No llego a fin de mes, ¿qué puedo hacer?
Última actualización, .
Según el XIV Informe El Estado de la Pobreza en España de EAPN-ES, el riesgo de pobreza y/o exclusión social alcanza ya a 12,7 millones de personas. Otro estudio de Ipsos, indica que hasta el 37 % de la población vive con lo justo. Si es tu caso y no llegas a fin de mes, te contamos las razones que pueden estar lastrando tu economía y recopilamos algunos consejos. También puedes optar por una reunificación de deudas para aliviar tus cargas.
¿No cubres gastos mensuales? 5 claves
- No llegar a fin de mes puede deberse a un problema puntual, a un desequilibrio entre ingresos y gastos o a un endeudamiento excesivo. No necesariamente a falta de dinero o liquidez.
- Pedir un préstamo para cubrir gastos habituales no soluciona un déficit mensual recurrente, sino que añade una nueva cuota al presupuesto.
- La financiación puede tener sentido ante una necesidad puntual y asumible, pero no debería utilizarse para financiar de forma permanente la diferencia entre ingresos y gastos.
- Pedir un nuevo préstamo simplemente para seguir pagando cuotas puede aumentar el endeudamiento.
- La clave es encontrar el origen del problema: ¿gastas demasiado, ingresas demasiado poco, pagas demasiadas deudas o simplemente has tenido un gasto excepcional? La solución dependerá de la respuesta.
Por qué no llegas a fin de mes
No llegar a fin de mes no siempre responde a una falta puntual de dinero. Puede deberse a un gasto imprevisto, a un desequilibrio permanente entre ingresos y gastos o a un nivel de endeudamiento demasiado elevado. Para saber cuál es el problema, analiza tus finanzas de los últimos tres o seis meses, no solo las de un mes concreto. Suma tus ingresos netos y clasifica los gastos en cuatro grupos:
- Fijos esenciales: vivienda, suministros, alimentación básica, transporte, seguros, etc.
- Variables: ocio, restaurantes, compras, suscripciones, viajes?
- Deudas: hipoteca, préstamos, tarjetas, compras financiadas y descubiertos.
- Extraordinarios: reparaciones, impuestos, matrículas, vacaciones, regalos, etc.
Después, calcula tu saldo mensual real: Ingresos netos - gastos esenciales - cuotas de deuda - gastos variables = saldo mensual
Con esta información podrás identificar tres situaciones:
- Problema puntual: un imprevisto, una reducción temporal de ingresos o un gasto extraordinario provoca el desfase, pero habitualmente tus ingresos cubren tus gastos. En este caso, endeudarte para solucionar un bache puntual no siempre es la mejor opción.
- Problema estructural: tus gastos habituales superan tus ingresos de forma recurrente. La solución pasa por reducir gastos recurrentes, aumentar ingresos o combinar ambas medidas.
- Problema de endeudamiento: una parte excesiva de tus ingresos se destina a pagar deudas. Señales de alerta son recurrir habitualmente a tarjetas revolving, descubiertos o nuevos préstamos para pagar gastos corrientes u otras deudas.
Cómo actuar según la situación financiera
Si no llegas a fin de mes, la solución depende de la causa. No es lo mismo afrontar un gasto imprevisto que tener un déficit todos los meses o destinar una parte excesiva de los ingresos a pagar deudas. Identificar si el problema es coyuntural, estructural o de endeudamiento es el primer paso para saber qué medidas tomar.
Si se trata de un problema puntual, la prioridad es superar el bache sin convertirlo en una deuda a largo plazo. Puedes recurrir a una parte de tus ahorros o intentar aplazar o negociar el gasto antes de contratar financiación. En cambio, si no llegas a fin de mes de forma recurrente, necesitas revisar el presupuesto: priorizar vivienda, alimentación y suministros, reducir gastos prescindibles y buscar fórmulas para aumentar los ingresos. Si aun así sigues teniendo déficit, recurrir al crédito cada mes solo trasladará y probablemente agravará el problema.
| Situación financiera | Qué hacer | Qué evitar |
|---|---|---|
| Problema coyuntural | Utilizar parte del colchón si dispones de él, aplazar o renegociar el gasto y recuperar el ahorro cuando pase el imprevisto. | Pedir un préstamo a largo plazo para resolver un problema puntual. |
| Problema estructural leve | Revisar los gastos recurrentes, eliminar los prescindibles, renegociar contratos y buscar formas de aumentar los ingresos. | Depender de la tarjeta o del descubierto para completar el mes. |
| Problema estructural grave | Priorizar vivienda y necesidades básicas, revisar los gastos importantes, buscar ingresos adicionales y valorar asesoramiento financiero. | Intentar mantener el mismo nivel de vida recurriendo a nuevos préstamos. |
| Problema de endeudamiento | Hacer un inventario de todas las deudas, comparar intereses y cuotas y estudiar una posible reestructuración o reunificación. | Pedir nuevos créditos para pagar cuotas anteriores o fijarse únicamente en conseguir una cuota más baja. |
| Riesgo de impago | Contactar con la entidad antes del vencimiento para conocer opciones de modificación, aplazamiento o reestructuración. | Esperar al impago o contratar rápidamente un crédito caro para cubrir el agujero. |
| Sobreendeudamiento | Buscar asesoramiento especializado y estudiar todas las alternativas legales y financieras disponibles. | Seguir acumulando deuda o entregar garantías importantes sin comprender bien las consecuencias. |
Consejos para llegar a fin de mes
Si quieres llegar a fin de mes y no pasar dificultades en el intento, es aconsejable que sigas una serie de consejos, como:
Estudia los ingresos y los gastos
Lo más importante es tener claro cuáles son tus ingresos y gastos, solo de esta manera te podrás hacer una imagen real de tu situación financiera y conocer de qué capacidad económica dispones para adaptar tu ritmo de vida a ella.
Anota en primer lugar todos tus ingresos mensuales fijos (por ejemplo, la nómina, la pensión, la renta del alquiler, la cuota de la hipoteca...). Respecto a los ingresos variables, deberás calcular la media de los últimos 12 meses. Y haz lo mismo con los gastos. Primero revisa aquellos que son fijos y luego haz una media de los gastos variables que hayas tenido el último año.
Elabora un presupuesto
Una vez que conoces perfectamente los ingresos que tienes y los gastos, es el momento de hacer una correcta planificación financiera. Lo más conveniente es elaborar un presupuesto para no improvisar y saber cada mes cuánto gastar y en qué.
La regla 50/30/20 puede ayudarte a organizar tus gastos. Consiste en asignar un porcentaje de los ingresos que irá destinado a una categoría concreta de gastos (el 50 % a gastos ineludibles, el 30 % a ocio y disfrute, y el 20 % a ahorrar). Los porcentajes son flexibles, de manera que puedes adaptarlos a tus circunstancias personales y económicas.
Cancela las deudas cuanto antes
Es importante que vayas cancelando las deudas que puedas para que esta carga vaya disminuyendo. Lo recomendable sería empezar por aquellas deudas con tasas de interés más elevadas, ya que son las que te generan mayores costes a largo plazo. Sería el caso, por ejemplo, si tienes un minicrédito. Se trata de un producto para hacer frente a necesidades de dinero urgente, pero aplican honorarios altos.
Revisa también las condiciones de tu hipoteca (si la tienes) para comprobar si te interesa ir amortizándola y cerrarla lo antes posible. No todos los casos son iguales (puedes encontrar más información en nuestra guía sobre amortización anticipada). No pierdas de vista que tu situación financiera puede cambiar con el tiempo, de manera que, si tienes la posibilidad de hacerlo ahora, ve saldando tus cuentas pendientes.
Cuidado con los descubiertos y otros errores
Trata de evitar el descubierto tácito, es decir, que tu cuenta se quede en números rojos y el banco ponga el dinero para pagar los próximos recibos domiciliados que te vayan a llegar. Dependiendo del tiempo que tardes en devolverle el dinero, te cobrará una determinada comisión.
Y vigila qué uso haces de tu tarjeta de crédito y cuáles son sus límites, penalizaciones en caso de impago, etcétera. Recuerda que puedes acabar inscrito en ficheros de morosidad como ASNEF, con todo lo que eso implica. E incluso que, en determinados casos, podrían llegar a embargarte.
Alivia tus cuotas mensuales
Otra opción de la que dispones para aliviar los gastos mensuales es reunificar deudas, que consiste en agruparlas todas en una sola con la finalidad de abonar una única cuota cuya cuantía sea inferior a la suma de todos aquellos préstamos que ya tienes. De esta forma, aunque estés pagando durante más tiempo, el importe mensual se reducirá.
Si vas justo con la hipoteca también puedes solicitar una ampliación a través de nuestra web. En este caso, la finalidad es la misma: ampliar el plazo para reducir las cuotas mensuales, aunque, eso sí, acabarás pagando más intereses por hacerlo.
Controla los gastos para llegar a fin de mes
Otra regla de oro es no gastar más de lo necesario ni endeudarte de más. Debes centrarte exclusivamente en los gastos imprescindibles, ya que son los necesarios para vivir y no puedes evitarlos. Por tanto, vigila que el resto no se incremente.
Para ello, puedes poner en práctica varios trucos, como ir a comprar con el estómago lleno, hacer una lista inamovible de lo que necesitas, comparar precios y comprar en establecimientos donde los productos sean más baratos. En casa, haz un uso responsable de la luz y el gas, y estudia qué oferta eléctrica te resulta más beneficiosa (tarifa plana o por horas). Controla el standby, utiliza menos el coche, cancela las suscripciones que apenas uses... Son muchas las acciones que puedes hacer y que suman.
Aprovecha actividades gratuitas
El ocio y disfrute no tiene necesariamente que implicar un gasto económico. Hay muchas actividades que se pueden hacer de manera gratuita. Por ejemplo, pasear por la playa o por lugares que no conozcas de tu ciudad, ir a parques y museos los días de puertas abiertas.
Si buscas en Internet podrás encontrar páginas especializadas en actividades gratuitas para hacer en tu ciudad. Échales un vistazo periódicamente y elabora un listado con aquellas que más te gusten. Así tendrás varios planes sin coste económico alguno.
Cuándo puede compensar reunificar deudas y cuándo no
La reunificación de deudas permite agrupar varios préstamos o créditos en una sola financiación, normalmente con el objetivo de reducir la cuota mensual. Puede ser útil si sustituye deudas caras por una financiación con mejores condiciones o si varias cuotas están dificultando la gestión de tus finanzas.
Pero pagar menos al mes no significa necesariamente pagar menos en total. Antes de reunificar, compara el nuevo plazo, los intereses, las comisiones y el importe total a devolver con lo que todavía pagarías manteniendo tus deudas actuales.
| Puede compensar cuando | No suele compensar cuando |
|---|---|
| Tienes varias deudas con intereses elevados y la nueva financiación reduce claramente su coste. | Solo buscas bajar la cuota mensual a costa de alargar mucho el plazo y pagar más intereses. |
| La nueva cuota te permite recuperar un presupuesto mensual equilibrado sin disparar el coste total. | El problema de fondo es que tus gastos habituales superan tus ingresos. |
| La operación mejora de forma significativa el coste o las condiciones de tus deudas actuales. | La reducción de la cuota se consigue principalmente alargando el plazo de devolución. |
| Tienes varias cuotas y agruparlas en una sola facilita el control de tus finanzas. | Las comisiones, productos vinculados y otros gastos encarecen demasiado la nueva financiación. |
| Has comparado el coste total de ambas alternativas, no solo cuánto pagarás cada mes. | Cancelas las deudas actuales pero vuelves a utilizar las tarjetas o líneas de crédito, generando nuevo endeudamiento. |
Errores que debes evitar
Hay una serie de errores que deberías evitar a toda costa si no llegas a fin de mes:
- Utilizar la tarjeta de crédito para cubrir gastos básicos de forma habitual. Si necesitas recurrir al crédito todos los meses para pagar alimentación, suministros u otros gastos corrientes, estás convirtiendo un déficit mensual en deuda.
- Pedir nuevos préstamos sin calcular su coste real. Antes de contratar financiación, comprueba la nueva cuota, la TAE, el plazo y cuánto acabarás devolviendo en total.
- Pagar una deuda con otra sin corregir el desequilibrio mensual. Puede aliviar una situación puntual, pero encadenar préstamos suele aplazar el problema y aumentar su coste.
- Centrarse únicamente en los pequeños gastos. Reducirlos ayuda, pero si el problema está en la vivienda, las deudas u otros grandes gastos recurrentes, son estos los que debes revisar primero.
- Dejar de pagar sin hablar antes con la entidad. Si prevés dificultades, contactar antes del vencimiento puede permitirte conocer posibles alternativas y evitar que se acumulen recargos e impagos.
- Reunificar deudas solo porque baja la cuota. Una mensualidad menor puede esconder un plazo más largo y un coste total superior.
- Volver a utilizar el crédito que acabas de cancelar. Si tras reunificar o pagar una tarjeta vuelves a disponer de ella, corres el riesgo de acumular nuevas deudas sobre las anteriores.
- No crear un fondo de emergencia cuando recuperas margen. Si vuelves a tener superávit, destinar una parte al ahorro reduce la necesidad de recurrir al crédito ante el siguiente imprevisto.
Preguntas frecuentes
¿Te ha quedado todavía alguna duda por resolver? No te preocupes, aquí puedes ver las preguntas que con mayor asiduidad nos plantean nuestros usuarios. Seguro que te ayudan.
¿Es buena idea endeudarse para pagar deudas?
Es de las peores decisiones que podrías tomar. Endeudarte con un crédito para pagar y quitarte otro no soluciona el tema. Las deudas suponen un lastre y evitan que llegues a fin de mes más desahogado. Por eso es mejor destinar una cantidad o porcentaje de tus ingresos exclusivamente a pagarlas.
¿Cómo puedo generar ingresos adicionales para llegar a fin de mes?
Una opción sería buscar trabajos freelance o bien vender productos y servicios por Internet, alquilar una habitación que te sobre en tu vivienda, vender cosas que ya no utilices en plataformas de ventas de segunda mano... Son algunas ideas que podrían ayudarte a generar una fuente extra de ingresos.
¿Hay alguna forma de ahorrar si voy tan justo?
Cuando el margen es pequeño, no hace falta empezar intentando ahorrar una cantidad grande. Es más efectivo crear un pequeño margen sistemático. Revisa los gastos de los últimos tres meses y busca los pagos recurrentes que puedas reducir.
Elimina suscripciones que apenas utilizas, establece un límite semanal para gastos variables, evita utilizar la tarjeta para compensar lo que falta a final de mes. Cuando tengas un ingreso extraordinario, intenta destinar una parte al colchón en lugar de asumir automáticamente nuevos gastos.
Si después de eliminar gastos prescindibles sigues teniendo un déficit todos los meses, no estás ante un problema de ahorro: primero hay que solucionar el desequilibrio entre ingresos y gastos.
¿Qué gastos debería pagar primero si no me alcanza para todos?
Si no llegas a fin de mes, conviene distinguir entre proteger las necesidades básicas, evitar que el problema se agrave y decidir si necesitas financiación. No significa que puedas simplemente dejar de pagar cualquier deuda: cada obligación tiene sus propias consecuencias. La idea es ordenar prioridades y actuar anticipadamente cuando sabes que no podrás cumplir algún pago.
Por tanto, primero deberías pagar gastos vitales como alquiler o hipoteca, alimentos, ropa, suministros básicos (luz, agua, gas), medicinas, etc.
¿Qué pasa si tengo un problema concreto y no puedo pagar este mes la cuota?
Lo importante es no esperar a que llegue el vencimiento. Primero calcula cuánto puedes pagar realmente y contacta con la entidad para explicar la situación. Dependiendo del tipo de deuda y del contrato, puede haber opciones como modificar temporalmente el calendario de pagos, cambiar las condiciones o buscar una solución específica.
También debes comprobar las consecuencias de no pagar: intereses de demora, comisiones, reclamaciones y, si la situación se prolonga, posibles problemas de solvencia.
¿Cómo llegar a fin de mes con 1.000 euros?
Si percibes 1.000 euros al mes y tienes cuotas de préstamos, el primer objetivo no debería ser simplemente gastar menos, sino averiguar cuánto de esos 1.000 euros se va en deuda y cuánto queda para vivir. Ejemplo para organizar tus finanzas:
| Partida | Límite orientativo |
|---|---|
| Vivienda | 300 € |
| Alimentación | 180 € |
| Suministros y teléfono | 100 € |
| Transporte | 70 € |
| Deudas | 200 € |
| Otros gastos necesarios | 100 € |
| Margen/ahorro | 50 € |
¿Es conveniente invertir en esta tesitura?
Si realmente llegas muy justo a fin de mes, la respuesta es no. En el caso de que te sobre algo de dinero tras afrontar los gastos necesarios, sí podrías plantearte la posibilidad, pero solo en inversiones sin riesgo o muy bajo, por ejemplo, renta fija (bonos y letras) y fondos monetarios. También dispones de varios tipos de cuentas (ahorro y remuneradas) que pueden resultar interesantes.
Reunifica deudas con Acierto.com
¿Quieres llegar a fin de mes de manera más desahogada? En Acierto.com te ayudamos. Entra en nuestro simulador de préstamos y solicita una reunificación de deudas. Solo tendrás que responder a unas sencillas preguntas y recibirás un listado de préstamos para agrupar deudas personalizado, que se adapta a tus necesidades.
Además, y puesto que sabemos que te encuentras en una situación delicada si has aterrizado en este artículo, podrás contar con el respaldo de uno de nuestros agentes financieros especializados. Te ayudará a contratar la opción más conveniente para ti. Gratis, fácil, en solo unos minutos y sin compromiso. ¿A qué esperas?
Desde el equipo editorial de Acierto.com elaboramos y revisamos nuestros contenidos a partir de fuentes fiables y actualizadas para ofrecerte información clara, rigurosa y útil en la toma de decisiones financieras. No obstante, cada situación puede requerir un análisis específico. Si tienes dudas, lo más recomendable es consultar con un asesor financiero.
Más artículos sobre Préstamos
- Qué pasa si no pago un préstamo
- Encuentra los mejores préstamos personales
- Minicréditos: cómo pedir uno





