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9 riesgos no cubiertos en un seguro de salud

Te ayudamos a descifrar la letra pequeña del seguro de salud con una recopilación de sus exclusiones más frecuentes

Es importante tener claro en qué momentos no vas a poder contar, como norma general, con tu seguro de salud. Así se evitan sorpresas desagradables justo en esos momentos que pueden llegar a ser críticos. Por ejemplo, si necesitas ser hospitalizado a causa de una grave patología que ya padecías (o había sido diagnosticada) con anterioridad a la fecha de inicio del seguro. Cada compañía marca unos determinados límites en sus prestaciones, pero podemos hablar, en términos generales, de una serie de riesgos y prestaciones habitualmente excluidos de la cobertura de los seguros de salud.

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Enfermedades preexistentes

Lo comentábamos en la introducción. Si en el momento de firmar tu seguro ya padeces alguna enfermedad, tienes secuelas por un accidente o cualquier tipo de lesión, la compañía no te prestará asistencia sanitaria para tratar estos problemas. Son lo que las aseguradoras denominan enfermedades preexistentes. Por eso tienen tanto peso tanto en el cuestionario previo como en el propio condicionado, en el que aparecen como uno de los riesgos excluidos por la práctica totalidad de compañías. De hecho, podría constituir un motivo por el que decidieran finalmente no asegurarte. Excepcionalmente, podrías obtener cobertura a cambio de un sobrecoste en la prima. 

¿Qué enfermedades no están cubiertas por el seguro de salud?

Los extractos (vacunas), en los tratamientos de inmunoterapia

En jerga sanitaria se conocen como extractos. Popularmente, como “vacunas para la alergia”. En realidad, se trata de pequeñas cantidades -extractos- del alérgeno en cuestión que provoca la reacción en el paciente. El tratamiento consiste en ir administrando dosis de manera creciente y a intervalos regulares, para que el alérgico desarrolle tolerancia al alérgeno. Se considera la terapia más eficaz para aliviar los síntomas (como rinitis, asma, etc.) de aquellas personas expuestas a elementos no evitables, como el polen. Con un seguro, en caso de alergia, podrás visitar al alergólogo y recibir este tratamiento. Pero el coste de los extractos correrá de tu cuenta, como norma general.

Las prótesis (con excepciones)

Como norma general, la aseguradora no asume el coste de prótesis e implantes en un seguro de salud. En todo caso, tenemos que hablar de excepciones; o de distinciones. Las prótesis cubiertas por el seguro son las internas; es decir, que se han utilizado o implantado en una intervención quirúrgica, como la prótesis mamaria en una reconstrucción post-mastectomía, las prótesis cardiovasculares (marcapasos, prótesis de by-pass, etc.). Las que no quedan cubiertas son las prótesis externas (para sustituir miembros), las órtesis (dispositivos externos que sirven de apoyo) y las ortoprótesis, que combinan ambas funciones. El coste de estas ha de asumirlo, generalmente, el asegurado. 

Los tratamientos de diálisis y hemodiálisis en afecciones renales crónicas

Entre los tratamientos especiales de muchas pólizas de salud se encuentran la diálisis y la hemodiálisis, ambos indicados para afecciones renales. Podrás acceder a ellos siempre y cuando no estemos hablando de una afección crónica, en el caso de una gran mayoría de compañías. En otras, las sesiones están limitadas. Sin embargo, hay excepciones positivas como la de Adeslas, que incluye ambos tratamientos, incluso tratándose de afecciones crónicas.

La hospitalización psiquiátrica, si no hay trastorno mental previo

La hospitalización de tipo psiquiátrico presenta unas características muy particulares. Mientras que, por ejemplo, en el caso de intervención quirúrgica es posible estar ingresado sin límite de días, en las hospitalizaciones psiquiátricas se establece un límite de, normalmente, 45 días por año y asegurado. Aunque para compañías como MAPFRE, el límite es algo más alto (60 días). Además, esta hospitalización debe responder a la agudización de un proceso crónico. Es decir, está indicada para personas con trastorno mental crónico ya diagnosticado que sufran un brote o un “período de agitación”. Además, deben haber sido diagnosticados por los profesionales del cuadro médico de la compañía. 

Conoce en qué supuestos el seguro de salud podría no cubrirte

El Psicoanálisis, en terapias psicológicas

Hay muchas compañías que incluyen la especialidad de Psicología; no solo para realizar consultas al especialista, sino también ofreciendo la posibilidad a sus asegurados de acudir a terapia. Pero esta está muy limitada: se excluye el Psicoanálisis en la práctica totalidad de compañías, pero también otro tipo de terapias, como la de grupo o la hipnosis. En definitiva, cualquier terapia no-conductual. Además, ten en cuenta que las sesiones de Psicoterapia que sí están incluidas son limitadas (entre 20-40 sesiones por año y asegurado, según la compañía) y/o pueden presentar copagos.

La asistencia por complicaciones derivadas de la cirugía estética

Una operación de cirugía plástica con fines únicamente estéticos no es, para una aseguradora, una necesidad médica. Si te sometes a este tipo de intervenciones lo haces por propia voluntad y, de alguna manera, tendrás que asumir las posibles consecuencias -tras una mala intervención o complicaciones derivadas de la misma-. Una buena opción es contratar un seguro que cuente con Cirugía plástica y estética entre sus servicios de salud y bienestar, como Sanitas. Te ahorrará mucho dinero, porque te ofrecerán esos servicios a un precio muy inferior al de mercado.

La asistencia por intoxicación etílica y/o por sustancias

Existen determinados supuestos que requieren asistencia médica en los que tu compañía se puede negar a prestarla. Muchos tienen que ver con un mismo motivo: que esa solicitud venga derivada de un problema que se considera tu responsabilidad. Lo hemos visto con la cirugía estética. En el caso de las intoxicaciones por alcohol y drogas, para la compañía es una clara negligencia del asegurado. Es como si tuvieras un accidente y destrozaras tu coche. Pero resulta que has dado positivo en el test de alcoholemia. En ese caso, no importa que tu coche esté asegurado a todo riesgo. Pese a ser daños propios, no son daños de los que la aseguradora se va a hacer cargo. 

Los estudios y terapias genéticos

Es una de esas normas generales que suelen afectar a casi todas las pólizas. Son servicios que no se cubren, como parte de las garantías de un seguro. Ahora bien, existen compañías que sí las ofrecen por otros medios. Es el caso de DKV y Caser con sus carteras de servicios relacionados con la salud. Ambas facilitan acceso a sus asegurados a este tipo de pruebas, a precios franquiciados. De hecho Caser+beneficios, la plataforma de servicios de salud y bienestar de Caser, cuenta con toda un área dedicada a la Genética, con pruebas como el Estudio de Trombofilia y el Test Genético de Cardiopatía. En el Club Salud y Bienestar de DKV también cuentan con una amplia gama de Estudios genéticos predectivos, como el Perfil Genético de Celiaquía.