Paneles solares en el seguro de hogar

Descubre los usos de la energía solar térmica a través de los paneles solares y su aplicación en la vivienda

La Energía solar térmica, también conocida como energía termosolar, es otra forma del aprovechamiento de la energía contenida en la radiación solar. Esta se emplea para producir calor que, al mismo tiempo, puede utilizarse para generar agua caliente o aire acondicionado en locales, viviendas, etcétera.

Para aprovecharla, existen varios tipos de sistemas, que van desde los calentadores de agua potable, los métodos combinados –que se utilizan en la calefacción de edificios– hasta sistemas termosolares de refrigeración y producción de calor de proceso.

La energía fotovoltaica

La energía solar fotovoltaica ya es una alternativa rentable para disponer de energía eléctrica en la vivienda, ya que como se viene diciendo desde hace una década, se trata de una energía limpia y renovable. Esto se traduce en un ahorro económico, al mismo tiempo que se preserva el medio ambiente. Y ¿cómo se pueden aprovechar los beneficios de la energía solar en las viviendas? La respuesta es sencilla: a través de paneles solares para casas.

El avance de la tecnología permite que todos los beneficios de la energía solar térmica puedan canalizarse a través de estos paneles citados, instalados sobre el tejado o el suelo de las casas. Se trata de dispositivos tecnológicos que aprovechan la energía solar y la convierten en energía que puede ser utilizada para producir electricidad; o también para calentar agua con los calentadores solares de agua.

Asimismo, es importante resaltar que un panel está formado por numerosas celdas solares, hechas de silicio cristalino o arsenio de galio (materiales semiconductores), que en último caso son las que suelen estar protegidas en los seguros de hogar por rotura del material cristalino.

¿Cuáles son los usos de los paneles solares?

En la actualidad la energía solar fotovoltaica ya es una alternativa rentable para disponer de energía eléctrica en la vivienda. Los múltiples usos actuales en que se puede utilizar la energía solar son:

  • Para viviendas, casas de campo o fincas. Se puede suministrar energía eléctrica, ya sea para cubrir el 100% de los consumos del lugar o bien para cubrir un porcentaje. Este tipo de sistemas fotovoltaicos pueden ser pequeñas instalaciones para luz para pequeños electrodomésticos, y también instalaciones solares completas que soporten mayor carga.

  • Para el uso de bombas de agua para riego o bombeo desde depósitos o pozos de agua. Esto se consigue con bombas de agua sumergibles o de presión, que funcionan a corriente continua y directamente conectando placas solares. Su funcionamiento también es autónomo y carece de costes añadidos.

  • Para el funcionamiento autónomo de la piscina. El kit de bombeo de piscina incluye una bomba solar de piscina de corriente continua que funciona durante todo el día mediante unas pocas placas solares para depurarla. Empieza a funcionar de forma progresiva durante la mañana y alcanza su zenit en las horas del mediodía. Gracias a ello se puede instalar una piscina en cualquier lugar por remoto que sea o evitar el traslado de cableado eléctrico.

  • Para disponer de electricidad en granjas y huertos. Con kits diseñados para el funcionamiento de luz interior, herramientas de medio y gran tamaño, videocámaras de vigilancia del ganado, iluminación exterior del recinto, etc.

  • Para ofrecer energía extra a la autocaravana o a la embarcación. Mediante la instalación de placas solares en la cubierta, placas solares normales en el caso de las autocaravanas, o placas solares flexibles en las embarcaciones para superar las curvaturas en la superficie de este tipo de vehículos.  

Paneles solares en casa, ¿cómo aprovecho la energía?

Como hemos apuntado anteriormente, existen varios tipos de sistemas para aprovechar la energía solar térmica: en los calentadores de agua potable, los sistemas combinados, los sistemas termosolares de refrigeración y la producción de calor de proceso. Los más utilizados para el uso en las viviendas son los dos primeros. Pero vayamos con más detalles.

Sistemas para calentamiento de agua potable

Estos sistemas se utilizan regularmente para calentar el agua de uso residencial en el período de verano. Durante el invierno, pasan a cumplir una tarea de apoyo al sistema de calor principal. La energía solar térmica ahorra un 60 % de la energía térmica necesaria para calentar el agua. Además, la superficie o tipo de colector solar depende de las condiciones climáticas de la zona.

Sistemas Combinados
También llamados sistemas combi, se utilizan para proporcionar calefacción adicional a edificios en primavera y otoño. Estas instalaciones cubren mediante energía solar térmica entre un 20 y 30 % de la demanda de calor del edificio, dependiendo del aislamiento y necesidades de calefacción. Existen casas solares especiales como las llamadas Casa pasiva (Pasiv House) en las cuales estos sistemas cubren entre un 50% hasta un 100% de la demanda total de calor. Aquí la superficie de los colectores solares es mayor.

La energía solar térmica ahorra un 60 % de la energía térmica necesaria para calentar el agua

Otros sistemas:

  • Sistemas termosolares de refrigeración: que basan su proceso de enfriamiento en la evaporación y condensación. Hay dos clases de sistemas termosolares de refrigeración: abiertos y cerrados. En los primeros se utilizan materiales de absorción líquidos y sólidos, y en los segundos se integran en el mismo dos máquinas, una de adsorción y otra de absorción, incorporando también procesos de refrigeración y deshumidificación.

  • Sistemas de producción de calor de proceso: se alimenta calor solar a nivel de suministro (red industrial de agua caliente o de vapor) o a nivel de proceso. El rendimiento de estos sistemas es considerablemente superior al de los anteriores sistemas. Existen tres clases de colectores aplicados en sistemas de producción de calor de proceso: colectores sin concentración, colectores de ligera concentración sin seguimiento y colectores enfocados con seguimiento.

Rentabilidad económica de la energía solar térmica

La rentabilidad económica de las instalaciones termosolares es más difícil de cuantificar que en las instalaciones fotovoltaicas. Se calcula a partir de los costes del sistema, el rendimiento y la vida útil de la instalación, comparándolos con los costes de generación convencional de calor y refrigeración.

El rendimiento y la vida útil varían considerablemente según el campo de aplicación y la complejidad técnica de la instalación termosolar.

Es muy importante la intensidad de la radiación solar. Las instalaciones para calentar el agua potable y para la calefacción de los ambientes se amortizan, mucho más rápido en países con altos costes de las energías convencionales, que en los países con un nivel de precio más bajo.

Además, una de las mayores ventajas de la energía solar fotovoltaica es que los paneles solares prácticamente no necesitan mantenimiento porque no contienen partes frágiles, así que no hay que prestarles mucha atención. Si la instalación es buena, el sistema puede durar hasta veinte años.

Paneles solares fotovoltaicos

Cuando nos disponemos a comprar un panel solar fotovoltaico, nos fijamos sobre todo en el precio, pero ¿es el precio el criterio más importante a la hora de elegir un módulo solar fotovoltaico? En Acierto.com te contamos algunos consejos que tienes que seguir para elegir el panel que mejor se adapte a tus necesidades.

  • Monocristalino o policristalino. La diferencia básica está en el procedimiento de fabricación. Las células de silicio monocristalino se obtienen a partir una sola estructura cristalina, mientras que en las células  policristalinas, la pasta de silicio, se deja solidificar lentamente sobre un molde, con lo cual se obtiene un sólido formado por pequeños cristales de silicio. El rendimiento teórico de los monocristalinos es ligeramente mayor , y también su precio.

  • Tensión de trabajo y número de células. Para instalaciones solares aisladas con baterías, los paneles son de 36 células (12 V) o 72 células (24V).  Si el módulo lo queremos utilizar en una pequeña instalación aislada que alimenta a una batería (monoblock por ejemplo) necesitaremos paneles de 12V, mientras que si nuestra instalación es un poco más grande y tiene un sistema de acumulación mayor (dos baterías monoblock o 12 vasos estacionarios) harán falta paneles de 24V.

  • Tolerancia. Debido al proceso de fabricación y a los diferentes componentes que forman un panel solar, la potencia de salida puede variar sensiblemente respecto a la indicada en la hoja de características técnicas. Esto es la tolerancia, y la mayoría de los fabricantes importantes ofrecen paneles con tolerancia positiva 0/+5% y así el cliente puede asegurarse de que, como mínimo, obtendrá la potencia por la que ha pagado.

  • Eficiencia. Es la potencia  capaz de producir un metro cuadrado  de panel solar fotovoltaico cuando recibe una irradiación de 1000 W/m2. Los paneles solares de mayor eficiencia son bastante más caros, por lo que solo merece la pena pagarlos si tenemos una cubierta muy “justa” de espacio.

  • Características eléctricas y térmicas: un valor habitual de potencia eléctrica para un panel de 245W en condiciones de operación es de 180 W. En cuanto a los parámetros de temperatura, cuanto menores sean los valores de la temperatura de operación nominal de la célula y del coeficiente de temperatura de potencia, mucho mejor.

Placas solares en casa, ¿las cubre el seguro de hogar?

Las placas solares no forman parte del mobiliario de la casa, pero algunas compañías aseguradoras las incluyen dentro del contenido de la vivienda. Sin embargo, una vez finalizada la instalación del panel solar, hay que ponerse en contacto con la entidad para ponerle al corriente, ya que supone una alteración de la póliza del hogar. En otras palabras, constituye un factor influyente en el precio  del seguro de hogar.

Los paneles solares tienen un precio elevado, por lo que es recomendable que el seguro cubra el deterioro del material y el robo. Normalmente, el seguro de hogar cubre los paneles solares contra las inclemencias del tiempo. Sin embargo, no todos los incidentes o robos están cubiertos por el seguro, por lo que hay que informarse en cada situación.

Para estos casos, y para “curarse en salud” desde Acierto.com te recomendamos que contrates un seguro de hogar que tenga las siguientes coberturas:

  • Contra daños materiales: cubre los daños que los paneles solares pudieran sufrir y eventualmente el robo.

  • De obra civil: muy aconsejable si su instalación está integrada sobre el tejado o en la fachada. Si surgieran problemas este seguro completaría el seguro de responsabilidad civil del instalador.

  • De responsabilidad civil: cubre los daños a terceros.

Si decide instalar paneles solares fotovoltaicos tiene que contratar un seguro de responsabilidad civil obligatoriamente antes de conectar su instalación a la red eléctrica de distribución.

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