¿Los préstamos personales desgravan en la Declaración de la Renta 2025?
Última actualización, .
En general, los préstamos personales no desgravan en la renta, salvo si están vinculados a una actividad económica, una vivienda o casos muy específicos. En esta guía te contamos cuáles desgravan y qué parte puedes deducirte. Y, deduzca o no, si necesitas dinero, puedes consultar nuestro simulador de préstamos.
¿Qué préstamos personales desgravan?
La idea central es que un préstamo no desgrava, sino el uso del dinero, de manera que la posibilidad de desgravar un préstamo depende del destino del dinero, no del crédito en sí.
Por tanto, según la normativa del IRPF en España, los préstamos personas no desgravan fiscalmente, es decir, el hecho de pedir un préstamo no te da derecho a deducciones en el IRPF. Pero hay algunas excepciones importantes dependiendo del uso del préstamo:
- Préstamos personales para autónomos: siempre que el préstamo vaya ligado a la actividad económica del autónomo en cuestión y se justifique, o a pagar gastos relacionados con el negocio, los préstamos personales se desgravan. Existen unos requisitos y límites que más tarde abordamos con mayor detalle.
- Préstamos para la reforma de una vivienda: desgravan, con ciertas limitaciones y siempre y cuando las obras se realizaran hasta una determinada fecha.
- Préstamos hipotecarios: sucede lo mismo que en el caso anterior, depende cuándo se adquirió la vivienda.
- Préstamos para estudiantes: es posible desgravar préstamos destinados a pagar un máster o un doctorado, pero solo en determinadas comunidades autónomas como, por ejemplo, en Cataluña.
El caso de los autónomos
La Agencia Tributaria dictamina que los autónomos pueden desgravar los intereses de un préstamo si está directamente vinculado a su actividad económica, es decir, a su trabajo o negocio y además debe justificarse debidamente.
Por ejemplo, un autónomo solicita un préstamo personal en una entidad bancaria para comprar maquinaria que necesita en su negocio y guarda los justificantes de compra. En este caso sí desgravaría el préstamo personal. Pero si el préstamo es para comprar un coche para uso personal, no podría deducirlo.
Lo que desgrava concretamente del préstamo para autónomos son los intereses, ya que en el caso de los trabajadores autónomos tienen el carácter de gastos financieros. Por tanto, no desgrava el importe del préstamo que se va devolviendo, solo los intereses que genera.
¿Puedo desgravar mi préstamo de estudios?
Como norma general de la Agencia Tributaria, los préstamo para autónomos (máster, doctorado, Universidad) no se pueden desgravar fiscalmente, ya que la Agencia Tributaria considera que para tal fin existen otras vías de financiación, como por ejemplo, las becas y ayudas económicas destinadas a ello.
No obstante, en algunas regiones sí existe la posibilidad de deducción de los préstamos destinados al estudio, por ejemplo, en Cataluña, donde desgravan fiscalmente los intereses vinculados al crédito. Conviene revisar la normativa autonómica o consultar con un asesor fiscal
En el caso de los autónomos, y aquí no importa en qué comunidad autónoma resida, sí pueden desgravarse fiscalmente los gastos asociados a formación, siempre que los estudios (cursos, masterclass, seminarios, libros) estén directamente ligados a su actividad profesional. Así se desprende de la Resolución Vinculante de Dirección General de Tributos, V0396-18 de 15 de febrero de 2018.
Un último inciso: si el máster lo abona la empresa, no solo no podrás desgravártelo, sino que además deberás pagar impuestos por él, puesto que forma parte de los rendimientos del trabajo, es decir, se considera parte de tu nómina.
¿Cuándo desgravan los préstamos para la vivienda?
Los préstamos que están vinculados a la compra o reforma de la vivienda también desgravan fiscalmente, pero solo si cumplen condiciones legales específicas, como haber sido contratados antes de 2013, aunque en algunas Comunidades Autónomas tienen alguna peculiaridad propia.
La Agencia Tributaria resuelve que los préstamos hipotecarios desgravan fiscalmente si se cumplen dos requisitos:
- La vivienda debe haberse adquirido antes del 1 de enero de 2013. En el caso de Navarra se permite deducir el préstamo hipotecario si la casa se compró antes del 1 de enero de 2018, y en el País Vasco es posible hacerlo en la actualidad. De todas formas, es aconsejable revisar la normativa autonómica y consultar con un asesor fiscal.
- El inmueble debe ser destinado a primera residencia o vivienda habitual.
Si se cumplen estas dos premisas, puedes desgravarte la hipoteca. Pero existe un límite: puedes deducirte como máximo el 15 % del importe abonado, con un tope de 9.040 euros anuales, de manera que puedes recuperar hasta 1.356 euros.
El caso concreto de las reformas
Se puede desgravar fiscalmente el préstamo para la reforma de una vivienda siempre y cuando se cumplan tres requisitos:
- La solicitud del crédito debió ser antes del 1 de enero de 2013.
- Las obras de reforma de la casa tienen que haber finalizado antes del 1 de enero de 2017.
- La finalidad del crédito ha de ser únicamente para reformar la vivienda, queda descartado cualquier otro destino del dinero.
También es importante señalar que no toda obra de reforma en el inmueble es susceptible de deducción, únicamente:
- Aquellas que mejoran la eficiencia energética y la salud del medio ambiente, por ejemplo, la instalación de placas solares, la utilización de energías renovables, la seguridad y la estanqueidad, así como las sustituciones de determinadas instalaciones.
- Las obras que favorezcan la accesibilidad al edificio o las viviendas, según los términos establecidos en el Real Decreto 2066/2008 de 12 de diciembre.
- Obras de instalación de infraestructuras de telecomunicación que permitan el acceso a Internet y a servicios de televisión digital en la vivienda habitual.
En el lado contrario, por ejemplo, no desgravan los siguientes supuestos:
- Conservación y reparación para el mantenimiento del uso habitual de bienes materiales, como pintar un piso o reparar instalaciones.
- Gastos y obras para la sustitución de la calefacción, puertas de seguridad o el ascensor, ni tampoco las realizadas en garajes, jardines, parques, instalaciones deportivas, piscinas, y similares.
¿Merece la pena pedir un préstamo aunque no se pueda deducir?
Depende de cada caso en concreto. Si la obra es urgente, no admite demora y necesitas financiación para afrontarla porque no dispones de efectivo suficiente, la respuesta es afirmativa. Se trata de una necesidad, no un capricho, y aunque no puedas desgravarte el préstamo, necesitas solicitarlo.
En cambio, si la obra no es realmente una necesidad, deberás tener en cuenta el nivel de tus ingresos económicos para evitar incrementar tu pasivo y sobreendeudarte, ya que en el peor de los casos podrías terminar apareciendo en los archivos de morosos como, por ejemplo, ASNEF.
Preguntas frecuentes
En última instancia, resumimos algunas dudas frecuentes que pueden haberse quedado en el tintero sobre la desgravación de los préstamos personales. Ponte en contacto con nosotros si te asalta alguna más.
¿Qué consideramos un préstamo personal cuando nos referimos a desgravarlo?
Es un medio para obtener financiación, es decir, capital ajeno, el cual se tendrá que devolver en el tiempo y la forma establecido entre ambas partes, junto con el abono de los intereses correspondientes. La finalidad puede ser variada (estudios, viajes, reforma de la vivienda, boda, compra de un coche). A diferencia de otros préstamos, como las hipotecas, los préstamos personales no suelen estar respaldados por una garantía real.
¿Puedes deducirte el préstamo de cualquier vivienda?
Únicamente podrás deducírtelo si el inmueble tiene la consideración de vivienda habitual y haberla adquirido antes de enero de 2013 (requisitos comentados). En el caso de que no sea así, por tratarse de una segunda residencia o que sea un alquiler, no podrás deducirte el préstamo.
¿Tengo que declarar mis préstamos en la renta obligatoriamente?
Por norma general no tienes que declarar un préstamo en la renta (IRPF), ya que pedir dinero prestado no se considera un ingreso, así que no tributa. Pero algunos sí hay que declararlos, por ejemplo, el préstamo entre familiares y particulares, así como el de un autónomo para destinar el dinero a su negocio.
¿Qué sucede si el préstamo con el que has comprado la casa tiene dos titulares?
Ambos titulares del préstamo pueden beneficiarse de las deducciones fiscales, siempre que reúnan los requisitos necesarios para ello y con los límites establecidos por la normativa.
¿Qué pasa si es entre familiares?
En el caso de la declaración de los préstamos entre familiares, todo debe constar por escrito (datos de las partes, importe, plazo de devolución, si tiene o no intereses) y presentar el Modelo 600. Si no tiene intereses está exento de pagar impuestos. En caso de existir intereses, el familiar que los cobra debe declararlos en su IRPF como rendimientos del capital mobiliario.
¿Puedo deducirme los intereses?
Si eres autónomo puedes deducir los intereses como gasto si el préstamo está vinculado a tu actividad y está bien justificado. También se pueden deducir los intereses de la hipoteca para vivienda habitual (adquirida antes del 1 de enero de 2013), los intereses de un préstamo personal destinado a reforma de la vivienda habitual.
En resumen...
Más artículos sobre Préstamos
- Préstamos entre particulares sin intereses en la declaración de la renta
- ¿Los préstamos se declaran? Lo aclaramos aquí
- Cómo calcular los intereses de un préstamo: guía práctica





