Préstamos a plazos
Última actualización, .
Los préstamos a plazos permiten recibir una cantidad de dinero y devolverlo en cuotas periódicas durante un tiempo acordado. El plazo de devolución varía desde unos meses hasta varios años. Antes de contratarlo, es importante revisar la TAE, las comisiones y el importe total que se devolverá. Desde Acierto.com te ayudamos con nuestro simulador de préstamos, para que encuentres el mejor según tu perfil.
Los mejores préstamos a plazos del mes
Seleccionamos los mejores préstamos a plazos del mes. Recuerda que las ofertas no son vinculantes y que las condiciones pueden variar según el momento y tu perfil financiero concreto. Razón de más para comparar.
Características de estos créditos
La principal característica de los préstamos a plazos es que permiten devolver el dinero que se ha solicitado en la financiación de forma fraccionada, en cuotas habitualmente mensuales. Pero hay más:
- Además de devolver el dinero que nos han dejado, se tienen que abonar unos intereses. Es el precio que se paga al prestamista y se conoce como tipo de interés del préstamo.
- Un crédito a plazo puede serlo a corto o largo plazo. Te los detallamos en el siguiente apartado.
- El plazo de devolución y el tipo de interés determinarán el importe de las letras, es decir, la cantidad que pagaremos periódicamente.
- Cuanto más extenso sea el plazo, más intereses se habrán abonado al final de la amortización.
¿Qué ventajas tiene pagar poco a poco?
Un préstamo a plazos permite devolver el dinero prestado mediante cuotas periódicas, normalmente mensuales. Cuanto más largo es el plazo de devolución, menor suele ser la cuota, pero mayor el coste total en intereses. Entre las principales ventajas destacan:
- Cuotas fijas y previsibles: la cuota suele ser la misma todos los meses, lo que facilita la planificación del presupuesto familiar o personal.
- Conoces el plazo de devolución: desde el principio sabes cuántos meses o años tardarás en terminar de pagar la deuda.
- Importe elevado disponible: permiten financiar cantidades mayores que muchas tarjetas de crédito.
- Flexibilidad en el plazo: puedes elegir entre distintos periodos de devolución según tu capacidad de pago.
- Coste total conocido de antemano: antes de firmar conoces la cuota mensual, el número de cuotas y los intereses.
- Posibilidad de amortización anticipada: permite devolver parte o todo el capital antes de tiempo para reducir intereses futuros.
- Es posible solicitarlos online, enviando toda la documentación al banco de forma telemática y sin necesidad de acudir a una oficina.
Cómo influye el tiempo de devolución
Podemos clasificar los préstamos a plazos según el tiempo que se utilice a la hora de devolver el dinero. En general, se dividen en:
- Préstamos a corto plazo: hablamos de periodos de devolución de entre 30 días y 12 meses. Son financiaciones de bajo importe (habitualmente no superan los 6.000 euros) que se solicitan para solventar emergencias, necesidades puntuales de dinero.
- Préstamos a largo plazo: partirían de los 12 meses y se extienden hasta los 10 años, dependiendo de cada caso. Hay entidades que ofrecen préstamos a plazo de hasta 60.000 euros (o incluso más).
Tipos de préstamos a plazos
Los créditos a plazos se solicitan habitualmente por importes que suman varios miles de euros, cantidades que ya empiezan a ser considerables, aunque siempre hay excepciones: existen minicréditos que, ocasionalmente, permiten su devolución en varios plazos. En cualquier caso, no es lo habitual. Estos son los préstamos para pagar a plazos más habituales
Préstamos personales
En un préstamo personal para pagar a plazos una entidad financiera nos prestará una cantidad de dinero determinada que nos comprometemos a devolver en un periodo de tiempo y con unas condiciones acordadas de antemano.
En el mercado actual encontramos un amplio abanico de ofertas: desde préstamos personales convencionales a préstamos online a plazos. Sus importes son variados, aunque normalmente pueden alcanzar los 60.000 euros.
Préstamos rápidos
Los préstamos rápidos son productos financieros con una gestión muy ágil. El importe que suelen ofrecer raramente supera los 15.000 euros. O sea, las cantidades a las que permiten acceder son inferiores a las que proporcionan los préstamos personales al uso. Además, normalmente cuentan con requisitos menos férreos que otros productos financieros, pero depende de cada entidad.
En cuanto a los plazos de amortización, también son más breves (esto suele estar ligado a la cantidad de dinero que se pide) y se mueven entre uno o dos meses, en el caso de los minicréditos, y los seis años.
Tarjetas de crédito
Las tarjetas de crédito permiten devolver también el crédito a plazos (en lugar de en una sola cuota a final de mes sin que esto genere intereses). En cualquier caso, los intereses son bastante más elevados que los de un préstamo personal a plazos y el periodo de amortización, más corto. Los importes máximos también son menos amplios. No suelen superar los 5.000 euros, aunque depende del tipo de tarjeta, el perfil del cliente, la entidad.
Cuándo y qué financiar
Los préstamos para pagar a plazos, como cualquier otro tipo de financiación, se solicitan cuando hay una necesidad de dinero. Para abonar un servicio o llevar a cabo un proyecto para el que no tenemos liquidez suficiente. O sí, pero no nos queremos descapitalizar. Y puede darse de diferentes maneras: para un gasto urgente o uno menos imperioso.
En función del importe (no es lo mismo un préstamo de 6.000 euros que uno de 60.000 euros), encontraremos diferentes finalidades para un crédito a plazos. En paralelo, la cantidad de dinero también influirá en el tipo de plazo. Habitualmente, cuanto más elevado sea el monto, más extenso será el periodo de amortización.
Así, por ejemplo, los préstamos a corto plazo se utilizan para afrontar un gasto inesperado. Pero también para hacer una pequeña reforma como pintar el piso, cambiar los muebles, financiar un tratamiento en el dentista, etcétera. Habitualmente son préstamos online a plazos.
Mientras que uno a largo plazo se solicita para gastos más considerables: realizar una obra de media o gran magnitud en el hogar como renovar una cocina o un baño o, incluso, hacer una reforma integral. Y, también, financiar un coche o pagar lo que cuesta una boda o una gran celebración, entre otros.
Quién puede solicitar un crédito y qué documentación exigen
En principio, cualquier persona puede solicitar préstamos personales a plazos. Otro asunto es si le concederán el dinero o no. Aquí cada banco y entidad financiera establece sus propios requisitos. El principal, que quien pida el dinero pueda devolverlo, pagando los intereses que genere. Pero hay más. Estos son los principales:
- Ser mayor de edad o tener más de 21 o 25 años, según el caso. Debes aportar el DNI o NIE en vigor.
- Tener ingresos recurrentes, fijos, demostrables y suficientes. Te pedirán el contrato de trabajo y tres últimas nóminas en caso de trabajar por cuenta ajena. Si eres autónomo la declaración de la renta, certificado del alta en la Seguridad Social y declaración de IVA trimestral.
- No tener otras deudas o contar con un nivel de endeudamiento óptimo.
- Residir en España.
- Ser titular de una cuenta corriente.
- Si te avala alguien para conseguir el crédito a plazos, datos del avalista.
- Si aportas alguna propiedad como garantía, la documentación correspondiente (título de la propiedad).
Cómo comparar ofertas
Tener ingresos estables aumenta las probabilidades de conseguir mejores condiciones de financiación. Comparar varias ofertas puede marcar diferencias de miles de euros en el coste final de un préstamo. Recuerda que la mejor oferta no siempre es la que tiene la cuota más baja, sino la que supone un menor coste total para el cliente. También tienes que fíjarte en estos otros elementos:
- TAE (Tasa Anual Equivalente): es la referencia más útil porque incorpora el tipo de interés, comisiones y productos vinculados.
- Coste total a devolver: pregúntate cuánto habrás pagado en total cuando termine el préstamo. Ese número suele revelar diferencias importantes entre ofertas.
- Comisiones: revisa la de apertura, amortización anticipada, cancelación total.
- Productos vinculados: analiza el coste de seguros y tarjetas. Hay que valorar el importe conjunto, no solo el préstamo.
Señales de que un préstamo es demasiado caro o poco fiable
Entre las señales que indican que un préstamo es demasiado caro hay que destacar las siguientes:
- TAE muy superior a la media: actualmente, para perfiles solventes, los préstamos personales suelen situarse en un rango de un solo dígito, Generalmente entre el 6 % y el 8 %.
- La cuota parece demasiado cómoda: una cuota muy baja suele significar un plazo excesivamente largo y muchos más intereses acumulados.
- La información no muestra claramente el coste total: si cuesta averiguar cuánto pagarás al mes, cuánto pagarás en total o cuál es la TAE, mala señal.
- Te aprueban importes muy superiores a lo que necesitas: pedir más dinero del necesario implica pagar intereses sobre una cantidad que quizá nunca usarás.
- Presión para firmar rápido debe hacerte extremar la precaución.
Así pues, antes de solicitar un préstamo conviene calcular no solo la cuota mensual, sino también el coste total de la financiación.
¿Cuánto cuesta realmente alargar el plazo de un préstamo?
Supongamos un préstamo de 5.000 euros con un interés del 10 % anual.
| Plazo (años) | Cuota mensual | Total pagado | Intereses pagados |
|---|---|---|---|
| 2 | 231 € | 5.544 € | 544 € |
| 3 | 161 € | 5.796 € | 796 € |
| 4 | 127 € | 6.096 € | 1.096 € |
| 5 | 106 € | 6.360 € | 1.360 € |
Fíjate, a modo de ejemplo, que alargar de dos a tres años el plazo, reduce la cuota unos 70 euros al mes, pero cuesta unos 252 euros más en intereses. Y que si se alarga de dos a cinco años, reduce la cuota unos 125 euros al mes, pero supone pagar aproximadamente 816 euros más en intereses.
En definitiva: antes de alargar el plazo de un préstamo, conviene calcular cuánto ahorrarás cada mes y cuánto pagarás de más al final. A veces una cuota algo más elevada supone un ahorro importante en intereses.
Cómo solicitar uno paso a paso
A la hora de solicitar un préstamo a plazos, debes de seguir una serie de pasos como son:
- Define cuánto dinero necesitas: pide únicamente la cantidad necesaria. Recuerda que cuanto más pidas, más intereses pagarás.
- Comprueba si cumples los requisitos: en caso negativo, asegúrate de resolverlo, ya que te lo denegarán.
- Compara ofertas: fíjate en la TAE, no solo en la cuota mensual y revisa comisiones y gastos adicionales.
- Elige el plazo de devolución: un plazo más corto suele implicar cuotas más altas, pero menos intereses.
- Presenta la solicitud: completa el formulario y adjunta la documentación requerida.
- Revisa el contrato: lee el importe total a devolver y comprueba intereses, comisiones y condiciones de amortización anticipada.
- Firma y recibirás el importe en tu cuenta.
Cuándo no deberías pedir un crédito a plazos
Hay una serie de situaciones en las que no es recomendable recurrir a un préstamo a plazos. Las principales son:
- Para gastos corrientes: si necesitas crédito para gastos recurrentes, el problema suele ser de flujo de caja o presupuesto, no de financiación.
- Si tu situación laboral es incierta: si estás en periodo de prueba, tu contrato termina pronto o tus ingresos dependen de comisiones variables.
- Ya estás muy endeudado: si la nueva cuota te acerca o supera el 35 % de tus ingresos netos, el riesgo aumenta considerablemente.
- No tienes fondo de emergencia: suele ser recomendable disponer de un colchón equivalente a varios meses de gastos esenciales.
- Pagar intereses por un bien que se deprecia rápidamente rara vez es una buena operación.
Qué entidades ofrecen préstamos a plazos fiables
En la actualidad encontramos no pocas entidades que conceden préstamos a plazos fiables a sus clientes. Y puesto que es muy complicado analizar la oferta de cada una de ellas con detalle, en Acierto te lo ponemos fácil. Tras rellenar un breve formulario accederás a una parrilla de resultados con toda la información de cada préstamo detallada y unificada. Para que puedas comparar entre las mejores entidades sin perder el tiempo de entrar en cada web o acudir a sus oficinas.
Estas son algunas de las entidades que ofrecen préstamos a devolver a plazos:
- Préstamos a plazos de Younited
- Préstamos a plazos de WiZink
- Préstamos a plazos de Vivus
- Créditos a devolver a plazos de Welp
- Préstamos Bankinter
- Préstamos a plazos de Oney
- Préstamos a plazos de Credy
- etcétera.
Recuerda que si contratas con nosotros estos préstamos, recibirás ayuda gratis de nuestros expertos. Y que, además, te garantizamos las mejores condiciones del mercado.
Simula y consigue tu préstamo en Acierto.com
Preguntas frecuentes
Terminamos este artículo respondiendo a algunas de las preguntas más habituales sobre los préstamos a devolver a plazos. Si, tras la lectura, te queda alguna duda, no dudes en contactar con nosotros.
¿A qué cantidades de dinero puedo acceder con un préstamo a plazos?
Los préstamos a plazos suelen oscilar entre 1.000 euros y 60.000 euros, aunque algunas entidades llegan a 75.000 euros o más para perfiles con ingresos altos y buen historial crediticio. La cantidad que realmente podrás obtener depende principalmente de tus ingresos, estabilidad laboral, endeudamiento actual y capacidad de pago.
¿Cuánto tiempo tardaré en recibir el dinero?
El tiempo que tardaremos en tener el dinero en la cuenta dependerá de varios factores. Por ejemplo, del tipo de crédito a plazos por el que hayamos optado. Existen productos cuya financiación es más rápida que la de otros, por ejemplo, los préstamos online a plazos. Además, debemos tener en cuenta también si somos clientes de la entidad (y esta no necesita estudiar tan a fondo nuestro perfil financiero) y si nuestro perfil es sencillo de analizar, fiable, etcétera.
¿Me darán un préstamo personal a plazos si no tengo nómina?
Depende. Lo primero que mirará una entidad a la hora de estudiar tu perfil es si tienes capacidad para devolver el dinero que solicites en tu préstamo personal a plazos. Y un punto fundamental es disponer de unos ingresos recurrentes, justificados y suficientes. Una nómina es un garante, como también lo son el cobro de unas rentas o determinados tipos de pensión. Lo primordial es que la entrada de dinero sea periódica y bastante como para pagar cada una de las cuotas de los plazos y cubrir los gastos del día a día.
¿Cómo elegir el plazo óptimo?
El plazo influye directamente en la cuota y en el coste total. Un plazo corto tiene a favor que pagas menos intereses totales y se liquida antes la deuda. En cambio, la cuota mensual es más alta. Un plazo largo tiene como ventajas que la cuota es más baja y ofrece mayor flexibilidad financiera. Por contra, supone más intereses acumulados y estar más tiempo endeudado.
Regla práctica: busca el plazo más corto que te permita mantener una cuota cómoda incluso si aparece un gasto inesperado.
¿Cuánto puedes pedir según tus ingresos?
Una regla sencilla para decidir cuánto pedir consiste en calcula cuánto necesitas realmente, le añade un pequeño margen (5 % -10 %) si existe incertidumbre. No pidas más dinero por comodidad, elige una cuota que te permita seguir ahorrando cada mes y comprueba que podrías seguir pagándola incluso con una reducción temporal de ingresos.
Como referencia, una persona con ingresos netos de 2.000-2.500 euros al mes suele encontrarse en una situación más cómoda con préstamos de entre 5.000 euros y 20.000 euros que con operaciones cercanas al máximo que el banco estaría dispuesto a conceder. Que una entidad apruebe una cantidad no significa que sea prudente aceptarla.
¿Cuáles son los riesgos de sobreendeudamiento?
El sobreendeudamiento aparece cuando las deudas consumen una parte excesiva de tus ingresos y cualquier imprevisto puede provocar retrasos o impagos. Los principales efectos son:
- Estrés financiero constante.
- Dificultad para acceder a nueva financiación.
- Mayor riesgo de impagos e inclusión en ficheros de morosidad.
- Costes financieros crecientes o créditos más caros.
Desde el equipo editorial de Acierto.com elaboramos y revisamos nuestros contenidos a partir de fuentes fiables y actualizadas para ofrecerte información clara, rigurosa y útil en la toma de decisiones financieras. No obstante, cada situación puede requerir un análisis específico. Si tienes dudas, lo más recomendable es consultar con un asesor financiero.
Más artículos sobre Préstamos
- Cómo calculo los intereses de un préstamo
- ¿Cuándo se considera que un préstamo es a largo plazo?
- Préstamos al consumo: aspectos clave





