estamos pagando otros créditos. Para que se entienda de forma sencilla: no tiene la misma solvencia una persona que gana 1.000 euros al mes y no paga préstamos, que otra que gana 1.600 pero paga cuotas de préstamos por valor de 700 euros al mes.

Que tiene otras fuentes de ingresos alternativas

Si además de estas características citadas, la persona tiene otra fuente de ingresos, esto será visto con buenos ojos. Pongamos el caso de alguien que tiene varias propiedades y las alquila, o de un inversor que obtiene rendimientos positivos de sus inversiones. Serían solo algunos ejemplos.

Requisitos para acceder a créditos sin aval

Más allá de lo dicho y por regla general, los bancos establecen los siguientes requisitos básicos para acceder a créditos sin aval:

  • Ser mayor de edad: en algunos casos este límite de edad se incrementa. O sea, los clientes más jóvenes lo tienen más difícil por las razones que veremos. También puede ocurrir si tenemos más de 65 años.
  • Que puedas devolver el préstamo: siendo solvente, con unos ingresos recurrentes, y con el resto de condiciones que hemos ido viendo.
  • Ser titular de una cuenta bancaria. En la que se ingresará el dinero del préstamo sin aval en caso de concederse.
  • No figurar en ningún fichero de morosos, como ASNEF o RAI, entre otros.
  • Aportar la documentación correspondiente que acredite lo dicho.

Documentación de los préstamos sin aval

En cuanto a la documentación que tendremos aportar para justificar que cumplimos con los requisitos citados, la más habitual es:

  • DNI o NIE en vigor: que acredite quiénes somos y que hemos cumplido la mayoría de edad. No puede estar caducado.
  • Justificante de ingresos: esto puede ser una nómina, si cobramos una pensión… También depende de cada caso. Por ejemplo, si somos autónomos pueden pedirnos el justificante de pago de la seguridad social, las declaraciones de IVA trimestrales, la declaración de la renta, etcétera.
  • Número de cuenta bancaria y/o extracto bancario con los últimos movimientos.
  • Datos personales como el teléfono móvil y dirección de correo electrónico.

Dificultades para acceder a préstamos sin aval

Pero también podemos encontrarnos en la situación contraria, es decir, es posible que tengamos un perfil poco atractivo o que nuestra situación financiera no sea vista con buenos ojos por la entidad en cuestión. Pero, ¿cuándo suelen pedir los bancos exactamente un aval bancario?

Lo primero que tienes que saber antes de entrar en más detalles, es que los bancos pueden solicitar a sus clientes una garantía adicional o aval cuando consideren, según sus políticas de riesgo (que pueden ser más férreas o menos según la entidad, el caso en cuestión, la operación, etcétera). Esto, por regla general, ocurre cuando:

  • Tenemos unos ingresos bajos: o insuficientes e irregulares. Es decir, no constantes, y poco cuantiosos para la cantidad que estamos solicitando. El Banco de España considera que dedicar más del 30% de nuestros ingresos al pago de créditos no es recomendable.
  • Pedimos mucho para lo poco que ganamos: no es lo mismo pedir 50.000 euros cuando ganamos 1.500 al mes, que si nuestro salario es de 900 euros mensuales.
  • Tenemos muchos préstamos y nuestra capacidad de endeudamiento es muy baja. Es decir, si ya tenemos otros créditos abiertos, una hipoteca, hemos optado por financiar el coche…. No será lo mismo que si no tenemos estos gastos. 
  • Estamos en ASNEF o similar. La cosa cambia cuando estas deudas son atrasadas y figuramos en un fichero de morosidad. Estar en ASNEF o similares suele dificultar la consecución de un préstamo. No obstante, debes saber que sí existen los préstamos con ASNEF, aunque las condiciones de los productos a los que se suele acceder en esta situación, son peores que las de los préstamos personales al uso, por ejemplo.
  • No tenemos estabilidad laboral: lo ideal es contar con un contrato laboral de más de un año de antigüedad. Esto no siempre es así, pues podemos encontrarnos en situación de desempleo pero vivir de las rentas, por ejemplo, alquilando pisos.
  • Somos jóvenes: algunos bancos ponen dificultades para conseguir préstamos sin aval a aquellas personas que no alcanzan cierta edad, normalmente 21 o 25 años. Normalmente porque consideran que llevan muy poco tiempo en el mercado laboral y que no tienen un buen perfil crediticio. Pero depende de cada caso.
  • Somos mayores: tenemos más de 65 años, por ejemplo. Sería el caso contrario al anterior.
  • Cuando la finalidad del crédito no es un bien físico: como un coche, una moto, etcétera. Sería el caso de los préstamos para estudiantes, viajes financiados e incluso los préstamos para reformas. Porque son bienes intangibles.

Cómo identificar los mejores créditos sin aval

Las condiciones de los productos a los que podrás acceder sin aval dependerán de muchas variables: desde la modalidad de financiación, hasta la entidad en la que pidas el dinero, la cantidad, y tu propio perfil financiero; entre muchas otras cuestiones. Pero sí existen determinados factores que pueden ayudarte a decantarte por uno u otro:

  • Tipo de interés e intereses: fíjate especialmente en la TAE, es decir, en la Tasa Anual Equivalente. Esta tiene en cuenta, además del TIN, otros gastos de préstamo como las comisiones, plazo de amortización, etcétera. En definitiva es el diferencial que te servirá para calcular más acertadamente cuánto acabarás pagando por el hecho de que te presten dinero.
  • Capital prestado: el capital del préstamo tiene que ser suficiente pero también estar ajustado. Ten en cuenta que los intereses y algunas comisiones (entre otros) se aplican en forma de porcentaje sobre el importe prestado.
  • Plazo de amortización y cuotas: cuanto más alargues el plazo de amortización, más intereses acabarás pagando y también durante más tiempo. Sin embargo, tus cuotas serán inferiores. Lo ideal es encontrar el equilibrio entre una cuota mensual cómoda pero ajustada para que no se devenguen demasiados intereses.
  • Posibles productos vinculados: es posible que la concesión del crédito lleve aparejada la contratación de otros productos como tarjetas, seguros, etcétera. Es importante que leas bien el contrato y que tengas en cuenta los costes añadidos que conllevan estos productos.
  • Operativa del banco: manera de proceder de la entidad en la que solicitas el préstamo, etcétera.
  • Otras ventajas del banco: cuenta con apps inteligentes, ofrece servicios adicionales, te da acceso a determinados descuentos en comercios y más. Aunque no son condiciones determinantes.

Cómo encontrar los mejores préstamos sin aval en Acierto.com

Para encontrar los mejores préstamos sin aval te recomendamos utilizar nuestro comparador. En solo 2 minutos, podrás comparar la oferta de más de 30 entidades al mismo tiempo. Solo tendrás que seguir los siguientes pasos: 

  • Entra en nuestro comparador: a través de nuestra home o en el botón verde que aparece a tu derecha o en la parte superior de esta página.
  • Indica la finalidad del préstamo sin aval: si no te encaja ninguna de las que te sugerimos, puedes indicar otras finalidades.
  • Selecciona cuánto dinero necesitas. Si no te cuadra ninguna cantidad, anota el importe directamente.
  • Rellena la casilla de ingresos mensuales y explica tu situación laboral: el tipo de contrato que tienes y tu antigüedad en la empresa.
  • Dinos si estás en algún fichero de morosidad.
  • Indica tu nombre y apellidos, fecha de nacimiento, nacionalidad y tipo de vivienda en la que resides.
  • Facilítanos un mail donde recibirás tu comparativa personalizada, a la que podrás volver tantas veces como quieras.

Ventajas de contratar tu crédito sin aval en Acierto.com

Además de ofrecerte un proceso sencillo y de permitirte comprar en más de 30 entidades al mismo tiempo, Acierto.com tiene muchas ventajas. Entre otras: 

  • Nuestra plataforma es completamente segura: utilizamos una tecnología segura y velamos por la privacidad de tus datos.
  • Es sencilla de utilizar. Muy intuitiva y sin complicaciones. Como ves, son solo unos pasos los que te separan de tu préstamo.
  • Es accesible: puedes realizar tu comparativa desde cualquier lugar y en cualquier momento.
  • Contarás con la ayuda de nuestros agentes expertos en préstamos. Estarán a tu disposición para resolver todas las dudas que puedan surgir.
  • Somos transparentes: te explicamos concienzudamente las condiciones de lo que vas a contratar. Para que después no haya sorpresas.

Preguntas frecuentes sobre los préstamos sin aval

No podíamos terminar este artículo sin antes responder a algunas preguntas clave que suelen formularse los clientes que están buscando préstamos sin aval. Si tienes alguna más también puedes ponerte en contacto directamente con nosotros a través del comparador o a través de nuestro teléfono de atención al cliente. Estaremos a tu lado para ayudarte.

¿Puedo conseguir préstamos sin aval ni nómina?

Conseguir préstamos sin aval ni nómina puede ser complicado si no tenemos otra fuente de ingresos. A no ser que optemos por un minicrédito o un producto de rápida concesión que no tenga demasiados requisitos. Eso sí, seguramente optemos a peores condiciones que las que obtendremos con otro producto de financiación. 

Pero si tenemos una pensión, ingresos por rendimientos de inversiones, alquilamos casas y recibimos un dinero por ellas… En estos casos sí será sencillo acceder a préstamos sin aval ni nómina.

¿Hay préstamos sin aval y sin comprobar ingresos?

Lo habitual cuando solicitamos un préstamo, sin aval o con él, es que comprueben nuestros ingresos. No obstante, podemos encontrar productos de financiación que prestan importes muy bajos y que no comprueban nuestros ingresos. Pero es muy complicado. Una opción y siempre que ya la tengas concedida, es acceder a la cantidad de dinero a través de la tarjeta de crédito. Si careces de una, debes saber que el banco puede tardar en concedértela hasta un mes (y de hecho, es posible que no lo haga si no tienes ingresos).

¿Cuánto dinero puedo pedir con un préstamo sin aval?

La cantidad a la que podrás acceder con un préstamo sin aval dependerá de tu perfil financiero, normalmente. Aunque si estás buscando un préstamo sin aval y sin demasiados requisitos –y con el que obtener dinero rápido– es bastante probable que no puedas acceder a una cantidad demasiado elevada.

¿Qué pasa con el aval/garantía si no puedo pagar el préstamo?

Dejar de pagar un préstamo siempre es mala idea. No solo porque puede acarrear consecuencias legales terribles y acabar generándose una deuda enorme, sino también –y en el caso de los préstamos con garantía–, porque el banco se quedará con el bien, inmueble o similares que hayamos puesto como garantía para solicitarlo. En definitiva, que lo perderemos. Por eso, antes de solicitar un préstamo con aval es importante cerciorarse de que se podrá devolver.

¿Qué pasa con el avalista si no pago el préstamo?

En caso de que el titular del préstamo incurra en impago, el avalista responderá con sus bienes presentes y futuros a esta deuda. Es decir, el avalista se responsabilizará como si fuera el deudor. No obstante, si hace frente a la deuda, pasará a ser el acreedor del titular y podrá tomar las medidas oportunas. Para saber más sobre este tema, puedes consultar nuestro artículo sobre préstamos con aval.