¿Desgravan los seguros de vida en la declaración de la renta?

La respuesta a esta pregunta es que no lo hacen en todos los casos. Revisa, en esta guía, en cuál te encuentras

Cada año, durante el periodo de la campaña de la renta nos surgen muchas dudas con los bienes y los servicios contratados y la manera de tributar por ellos. Los contribuyentes podemos presentar nuestra declaración de manera online o de forma presencial en la Agencia Tributaria solicitando cita previa. Los seguros, en sus diferentes modalidades, son uno de los productos más contratados por los españoles y es relevante que conozcamos cuáles pueden desgravarse y cuáles no.

Seguros Deducibles en la Declaración de la Renta

En ocasiones, por desconocimiento o por miedo a introducir gastos que no corresponden, tenemos contratados seguros que pueden ayudarnos a que nuestra declaración salga más rentable pero no los incluimos. Es el caso, por ejemplo de los:

  • Seguros de vida: en esta modalidad pueden plantearse situaciones diversas que harán que podamos deducirnos este gasto o no:
    • Seguro de vida con un plan de ahorro: sí que se puede deducir porque tributa de la misma manera que los planes de pensiones. Si tienes menos de 50 años podrás deducirte 10.000 euros como máximo y si tienes más de 50 años, hasta 12.500.
    • Seguro de vida convencional: si no incluye un plan de ahorro no es desgravable. Solo los autónomos que se encuentren en este caso podrán hacerlo con un límite de 500 euros.
    • Seguro de vida vinculado a la hipoteca: en el año 2000, contratarlo comenzó a ser un requisito importante para que nos concedieran una hipoteca y fue ya en el 2007 cuando se convirtió en imprescindible. Si estás en esta situación, a efectos del IRPF puedes desgravarte hasta el 15% de las cantidades destinadas a la compra de la vivienda habitual con un límite máximo de 9.040 euros y siempre que hayas adquirido la casa antes del 1 de enero de 2013. Pero es más sencillo entenderlo con un ejemplo práctico: si en todo el año pagas 6.300 euros por las cuotas hipotecarias, 350 por el seguro de vida y 150 por el de hogar; solo tendrás que sumar todas las cantidades y aplicar la deducción del 15% sobre los 6.800 euros.
  • Seguros de hogar: solo podrás incluir estos gastos en la declaración si lo contrataste a la vez que firmaste la hipoteca o la restauración del inmueble y siempre que se fuera antes del año 2013. Es decir, debe ir asociado a la adquisición de tu vivienda habitual.
  • Seguros de salud: tendrán ventajas fiscales las personas que hayan contratado este tipo de pólizas y que sean autónomos o empresarios, tanto si lo ha contratado para él como si lo ha hecho también para su familia, podrá deducirse el gasto total. Los trabajadores por cuenta ajena únicamente conseguirán la deducción si negocian con su empresa un seguro para ellos y para los miembros de primer grado de su familia.
  • Seguros de coche: Podrás introducirlo en la declaración de la renta si eres autónomo y el automóvil lo compras y lo registras con fines laborales.

Tipos de Tributación del Seguro de Vida

Quién es el beneficiario es la clave en la fiscalidad de los seguros de vida. Si el tomador y el beneficiario son la misma persona hay que reflejarlo en la declaración de la renta como IRPF. En cambio, si se trata de individuos distintos, debemos plasmarlo en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. También tienes que prestar atención a cómo se cobra el seguro:

  1. En forma de capital: se tributará por la diferencia entre el importe recibido y el de las primas abonadas. Tributa al 21% si la cantidad es inferior a 6.000 euros, al 25% para cantidades entre 6.000 y 24.000 euros y al 27% si el valor es superior.
  2. En forma de rentas: hay que diferenciar cómo se reparte esta rentabilidad pudiendo recibirse como renta vitalicia o temporal. En el primer caso se reparte la renta en los diez primeros años de cobro y en el segundo se le aplican a cada anualidad los siguientes porcentajes:
    • 12% si la renta tiene una duración de 5 años o menos.
    • 16% si su duración se sitúa entre los 5 y los 10 años.
    • 20% si la renta tiene una duración de entre 10 y 15 años.
    • 25% si la renta tiene una duración superior a los 15 años.

7 errores que no debes cometer en la Declaración de la Renta

  1. Referencias catastrales incorrectas: para evitarlo puedes consultarlo previamente en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) o en la sede del Catastro.
  2. Datos familiares: si ha cambiado tu estado civil, has tenido hijos o se ha alterado algún otro dato, revisa este apartado. Verifica la casilla 551 para saber si tienes derecho a la deducción por maternidad y las 565, 575, 589 y 591 si vas a mantener a un descendiente o ascendente discapacitado, eres familia numerosa o monoparental con dos hijos.
  3. Datos personales: cerciórate de que el DNI, la fecha de nacimiento, y el domicilio fiscal son los correctos.
  4. Cuotas sindicales: si abonas cantidades por este concepto comprueba la casilla 12.
  5. Vivienda habitual: podrás deducirte el importe si adquiriste tu vivienda antes del 1 de enero de 2013.
  6. Vivienda habitual de alquiler: si eres un inquilino menor de 35 años y cumples los requisitos, en cuanto a renta máxima anual, que establezca cada Comunidad Autónoma, debes aplicar la deducción en las casillas 516 y 517.
  7. Planes de pensiones: los contratantes de este seguro incorporarán los datos en la casilla 516.
Vida
Compara y ahorra hasta 200€ en tu seguro de vida
COMPARA AHORA
Vida
Compara y ahorra hasta 200€ en tu seguro de vida

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de usuario y nuestra publicidad. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más info

CERRAR