Tengo una moto deportiva, ¿qué seguro me conviene?

Las motos deportivas tienen especificaciones concretas que pueden verse reflejadas en las pólizas

A cualquier amante de las motos le encantaría tener una deportiva, con más potencia y un diseño digno de un circuito de carreras. Si eres uno de esos afortunados, e independientemente del uso que le des, deberías circular siempre con un seguro. En función de la compañía, pueden cambiar enormemente sus prestaciones, pero hay ciertas coberturas que resulta recomendable contratar. ¿Quiéres saber cuáles son?

¿Qué es una moto deportiva?

Se trata de una motocicleta que tiene altas prestaciones y que está pensada para usarse en la vía pública, aunque cuenta con características que hacen posible una conducción más agresiva que la de una motocicleta al uso. El diseño de muchas motos deportivas son derivadas de las motos de velocidad, utilizadas en los circuitos de carreras.

Por ello, son motos diseñadas para ofrecer el máximo rendimiento y prestaciones posibles, para lo cual se potencian y mejoran muchos detalles técnicos. Pretenden tener una óptima estabilidad, los mejores frenos y la mayor agilidad posible. Se tiene muy en cuenta la aerodinámica, por lo que para conducir estas motos es, casi siempre, necesario que el conductor se incline, obligando al cuerpo a estar muy adelantado.

Normalmente se trata de las motocicletas con mejor relación peso-potencia de las que vemos en una carretera dentro de la ciudad. Se fabrica con materiales ligeros y su motor tiene una alta cilindrada.

Especificaciones de las motos deportivas

Para cumplir con el objetivo de ser las mejores motos en ciudad, estos vehículos tienen poca superficie de carenado y el motor está completamente cubierto. Para facilitar la conducción y hacer la moto más ágil, las horquillas tienen pocos grados lanzamiento y los manillares están situados más abajo que en otras motos convencionales. El conductor puede agarrar los manillares de forma más cómoda ya que, además de estar en posición inclinada mientras conduce, el asiento se mantiene elevado.

El diseño de muchas motos deportivas son derivadas de las motos de velocidad, utilizadas en los circuitos de carreras

Los neumáticos suelen ser bastantes anchos para asegurar la adherencia a la calzada y tienen escasos dibujos y hendiduras. Las pinzas de freno delanteras están reforzadas con discos de grandes dimensiones para que se accionen al momento. Estas motos suelen carecer de asiento trasero aunque, si lo tienen, es muy pequeño pues no están pensadas para llevar pasajero.

Otras características que destacan de estas motos, y que no se ven a simple vista, son  su bajo peso y la alta potencia del motor. Habitualmente, una deportiva entre los 600 y los 1000 centímetros cúbicos llega a pesar alrededor de 200 kilos sin gasolina.

Aunque sean modelos de serie y aptos para circular en ciudad siempre se busca la máxima ligereza, ya que el manejo y las reacciones de la moto están influidas por la masa total. A pesar de ello, sus componentes son resistentes gracias a las aleaciones que la forman. Algunos materiales, como la fibra de carbono, están cada vez más presentes en los carenados, aunque el principal componente del chasis es el aluminio.

Para los modelos más exclusivos se utiliza el titanio y el magnesio, materiales que encarecen notablemente la motocicleta, pero que son muy apreciadas por su resistencia, durabilidad y ligereza. En general, estos son rasgos comunes en todas las motocicletas deportivas, sin importar su cilindrada.

Averías frecuentes

Todas las motos, independientemente del modelo o el tipo, tienen averías. Es probable que tengamos un desembolso inesperado si nos encontramos con que nuestra moto no arranca o tiene cualquier otro daño. Para estar tranquilos en estos casos, siempre es recomendable tener un seguro que cubra esta clase de daños.

Muchas veces las motos tienen algún fallo eléctrico, los más caros de reparar. Algunos, como las centralitas que gestionan el funcionamiento del motor, pueden tener costes de hasta 800 euros. La bomba de combustible, aunque no es de las más comunes, también puede sorprendernos con una avería. Dependiendo del caso puede que en el taller consideren menos complicado sustituir la pieza completa en lugar de hacer una reparación -cuyo coste sería de unos 500 euros-. Esta decisión de cambiar la pieza tiene un enorme incremento en la factura que puede pillarnos desprevenidos.

Habitualmente, una deportiva entre los 600 y los 1000 centímetros cúbicos llega a pesar alrededor de 200 kilos sin gasolina

Los problemas relacionados con el embrague afectan a muchas motocicletas y el coste medio de reparación, dependiendo del caso y del modelo, suele rondar los 300 euros. Nuestra moto también es susceptible de sufrir fugas de aceite y pérdidas de líquido. En este caso, el desembolso tiende a ser menor: alrededor de 180 o 200 euros.

Contrata tu seguro

Hay coberturas que toda moto necesita tener, como el seguro de responsabilidad civil obligatorio. Sin embargo, por sus características, muchas compañías aseguradoras ofrecen pólizas específicas para motos deportivas. Es recomendable que tu seguro cubra unas prestaciones mínimas:

-Defensa jurídica. Si tenemos un siniestro y los implicados no son capaces de resolver el problema de forma amistosa y no firman un parte, puede que haya reclamaciones y denuncias. En este caso, si contamos con defensa jurídica, será nuestra compañía aseguradora quien se encargue de gestionar el proceso.

-Seguro para el conductor. Esta cobertura la incluyen la gran mayoría de pólizas y tiene como objetivo proteger al conductor que ha sido culpable de provocar un siniestro, garantizando una cantidad en calidad de indemnización por los daños sufridos.

-Gastos de remolcaje. Si nuestra moto queda atrapada en alguna zona farragosa o de difícil acceso y no puede ponerse en marcha, o simplemente ha dejado de andar, la compañía enviará una grúa para recogerla y llevarla a un taller o al lugar que le indiquemos. Esta cobertura suele estar dentro de la asistencia en viaje.

-Asistencia sanitaria. En función de las condiciones pactadas en el contrato, la aseguradora puede correr con los gastos médicos en caso de accidente. También recoge los gastos por rehabilitación y hospitalización.

Depende de cada conductor contratar la asistencia en carretera desde el kilómetro 0 o no, en función del uso que vaya a darle a la moto y de los riesgos que crea que va a asumir con una moto de estas características. 

En general, los seguros para este tipo de motocicletas suelen ser menos asequibles que para otros modelos, aunque hay otros factores que afectan al precio de la prima, como los años de experiencia del conductor o la antigüedad de la moto. Conforme avanza la edad del titular, puede que el precio del seguro disminuya.

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