Cuatro fenómenos atmosféricos que cubre tu seguro de hogar

Por regla general, suelen hacerse cargo de los desperfectos por lluvia, granizo, nieve y viento, aunque dependerá de las coberturas que tengas contratadas

Los fenómenos atmosféricos pueden ser los responsables de ocasionar daños en tu vivienda. La Agencia Estatal de Meteorología, junto con los diferentes organismos gubernamentales, es la responsable de acreditar la magnitud e intensidad de dichos fenómenos.

Asimismo, tienen la consideración de fenómenos atmosféricos, la  lluvia –siempre que se registre una precipitación por encima de los 40 litros por metro cuadrado–, el viento –cuando sople a velocidad superior a 80 kilómetros por hora–, y el pedrisco, granizo o nieve –independientemente de su intensidad–.

Los daños ocasionados por inundaciones extraordinarias, terremotos, maremotos, erupciones volcánicas, tempestad ciclónica atípica y caída de cuerpos siderales y aerolitos, en los que se ven inmersos las Fuerzas Armadas y los Cuerpos de Seguridad del Estado, están cubiertos por el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS).

Este consorcio se trata de una entidad pública que depende del Ministerio de Economía y que trabaja en colaboración con las compañías aseguradoras, ofreciendo cobertura en situaciones de riesgos extraordinarios. Pero para poder beneficiarse de las indemnizaciones que proporciona el Consorcio, el interesado debe tener contratado previamente un seguro de hogar.

Los fenómenos atmosféricos y el seguro de hogar

Asegurar una vivienda no es obligatorio, aunque sí muy recomendable. Sin embargo, pese a contar con un seguro de hogar que cubra responsabilidad civil, continente, contenido, o solo alguna de las partes del contrato, es posible encontrarse con incógnitas sobre la aplicación de su cobertura. Los seguros de hogar suelen incluir coberturas para incendios, robos y daños causados por fenómenos atmosféricos como la lluvia, la nieve, el granizo, el viento e incluso los terremotos.

Al contratar una póliza, para proteger tu hogar, ya sea una vivienda unifamiliar o colectiva, puedes cubrir los riesgos que afecten tanto al contenido –desperfectos en muebles y otras propiedades–, como al continente –daños en puertas, antenas o cristales–. Por lo general, los seguros de hogar cubren los daños causados por:

  • Agua de lluvia, siempre que la intensidad de la precipitación supere un límite, que suele situarse en los 40 litros por metro cuadrado y hora.

  • Granizo o pedrisco, que suelen estar cubiertos independientemente de su intensidad.

  • Nieve, con independencia de la intensidad de la precipitación mínima, el seguro cubre los desperfectos ocasionados por la acumulación y el desprendimiento de la nieve en los tejados o por el exceso de peso que generan.

  • Viento, siempre que la velocidad sea superior a los 96 kilómetros por hora, pero en ocasiones y, dependiendo de la compañía, se acepta un límite inferior; los 80 o incluso los 70 kilómetros por hora.

¿Cómo lo comprueban las aseguradoras? La compañía solicitará el correspondiente certificado a la Agencia Estatal de Meteorología o a los medidores oficiales pertenecientes a los Ministerios, Comunidades Autónomas o Entidades Provinciales más cercanas.

Cobertura de los daños causados por fenómenos atmosféricos

El grado de cobertura que cada compañía aseguradora proporciona en los casos de daños causados por fenómenos metereológicos, depende del tipo de póliza y de las condiciones establecidas previamente en el contrato con la entidad. Y aunque los riesgos relacionados con estos fenómenos son siempre los mismos, las condiciones para que los daños sean cubiertos, pueden diferir entre compañías.

Lluvia

Las coberturas de daños por agua son opcionales y según la compañía, puede que los daños por filtraciones y goteras debido a la lluvia no están cubiertas. Pero normalmente, casi todos los seguros de hogar cubren los daños por lluvia, siempre que la intensidad de la precipitación supere los límites acordados en la póliza, es decir, los 40 litros por metro cuadrado y hora. Si las precipitaciones superasen esa intensidad, el asegurado sería indemnizado.

  • Inundación por lluvia: si se excediesen los 40 litros por metro cuadrado y hora, provocando la rotura o avería de canales artificiales o acequias en la superficie,  el seguro de hogar se haría responsable de los desperfectos ocasionados.

  • Extracción de lodo: si la lluvia genera lodo en la vivienda y necesitas extraerlo, el seguro se puede hacer cargo de los gastos, siempre y cuando la causa se encuentre recogida como un riesgo en la póliza de hogar.

Limitaciones de la cobertura por lluvia

Además del límite de los 40 litros por metro cuadrado y hora, las goteras y filtraciones son daños que pueden no estar cubiertos por la compañía. También se excluyen los casos en los que se hayan producido daños como consecuencia de no haber cerrado las puertas o ventanas por las que se filtró el agua.

De igual forma, si el cierre de estas es defectuoso la compañía también puede negarse a pagar. Por último, los daños ocasionados por defectos de  construcción o de mantenimiento en el edificio u hogar tampoco se encuentran contemplados.

Pedrisco

Los daños causados por la piedra o granizo grueso están cubiertos por el seguro de hogar independientemente de su intensidad. Además, esta cobertura suele extenderse y aplicarse a los daños materiales que pueda ocasionar el agua de lluvia u otro fenómeno, sin límite de intensidad, durante las 24 horas posteriores.

Las goteras, filtraciones y daños ocasionados por dejar las puertas y ventanas abiertas pueden no estar cubiertos por la aseguradora

Nieve

Los desperfectos derivados de la nieve también están recogidos en el seguro de hogar, y al contrario que la lluvia, no es necesario fijar una intensidad de precipitación mínima para que lo cubra el seguro. La compañía se encarga de los daños ocasionados por el desprendimiento de nieve acumulada en superficies y del exceso de peso.

Viento

Con los siniestros ocasionados por el viento ocurre lo mismo que con la lluvia, es necesario que se alcance una intensidad prefijada por la aseguradora, para que la póliza que protege la vivienda, se haga cargo de los desperfectos. La intensidad mínima para que se active se sitúa en los 75 kilómetros por hora, aunque en algunos casos puede ser necesario que la velocidad del viento alcance los 80, 90 e incluso 96 kilómetros por hora.

Rayos

Si como consecuencia de una descarga eléctrica violenta, producida por un rayo, la vivienda asegurada sufre daños, el seguro de hogar se hará cargo de ellos hasta los límites indicados en las condiciones particulares de la póliza contratada. Razón de más para revisarla al dedillo antes de decantarte por una u otra.


¿En qué situaciones el seguro de hogar no me cubre los daños por fenómenos atmosféricos?

  • Daños por instalaciones en mal estado. Es responsabilidad del asegurado mantener las instalaciones en perfecto estado. Por ello, si la vivienda sufre un daño como consecuencia de un fenómeno atmosférico, por el mal estado del inmueble, el seguro no lo cubrirá. De igual forma no se hará cargo de los daños eléctricos que sufran las bombillas, lámparas, halógenos, fluorescentes o similares.

  • Accidentes por el consumo de tabaco. Los daños causados por cigarrillos mal apagados y que sufran los objetos que caigan accidentalmente al fuego, así como los ocurridos por contacto directo o indirecto con una fuente de calor, no estarán cubiertos en el seguro de hogar.

  • Roturas. Solo se cubre la rotura accidental de cristales, loza sanitaria y mármol. Si se produce la de cualquier otro bien, no se incluirá salvo que tengamos contratada la cobertura de Todo Riesgo Accidental.

  • Daños por nieve, agua, arena o polvo si hemos dejado las puertas o ventanas abiertas. Tampoco los daños ocasionados en el mobiliario del jardín, aún siendo por fenómenos atmosféricos no estarán cubiertos.

  • Y por último, los daños por viento o lluvia de intensidad moderada no estarán contemplados, ya que para que sean considerados “de riesgo” deberán superar una intensidad y velocidad mínima, y tendrá que corroborarlos un informe meteorológico.

Los desastres naturales, ¿qué seguro me protege de ellos?

Existen otros riesgos que van más allá de la lluvia, el pedrisco o la nieve y que debido a su carácter extraordinario están cubiertos por el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) en lugar de por las pólizas convencionales que protegen las viviendas. Sin embargo, esto no quiere decir que el seguro de hogar no haga nada frente a sucesos extraordinarios.

La normativa actual establece que en todo seguro de hogar se incluya una prima, a favor del Consorcio de Compensación de Seguros, para que sea éste el que proteja a los asegurados frente a riesgos extraordinarios. Cubren grandes pérdidas materiales y personales, como consecuencia de los riesgos catastróficos que se producen y que quedan excluídos de las pólizas básicas.

Los daños a los que hace frente el CCS son los ocasionados por terremotos, maremotos, erupciones volcánicas, caídas de cuerpos siderales, tempestades ciclónicas atípicas e inundaciones extraordinarias.

El Consorcio de Compensación de Seguros abonará los daños producidos por estas causa, con la condición de tener contratado con cualquier aseguradora, un seguro de hogar y estar al corriente de pago de la prima del seguro de la póliza. Además, el CCS establecerá un periodo de carencia de siete días desde que el seguro de hogar entrase en vigor.

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