Prestamistas particulares: qué son, riesgos y alternativas
Un prestamista particular es aquel que, sin ser una entidad bancaria, ofrece financiación a quien lo necesite. Pero recurrir a uno puede implicar riesgos, además de elevados intereses. En su lugar, puedes comparar préstamos con todas las garantías en Acierto.com mediante nuestro simulador de préstamos personales para que encuentres el mejor según tu perfil y necesidades.
Qué son los prestamistas particulares de dinero
Los prestamistas particulares son personas físicas o entidades no bancarias que prestan dinero a otros particulares o empresas fuera del sistema bancario tradicional (es decir, no son bancos tradicionales). Estos préstamos se formalizan mediante contratos privados y pueden tener intereses, garantías o condiciones diferentes a los que ofrecen los bancos.
Es conveniente saber que es una opción que implica un riesgo, de hecho, no es difícil encontrar créditos con prestamistas particulares poco transparentes, con condiciones abusivas... que se aprovechan de la desesperación de las personas o de clientes no interesados en trámites legales, contratos elaborados, o con una solvencia dudosa.
¿Son legales los prestamistas privados en España?
Sí, los prestamistas particulares son legales en España. Su actividad se encuentra regulada por la Ley 16/2011 del 24 de junio de Crédito al Consumo. Esta permite que cualquier persona preste dinero a otra siempre que:
- Exista un contrato de préstamo
- Se respeten las normas contra la usura
- Se declare correctamente ante Hacienda
En cualquier caso, no podemos olvidar que los prestamistas particulares de dinero no se encuentran avalados por el Banco de España. Lo recomendable es recurrir a entidades amparadas por este organismo regulador.
Tipos de prestamistas particulares de dinero
Podemos encontrar diferentes tipos de prestamistas particulares de dinero, como, por ejemplo:
- Personas particulares: buscan obtener una rentabilidad con su dinero mediante los intereses que cobran por prestar el capital. El riesgo que existe es que los intereses sean demasiado elevados y que haya cláusulas abusivas.
- Familiares o amigos: los ejemplos clásicos serían préstamos de padres a hijos, o bien entre amigos para financiar un proyecto. Pueden o no tener intereses, eso lo dictaminan las partes. Conviene que todo esté bajo contrato y declarar el préstamo a la Agencia Tributaria mediante el modelo 600 (aunque sea sin interés es obligatorio hacerlo).
No hay que confundir a los prestamistas particulares con los prestamistas privados porque no son lo mismo: los prestamistas privados suelen ser entidades financieras cuyo capital continúa siendo privado pero que cuentan con una estructura empresarial desarrollada. Sería el caso, por ejemplo, de las entidades de minicréditos o de las empresas de préstamos P2P, que proporcionan financiación con sus licencias y regulación correspondientes, pero que no son bancos en sí mismos.
¿Son fiables?
Depende del prestamista y de cómo opere. Al acudir a prestamistas particulares conviene extremar las precauciones, ya que en este mercado existen fraudes. Por ejemplo, es una mala señal que pidan dinero por adelantado en concepto de comisiones, intereses o gastos de estudio.
También conviene desconfiar de supuestos bancos extranjeros sin licencia para operar en España o de entidades que no proporcionan toda la información del crédito antes de firmar, algo que la ley obliga a hacer. Igualmente, hay que recelar de ofertas demasiado ventajosas, especialmente si en otros lugares no te conceden financiación (por ejemplo, por estar en ASNEF), o de contactos no solicitados a través de redes sociales o correo electrónico.
Por el contrario, un prestamista particular fiable suele identificarse claramente, formaliza la operación mediante un contrato por escrito, explica con transparencia los intereses y comisiones y no exige pagos por adelantado. Estos elementos ayudan a diferenciar a un prestamista legítimo de posibles estafas.
Riesgos de recurrir a ellos
Los prestamistas particulares pueden ser muy útiles cuando el banco no concede un crédito, pero también tienen riesgos importantes. Algunos son financieros, otros legales y otros incluso patrimoniales. Los más comunes son:
- No están avalados por el Banco de España: esto significa menor protección para el prestatario.
- Intereses muy altos: son más elevados que las entidades bancarias tradicionales, lo que incrementa el riesgo de sobreendeudamiento.
- Recargos por demora: muy elevados si quien recibe el dinero incumple el plazo de devolución pactado. También podrían hacerlo si lo amortizamos antes de tiempo.
- Endeudamiento rápido: sus facilidades pueden provocar que se tomen decisiones impulsivas.
- Que te pidan un aval contra el que amortizar el crédito. Puede ser un avalista o una garantía.
- Pérdida de la vivienda o bienes: muchos préstamos privados se hacen con garantía hipotecaria sobre un inmueble.
- Presión o prácticas agresivas de cobro: llamadas constantes, presión psicológica, métodos de cobro agresivos, etc.
¿Hay prestamistas de dinero sin requisitos?
Pero, ¿qué requisitos nos pedirá un prestamista privado de dinero? Pues, normalmente, los mismos que cualquier entidad bancaria. Esto es:
- Ser mayor de edad y acreditarlo con el DNI o NIE en vigor correspondiente.
- Residir en España.
- Ser titular de una cuenta en la que se ingresará el dinero.
- Tener unos ingresos recurrentes y continuados en el tiempo. Así como un nivel de endeudamiento óptimo. Y justificarlo. Esto puede hacerse a través de las últimas tres nóminas y con el contrato de trabajo. De hecho, es lo más habitual.
- No aparecer en ficheros de morosidad tipo ASNEF.
Hay que tener en cuenta que cualquier particular que preste dinero a otro puede determinar aquellos requisitos y condiciones que considere más importantes. El único que no puede variar es el de la mayoría de edad.
¿Qué alternativas tengo si no quiero asumir riesgos?
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Preguntas frecuentes
No podíamos terminar este artículo sin dejar de contestar algunas de las preguntas más formuladas por los usuarios de nuestra plataforma. En cualquier caso, si tienes alguna adicional, puedes dejarnos tu teléfono durante la comparativa o llamarnos directamente en horario de oficina. Estaremos a tu lado para acompañarte en este proceso.
¿Estos préstamos particulares tienen intereses?
Los préstamos entre particulares pueden realizarse tanto con intereses como sin ellos:
- Préstamo con intereses: el prestatario (la persona que recibe el dinero) devuelve el capital más un porcentaje pactado.
- Préstamo sin intereses: el prestatario devuelve únicamente el capital recibido, sin pagar ningún coste adicional. Es habitual en préstamos familiares o de confianza.
¿Cuáles son los costes habituales?
- Intereses entre el 15 y el 30 % anual.
- Comisiones de apertura (lo habitual es el 6 % del capital, pero puede ser incluso más alto) o intermediación (en torno al 10 % del capital o incluso más).
- Gastos adicionales: de gestión o penalización por cancelación anticipada.
- Gastos asociados a operaciones con garantía inmobiliaria: tasación, gastos notariales e inscripción registral.
¿Cuál es su régimen fiscal?
Los préstamos entre particulares están sujetos al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITPAJD), por lo que debe presentarse el Modelo 600 en un plazo máximo de 30 días hábiles desde la firma del contrato, adjuntando el documento original junto con el formulario cumplimentado.
Si el préstamo genera intereses, tributarán como rendimientos del capital mobiliario en la declaración del IRPF del prestamista.
¿Los prestamistas conceden créditos con ASNEF?
Si pedir un crédito estando en ficheros de morosidad ya suele ser mala idea, en este caso podría serlo todavía más. Estamos hablando de si estás en ASNEF quiere decir que tienes deudas y que, precisamente estas, te están complicando acceder a un préstamo. Las entidades financieras, por regla general, consideran que este perfil de clientes tienen un riesgo mayor.
Es decir que, puesto que ya son morosos, tienen más opciones de incurrir en un impago que otras personas. Por eso, incluso las entidades que conceden préstamos con ASNEF, suelen exigir otra serie de requisitos, como que las deudas no sean bancarias y/o que no excedan los mil euros. ¿Por qué entonces iba a ponerlo más fácil un prestamista privado?, ¿y sin pedir nada a cambio?
¿Qué pasa si recurro a un prestamista familiar?
Es una buena opción, siempre que quede todo recogido por escrito en un contrato, y que las condiciones sean transparentes, sobre todo lo relativo a comisiones, intereses, plazo temporal de devolución, etc.
¿Los bancos son prestamistas privados?
Efectivamente, las entidades bancarias son entidades financieras de capital privado. No obstante, cuando hablamos de prestamistas privados, cuando utilizamos este término, normalmente nos estamos refiriendo a entidades que no son bancos o a particulares. O sea, generalmente a prestamistas particulares de dinero no avalados, como decíamos, por el Banco de España.
¿Es obligatorio el uso de un notario en un préstamo entre particulares?
No es obligatorio firmar ante notario un préstamo entre particulares, salvo en créditos inmobiliarios con garantía hipotecaria, donde la ley lo exige. Aun así, elevar el contrato a escritura pública es muy recomendable, ya que aporta seguridad jurídica y transparencia.
¿Cómo evitar estafas?
Jamás pagues dinero por adelantado, desconfía de contactos no solicitados y exige siempre un contrato por escrito. Además, comprueba la identidad del prestamista y no te fíes nunca si ofrecen condiciones demasiado buenas.
Los fraudes más comunes son: suplantación de la identidad de empresas o particulares, contratos abusivos con intereses y comisiones muy elevados, cláusulas abusivas, solicitar que un inmueble actúe como garantía para intentar quedárselo en caso de impago.





