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¿Por qué me han subido el precio del seguro de salud?

El aumento del IPC, el incremento del riesgo o cumplir años son solo algunos de los motivos que justifican una subida del precio de tu seguro

Una póliza se firma con unas condiciones particulares y por una duración determinados. Antes de proceder a la renovación, se revisa de nuevo y de ser necesario, se actualizan los términos. Tiene sentido: la aseguradora ha de tener en cuenta qué riesgo corre al poner sus servicios a disposición del asegurado y cuantificarlo en forma de prima. En el caso de un seguro de salud, en ese riesgo intervendrán factores como la edad del asegurado y, sobre todo, su estado físico. Pero no son los únicos motivos: aprende con esta guía por qué puede subir el precio de tu seguro de salud en las renovaciones y cuáles son tus opciones ante este escenario.

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¿Por qué suben los seguros de salud? La importancia del IPC

Con independencia de los aspectos particulares relacionados con cada asegurado, cualquier seguro de salud puede experimentar una subida de prima en la renovación. Ese aumento tiene que ver con una cifra: la que marca el Índice de Precios al Consumidor -más conocido como IPC- calculado por el Instituto Nacional de Estadística. El precio de la “cesta de la compra” se publica anualmente mientras que las variaciones de precios se actualizan mes a mes.

El precio del seguro de salud puede subir por la subida del IPC

El IPC es el dato que se toma como referencia a la hora de actualizar las tarifas de todo tipo de servicios y de productos, como los relacionados con la Medicina (en su caso, el IPC Sanitario). Afecta, por ejemplo, al precio del alquiler. Pero también a tu sueldo anual, para que puedas mantener tu nivel adquisitivo ante el aumento de “la cesta de la compra”. Es, por tanto, un indicador del aumento del coste de la vida: es decir, de la subida de precios en los bienes y servicios que consumimos. 

Así, si los servicios sanitarios también suben de precio, las compañías han de afrontar un gasto superior para poder poner a disposición de sus asegurados todos sus recursos. Si el coste de un determinado servicio médico sube de un año para otro, también podría aumentar lo que al usuario le cuesta contratar esos servicios. Es decir, contratar un seguro de salud que le permita disfrutar de ellos en cualquier momento. 

Si cumples años, la prima puede subir

Además de en el aumento del IPC, el aumento del precio de un seguro médico se apoya en otras razones. La más relevante, la edad. Porque se aplica un criterio general: a medida que una persona cumple años (o pasa de un tramo de edad a otro), aumentan las posibilidades de que requiera asistencia sanitaria. Y si aumenta el riesgo, el seguro sube de precio. Por el mismo motivo contratar un seguro de salud resulta más caro para una persona de 50 años que para una de 20 años (generalmente).

Lo vemos en los precios de captación de compañías, como Caser. La compañía publica en su web las diferentes tarifas que aplica según edad, para determinadas CCAA y para pólizas con varios asegurados. Si tomamos como referencia los precios de su producto Caser Salud Integral se puede observar como la prima va aumentando en función de la edad del asegurado, desde los 0 años hasta los 69 años en tramos de entre uno y once euros.

Otras compañías, como Sanitas, aplican tarifas por tramos de edad: de 0 a 3 años, de 3 a 15 años, de 16 a 19 años, etc. Con independencia del criterio que sigan (anual o por tramos de edad), por norma general siguen la misma máxima: a medida que una persona va haciéndose mayor las posibilidades de tener complicaciones médicas van aumentando. Esto significa poner a su disposición todo tipo de recursos, algunos de muy elevado coste como las pruebas diagnósticas de alta tecnología, los tratamientos oncológicos y la cirugía.

La salud, clave

Las patologías, ya sean preexistentes o se den después de la contratación, tienen una gran influencia en el precio de tu seguro. En el caso de las preexistentes pueden ser la causa de que una compañía se niegue a prestarte cobertura, o bien limite tu acceso a ciertas garantías o calcule una prima mayor que para otro usuario “más sano”.

Descubre cuáles son los motivos por los que puede subir el precio de tu seguro de salud

Pero, ¿qué pasa si enfermas con posterioridad a la contratación? Podría ocurrir que, tras aparecer esa patología grave, veas cómo aumenta la prima en el momento de renovar el seguro. Porque, como decíamos al comienzo, un seguro es un contrato que se firma con unas condiciones y por una duración. Antes de su vencimiento y con el fin de actualizar el cálculo del riesgo, se toman en consideración tanto la edad como el estado de salud del asegurado.

En cierto modo, es un criterio parejo al de la siniestralidad en los seguros de coche: si presentas muchos partes y además estos suponen un gran coste para la aseguradora, es muy probable que notes cómo aumenta sensiblemente la prima en la siguiente renovación, para ajustar el precio al nivel de riesgo. De la misma forma, un asegurado con una patología grave supone un mayor desembolso en servicios médicos a la compañía. La aseguradora intenta así equilibrar prima y riesgo, actualizando el coste de proporcionar esos recursos. 

En cualquier caso, siempre puedes encontrar excepciones: aseguradoras que se comprometan a mantener la misma tarifa para todos los que pertenezcan a un tramo de edad con independencia del estado individual de cada asegurado. Como DKV, que con su precio garantizado “garantiza que no se aplica una subida de primas por uso individual del seguro de salud, pero actualiza la prima cada año en base a los aumentos de costes médicos y nuevas tecnologías”. Es decir, que para DKV las enfermedades no cuentan a la hora de subir el precio del seguro. 

Una prima mayor para ofrecer más servicios

No todo es negativo en la subida del precio de un seguro médico. Porque la actualización de las primas también sirve para que las compañías adquieran modernos equipos, para que puedan ofrecer nuevos tratamientos y mejoren, en general, la calidad de su servicio. Especialmente si se trata de una cooperativa médica como Asisa, que reinvierte sus beneficios económicos en una continua mejora de equipaciones y servicios. 

Así, en la carta enviada por la cooperativa a cada uno de sus asegurados informando de la actualización de la prima a partir del 1 de enero de 2019 también se presentaban las nuevas prestaciones incluidas en la cobertura, como los estudios polisomnográficos, las mallas sintéticas para pared abdominal o torácica y rehabilitación oftalmológica, entre otras. 

El precio de tu seguro de salud puede subir para mejorar los servicios de la compañía

El invertir en mejorar sus servicios es una práctica habitual en la mayoría de compañías. Con el fin de fidelizar a sus clientes se va aumentando la cantidad de servicios y garantías de las que puede disponer, se abren unidades especiales para determinadas dolencias, se firman acuerdos y conciertos, etc. Por ejemplo, Sanitas presentó en 2019 un gran número de nuevas coberturas, como el Test prenatal no invasivo y la Cirugía prostática por láser. Pero también sus nuevos complementos, como Clínica Universidad de Navarra, que permite a sus asegurados acceder a esta prestigiosa clínica, tanto para ser hospitalizado como para recibir tratamientos. 

¿La compañía debe notificar la subida de precio?

Las obligaciones derivadas de un contrato son un camino de doble vía: afectan tanto al tomador del seguro como al asegurador. Y está entre las obligaciones de la compañía notificar cualquier cambio en las condiciones de la póliza. Así se establece en la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro, en el Artículo 22.3:

“El asegurador deberá comunicar al tomador, al menos con dos meses de antelación a la conclusión del período en curso, cualquier modificación del contrato de seguro”

¿Qué ocurre si no lo hacen? Se abre una ventana para ti. Porque sin haberte informado de ese cambio de tarifa para la próxima renovación de tu seguro y sin haber dado tu consentimiento, estás en tu derecho de cancelar el seguro en cualquier momento. Así lo afirma el portavoz de FACUA, Rubén Sánchez:

“El aumento de precios, si no ha sido notificado con anticipación, permite al asegurado cancelar la póliza sin el preaviso de un mes que exige la ley”.

Se refiere precisamente al Artículo 22.2, que establece que “las partes pueden oponerse a la prórroga del contrato mediante una notificación escrita a la otra parte, efectuada con un plazo de, al menos, un mes de anticipación a la conclusión del período del seguro en curso cuando quien se oponga a la prórroga sea el tomador, y de dos meses cuando sea el asegurador”.

Por tanto, ante una subida de precio de tu seguro siempre tendrás margen para reaccionar: avisando con el mes de antelación que te exige la ley, si no estás conforme con la subida de precio que te ha notificado (con al menos dos meses de antelación) tu compañía, o cancelando sin preaviso, en caso de que no cumplan con su obligación de notificar el cambio de condiciones por escrito.

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