Cobertura de grandes Daños

Las compañías de seguros te ofrecen, además de las pólizas básicas, multitud de coberturas que puedes contratar en función de tus necesidades y las de tu vehículo. Así, una de las coberturas que puedes solicitar a la hora de contratar tu seguro de coche es la de grandes daños. A diferencia de lo que suele pensarse, “grandes daños” no significa, por lo general, siniestro total. En Acierto.com podrás encontrar seguros de coche que incluyan esta y otras muchas coberturas. En tan solo tres minutos, podrás comparar las ofertas de hasta treinta aseguradoras que operan en nuestro país, teniendo la opción de elegir así, la póliza que más se adapta a tus necesidades y siempre al mejor precio.

El objetivo de esta cobertura es proteger al asegurado en caso de que este sufra un siniestro en el que su coche sufra daños importantes y de elevado coste de reparación.

Condiciones

Para que tu compañía de seguros se haga cargo del pago de la indemnización por todos aquellos daños causados en tu coche, deben darse una serie de circunstancias:

  1. Que como consecuencia del siniestro, el coche sufra daños considerables y de elevado coste - a los que llamamos “grandes daños”-.

  2. Que el único responsable del siniestro sea el conductor.

  3. La cobertura solo cubre los daños sufridos por el vehículo de la persona asegurada. De este modo no se incluyen, por lo general, ni los daños físicos - lesiones- sufridas por el conductor o por un tercero, ni los daños materiales que sufran otras personas implicadas en el accidente.

Debemos conocer el valor del vehículo

Antes de determinar cuándo un coche es considerado con grandes daños, y conocer la cantidad a la que tenemos derecho, es importante conocer el valor de tu vehículo. Ya que la cantidad asegurada variará en función del valor que tiene tu coche, incluidos dentro de este también los accesorios no de serie que formen parte de las Condiciones de tu contrato de la póliza y que no estén cubiertos por otra cobertura.

Pero, ¿Cómo podemos saber cuál es el precio por el que compraste el coche?. En muchas ocasiones, en función del concesionario y de las promociones, un coche de la misma marca y modelo se venden por precios distintos. Por ello, en función de la aseguradora con la que hayas contratado tu póliza, el valor del tu coche se determinará a partir de distintos factores:

  1. La cantidad por la que compraste el coche que aparece en la factura que te entregó en su momento el concesionario.

  2. Precio de venta recomendado y establecido por el fabricante. Sin incluir por tanto ofertas y promociones.

  3. Precio por el que la aseguradora podría comprar el coche, ya que, en muchas ocasiones tienen descuentos en la compra de vehículos por acuerdos con los fabricantes.

Si bien es cierto que, en función de la compañía de seguros el valor de un vehículo se calculará de una forma u otra. Además de estos, existen otras formas de calcular el precio de un coche, que, como hemos dicho variará en relación a la aseguradora.

Otros aspectos a tener en cuenta es si la cobertura de Grandes daños incluye, además del precio del coche calculado por alguno de los métodos vistos:

  1. Los accesorios no de serie incluidos en las condiciones de tu póliza.

  2. Los impuestos: como el IVA o el Impuesto de matriculación.

¿Qué entendemos por grandes daños? ¿Es lo mismo que siniestro total?

Con respecto a la cobertura de grandes daños, las compañías de seguros pueden actuar de dos formas distintas. Por un lado, pueden equiparar grandes daños a siniestro total. Y por otro lado, pueden diferenciar entre ambos conceptos. Por ello, es importante conocer cuáles son las condiciones que tu aseguradora te ofrece por esta cobertura, y si existe diferencia entre grandes daños y siniestro total o no.

Normalmente, las compañías de seguros consideran que existen grandes daños, cuando el daño que ha sufrido un vehículo tras un siniestro, tiene un coste de reparación mayor al de la cantidad total asegurada por contrato en tu póliza.

La cantidad asegurada en tu póliza se establece en función del precio de tu coche. Es decir, si pagaste una cantidad X por tu coche, y durante el primer año sufres un siniestro con él, tu compañía de seguros aplicará la cobertura de grandes daños cuando el coste de reparación de tu vehículo sea mayor al 80% del valor X, es decir, sea mayor al 80% del precio por el que compraste el coche.

Pero el porcentaje no es siempre el mismo, va variando con los años. Es decir, si el siniestro se produce durante el segundo año, la aseguradora lo considerará grandes daños cuando el coste de reparación del vehículo sea del 60% del precio inicial, por ejemplo.

Por ello, cuando contrates la cobertura de grandes daños, tu compañía debe asegurarse de informarte sobre los porcentajes que correspondan a la devaluación del vehículo y la cantidad que de indemnizarán en función del momento en que se produzca el siniestro. Debes tener en cuenta que cuanto menor es el porcentaje establecido, más posibilidades tienes de que el coche sea considerado con grandes daños, y por lo tanto más posibilidades tendrás de obtener la indemnización.

Las cantidades suelen variar de una compañía a otra por lo que es importante que te informes bien de todas las condiciones, o preguntes directamente a alguien de la compañía sobre las los requisitos de la póliza, así como de los porcentajes establecidos y las cantidades a pagar.

¿Cómo se establece la cantidad de la indemnización?

Antes de determinar cuál es la cantidad con la que tu compañía de seguros te va a indemnizar, un perito se encargará de evaluar los daños de tu coche. Si en función a los porcentajes establecidos, este determina que el coste de reparación es igual o mayor al porcentaje marcado, se procederá a calcular la cantidad con la que te indemnizarán.

Como hemos dicho, pueden ocurrir dos cosas:

  1. Que la compañía considere la indemnización igual a si el accidente hubiera sido siniestro total. Es decir, que la cantidad que te pagarán se calculará en función del valor a nuevo, valor venal del coche etc.

  2. Que la compañía utilice su propio método para calcular la cantidad a pagar. En estos casos deberás conocer bien todo lo establecido en el contrato de la póliza, incluidos los porcentajes de grandes daños y los de cantidad a indemnizar. Por ejemplo, si tu aseguradora considera que tu vehículo tiene un precio de 15.000 y tienes un accidente durante el primer año, la cantidad con la que se te indemnizará será de un porcentaje X y se aplicará siempre y cuando los daños alcancen un 60% de 15.000 (y sean considerados por tanto grandes daños). El segundo año se aplicará un porcentaje diferente y así sucesivamente, el porcentaje irá variando cada año.

Otra forma de calcular la cantidad a pagar por la indemnización es a través de unas tablas que establecen las compañías. Estas reciben el nombre de tablas desiguales y equitativas. Estas últimas consisten en aplicar los mismos porcentajes para determinar si existen grandes daños y el valor total de la indemnización, en base a los años de tu coche.

Así, en función de la compañía, a la hora de calcular la indemnización, el porcentaje a aplicar puede ser más bajo que el que se aplica a la hora de calcular si se trata de “grandes daños” (que el de la indemnización sea 40% y el de grandes daños 60%, por ejemplo). O, por otro lado, puede darse el caso contrario, es decir, que el porcentaje para la indemnización sea de 60% y el de grandes daños sea de 40%. Este último caso será, por lo general, más beneficioso para el asegurado.

 

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